La UE lo confirma: todos los cargadores y cables serán USB C

La Comisión Europea ha anunciado hoy, de manera oficial, que ha aprobado la propuesta para que todos los conectores de los dispositivos sean USB C. Las medidas que implementaron hace años lograron evitar que cada compañía usase su conector, y actualmente sólo encontramos tres en el mercado: USB C, Lightning y microUSB. Ahora, estos dos últimos están condenados a desaparecer.

Así lo ha anunciado hoy la Comisión Europea, que ha revisado la Directiva europea sobre los equipos radioeléctricos (RED), en la que obligará a que todos los nuevos dispositivos utilicen USB C. El conector tendrá que usarse en móviles, tablets, cámaras, auriculares, altavoces portátiles y consolas portátiles.

Es curioso que se incluya aquí a los conectores de auriculares inalámbricos, pero puede que hagan mención sólo a los inalámbricos y su medio de carga, y no a los que usan jack en la actualidad como interfaz de conexión para recibir la señal con mayor calidad. Por ello, esto no debería implicar la desaparición del jack en los próximos años.

Los cargadores no vendrán con el móvil

Además, la Unión Europea ha aprobado algo que empezó a hacer Apple el año pasado: que los cargadores no vengan incluidos junto con los móviles. Esto permitirá a los usuarios elegir el cargador que integran sus dispositivos, y reducirá la cantidad de basura electrónica al no haber cargadores de más, o que tiremos los viejos que no se usan. Sólo 2 de los 3 cargadores que tenemos se usan.

Con esto, el objetivo de la Unión Europea es claro: que los usuarios puedan utilizar el mismo cargador para sus dispositivos, independientemente del fabricante, tamaño o potencia. Por ello, hay cuatro cambios claros por parte de la Unión Europea.

La primera será que, independientemente de la marca del dispositivo, todos los dispositivos tendrán que tener un puerto USB C. Esto puede que afecte negativamente a la innovación en algunos aspectos, ya que Apple, por ejemplo, puede que deje de utilizar conectores físicos en sus dispositivos para utilizar los cargadores magnéticos. No obstante, puede que usen el vacío legal de que los cargadores magnéticos utilicen USB C.

Los usuarios de Apple se encuentran actualmente en un limbo de conectores para sus dispositivos, ya que por ejemplo si tienen un MacBook, un iPhone y un Apple Watch, tienen que tener tres cargadores distintos para sus dispositivos en lugar de uno. Así, los futuros iPhone van a hacer uso de conectores USB C con total seguridad. O, si no, tendrán cargadores magnéticos con conector USB C como los actuales.

Curiosamente, la UE no hace mención de los relojes inteligentes, ya que éstos cuentan con multitud de cargadores distintos mediante carga magnética o inalámbrica. Al no haber puertos físicos, lo que parece importarle a la UE es que al menos se integre un conector magnético que vaya conectado a un cargador con conectividad USB C.

Misma carga rápida para todos

En segundo lugar, la UE pide armonización en las tecnologías de carga rápida, ya que hay cargadores que no funcionan a máxima velocidad en algunos dispositivos si no se usa el de una marca concreta. Si todos cumplen las mismas características, dará igual qué cargador se use.

En tercer lugar, como decíamos, piden que se deje de incluir en cargador en el móvil. Esto reduce los residuos, y hace que las cajas de los dispositivos sean más pequeñas. Con esto, se estima que se reducirá la basura electrónica en al menos 1.000 toneladas anuales.

En cuarto y último lugar, piden a los fabricantes que se ofrezca una información transparente y estandarizada sobre los requisitos energéticos de cada dispositivo y si éstos soportan carga rápida. Con ello, los usuarios podrán saber si sus cargadores actuales son válidos, y ayudarles a elegir un cargador compatible. Así, se estima que los consumidores europeos ahorrarán 250 millones de euros en compras innecesarias.

Tras la aprobación de la Comisión Europea, ahora la modificación tendrá que ser aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo mediante el proceso normal. Habrá un tiempo de transición de 24 meses desde la fecha de aprobación hasta la fecha de adopción para dar tiempo a los fabricantes a que adapten los diseños de sus dispositivos. Por ello, habrá que esperar mínimo hasta finales de 2023 para que entre plenamente en vigor para que toda la industria esté obligada a usar el conector.

Fuente > UE

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