Crean una nueva forma de inyectar insulina en el cuerpo sin agujas

La medicina ha sido un campo que ha evolucionado enormemente gracias al avance y el desarrollo de la tecnología. Ahora existen muchos sistemas que permiten la detección temprana de enfermedades para consecuentemente iniciar un tratamiento. Además, también se han descubiertos nuevas formas de tratar ciertas enfermedades, saliendo de los tratamientos convencionales. En esta ocasión, las personas que sufren diabetes podrían usar este método que proporciona insulina en vez de recurrir al típico pinchazo.

Un grupo de investigadores italianos ha creado un robot que sería capaz de proporcionar a las personas que sufren diabetes una dosis de insulina sin necesidad de ningún tipo de inyección. Esta máquina consta de dos partes: un dispensador de insulina interno que un médico implantaría en el abdomen del paciente a través de una operación quirúrgica y una cápsula magnética que está cargada con la hormona.

Un método con mucho potencial

Recibe el nombre de PILLSID. Cada vez que se acabe la insulina y haya que llenar de nueva el dispensador, la persona podrá ingerir la cápsula para que viaje por el aparato digestivo del paciente hasta que finalmente llega a la zona en la que se implanta el aparato, cerca del intestino delgado.

Gracias al uso de imanes, el dispositivo gira la cápsula a su posición y luego le perfora con una aguja retráctil y bombea el relleno de insulina a un depósito.

Lo positivo es que el dispensador se llena de forma inalámbrica, por lo que esto limita las intervenciones que debe realizar el cirujano para mantener el dispositivo.

Después, una vez que la capsula está vacía, sigue su camino por los intestinos hasta que finalmente es expulsada.

Aún hay que seguir desarrollando el sistema

Esta forma de inyección de insulina para los diabéticos podría ser una alternativa para las personas que tienen que regular su nivel de azúcar en la sangre. Se trata de un mecanismo que es menos intrusivo y que tiene el potencial suficiente para administrar otros medicamentos que salvan vidas.

Para comprobar el buen funcionamiento del robot, se hicieron unas pruebas con tres cerdos diabéticos. Se descubrió que se podía controlar sin problema sus niveles de insulina durante unas cuantas horas.

Sin embargo, se encontró que los fluidos corporales de los cerdos se filtraban al robot, por lo que el equipo ya se encuentra trabajando para optimizar mejor el sistema y sellarlo mejor para evitar estos problemas.

Este novedoso sistema aún debe pasar por más pruebas y seguir siendo desarrollado antes de su uso en el ámbito médico. Aun así, es probable que este tipo de dispositivos que atienden necesidades médicas desde el interior del propio cuerpo vayan siendo poco a poco más comunes.