VVC (H.266) ya es oficial: mitad de espacio que HEVC y misma calidad

VVC (H.266) ya es oficial: mitad de espacio que HEVC y misma calidad

Alberto García

HEVC (H.265) es el estándar de compresión más avanzado que utilizamos en la actualidad. Aunque AV1 es mejor, su uso todavía no está extendido, ya que el estándar sigue avanzando y no hay hardware que lo descodifique de manera nativa en altas resoluciones. Sin embargo, ninguno de los dos es óptimo para el contenido en 8K, y para ello ha nacido H.266, o VVC: el nuevo códec que va a revolucionar la industria.

Después de tres años de investigación y estandarización, Fraunhofer HH1 ha anunciado hoy el lanzamiento y adopción oficial de H.266, o Versatile Video Coding (VVC). El nuevo estándar está apoyado por empresas como Apple, Ericsson, Intel, Huawei, Microsoft, Qualcomm y Sony, y es un 50% más eficiente que HEVC (H.265).

Una película de 10 GB con HEVC se queda en 5 GB con VVC

Ser un 50% más eficiente implica que una película, si un vídeo en 4K de 90 minutos ocupa 10 GB comprimido con HEVC, con VVC el espacio que ocupa es de 5 GB sin sacrificar calidad. O visto de otra manera, se puede mantener el mismo espacio de 10 GB, pero duplicando su tasa de bits para tener una compresión aún menor. La diferencia con H.264 es aún más grande, ya que esa misma película ocuparía 20 GB con el antiguo códec.

La creación de este códec llega en un momento importantísimo, ya que no sólo HEVC se estaba empezando a quedar atrás con respecto a lo que ofrecen otras alternativas como AV1, sino que además el 8K ahora mismo tiene difícil avance porque no tiene un códec con el que comprimir el contenido. Una película en 4K puede ocupar unos 50 GB de media, y una en 8K con HEVC ocupa cuatro veces más porque tiene cuatro veces más resolución. Y no hay disco que acepte 200 GB todavía.

El 80% del tráfico de Internet es vídeo

Por ello, esa misma película en 8K comprimida con VVC ocuparía 100 GB, y eso sí cabe en un Blu-ray actual. Además, cada vez son más necesarios los códecs eficientes para comprimir vídeo, ya que el vídeo comprimido representa el 80% del trafico de Internet mundial. Los códecs H.264 y H.265 se usan actualmente en 10.000 millones de dispositivos, procesando el 90% de todo el tráfico de vídeo del mundo (un 72% del total).

VVC será un estándar cerrado, aunque seguirá la misma filosofía de licencia que HEVC con unos precios justos, razonables y no discriminatorios. Además, han afirmado que los nuevos chips que están diseñándose actualmente podrán descodificador por hardware este nuevo códec. Por ello, es de esperar que procesadores como el Snapdragon 875 y otros lanzados en 2021 sean capaces de descodificarlo de manera nativa.

Habrá que esperar al próximo otoño para que el Fraunhofer HHI publique el primer software capaz de codificar y descodificar contenido en VVC. De momento, todo apunta que será mucho más eficiente que AV1, por lo que el estándar abierto podría nacer muerto, ya que cuenta con el apoyo de compañías que se encontraban apoyando el propio AV1 como Microsoft. Google, por su parte, no parece que vaya a apoyarlo de momento porque tiene muchos intereses detrás de AV1.