¿Pueden Mac y Linux acabar realmente con el dominio de Windows?

¿Pueden Mac y Linux acabar realmente con el dominio de Windows?

David Valero

Windows 10 todavía no está en las cifras de implantación que le gustaría a Microsoft cuando nos acercamos a los 6 meses desde su lanzamiento, pero los sistemas operativos de la compañía de Redmond han mejorado las cifras de presencia en los ordenadores de todo el mundo situándose de nuevo en datos de principios de 2015. En el horizonte se plantean escasos cambios en dicho dominio a poco que Windows 10 sepa ganarse al público, y hace falta un auténtico golpe de efecto desde Apple o la comunidad libre para revertir la situación.

Windows ha cumplido 30 años recientemente y por lo que parece, todavía mantiene una salud de hierro. De hecho, por ahora no parecer que pueda sufrir una pérdida cuota de mercado en el futuro a manos de la competencia, a tenor de los últimos datos de uso analizados por la compañía Net Applications. En un reciente estudio se observa que a pesar de que Windows cedió algo de terreno en verano en octubre quedándose con una implantación del 90,42%. El lanzamiento de Windows 10 Threshold 2 el pasado mes de noviembre ha provocado que este dato aumente de nuevo hasta los 91,39%, acercándose a datos.

Si nos centramos en los datos para España, a finales de octubre, Mac OS X  no alcanzaba todavía el 12% y Linux se queda en cifras cercanas al 4%. Parece difícil que Apple pueda lograr una mayor cuota de mercado con el sistema Mac OS X debido al enfoque característico que tienen sus ordenadores y portátiles. Productos con un precio elevado no aptos para todos los bolsillos y por el momento no hay planes de lanzar un nuevos sistema operativo multiplataforma que de cobijo a dispositivos móviles y ordenadores de un modo similar al que lleva a cabo Microsoft con Windows 10.

Dominio Windows

Windows apunta a ser el gran dominador en los próximos años

En cuanto a Linux la situación no parece por el momento que pueda provocar un cambio de tornas de cara a acabar con el dominio de Microsoft. Más aún cuando Windows 10 ha adoptado un sistema de gratuidad limitada mediante el cual es posible actualizar desde versiones anteriores y utilizar el nuevo sistema operativo durante un año sin coste. Es necesario continuar con la labor de la comunidad de desarrollar aplicaciones libres y el soporte a todo tipo de software para que instalar cualquier distro de Linux no suponga un quebradero de cabeza.

Si con las novedades y actualizaciones de Windows 10, Microsoft es capaz de satisfacer las exigencias de los usuarios y pulir los problemas detectados en estos primeros meses, el aplastante dominio puede prolongarse al menos durante una década más.