Este spray magnético convierte cualquier objeto en robots que se mueven

Este spray magnético convierte cualquier objeto en robots que se mueven

Alberto García

Los avances tecnológicos son cada vez más complejos e incluso llegan a superar en ocasiones a la ciencia ficción. El de hoy es uno de ellos, donde un grupo de científicos ha conseguido crear una combinación de materiales magnéticos con campos magnéticos que convierten cualquier objeto en un robot que se puede controlar remotamente.

Este spray ha sido desarrollado por científicos de la Universidad de Hong Kong, el cual puede suponer una revolución en campos como la biomedicina. Su objetivo era crear robots de tamaños milimétricos similares a insectos que puedan generar modificaciones dentro de humanos. En 2018 ya consiguieron crear unos pequeños «milirobots» hechos de silicio que podían andar, arrastrarse, saltar y rodar aplicando un campo magnético vía externa.

El spray tiene un espesor de sólo 0,25 mm

Ahora, en lugar de hacer un milirobot, los autores decidieron crear algo que les permitiese convertir cualquier objeto en robots magnéticos. Así es como surgió el M-spray, hecho de alcohol de polivinilo, gluten y partículas de hierro, y que puede adherirse a superficies lisas o con texturas de cualquier tipo de material.

Con ello, pueden convertir cualquier objeto en robot y controlar sus movimientos mediante campos magnéticos. La capa de M-spray es de apenas 0,25 mm de espesor, y para comprobar su efectividad usaron objetos como hilos de algodón, tubos de plásticos y filamentos muy finos, los cuales se convirtieron en pequeños robots capaces de moverse con libertad aplicando un simple campo magnético.

El movimiento además puede ser reprogramado en tiempo real humedeciendo el recubrimiento y convirtiéndolo en una especie de sustancia pegajosa. Posteriormente se le aplica el campo magnético y las partículas se vuelven a redistribuir y alinear. Para demostrar esta capacidad, los investigadores convirtieron un pequeño robot, pasando de moverse como una oruga a moverse en forma de espiral para poder realizar giros y quiebros, lo cual permitiría por ejemplo que pueda moverse con mayor facilidad dentro de cuerpos humanos.

El M-spray está hecho de materiales desgradables o excretables

Para demostrar su funcionamiento en seres vivos, los investigadores introdujeron cápsulas recubiertas del M-spray a conejos anestesiados, y pudieron seguir el movimiento de la cápsula a través de rayos X. Una vez que la cápsula llegó a donde querían, disolvieron el recubrimiento. Lo bueno del recubrimiento es que usa elementos que son biocompatibles, como gluten o hierro, pudiendo ser absorbidos o excretados por el cuerpo. En el siguiente vídeo podemos ver cómo se desplazan aplicando simplemente campos magnéticos.

Más allá de la biomedicina, sus creadores afirman que este sistema puede ser utilizado en otros segmentos como en el transporte, sensores y otro tipo de dispositivos. Por ejemplo, imaginad un robot aspirador que no necesite batería y pueda moverse por casa.