Si tienes estos dispositivos, mejor que no los enchufes a una regleta

Si tienes estos dispositivos, mejor que no los enchufes a una regleta

Carlos Zapatero

A medida que el número de dispositivos que utilizamos en nuestro día a día ha ido creciendo, es posible que los enchufes que tenemos a nuestro alrededor se nos hayan quedado escasos y hayamos optado por utilizar una regleta. Pero, ¡ten cuidado! No siempre es una buena idea, te contamos los motivos.

Las regletas son uno de los instrumentos más prácticos que podemos encontrar en nuestro día a día. Si somos de interactuar con varios dispositivos electrónicos al mismo tiempo, este tipo de recursos nos permiten poder hacer uso de todos ellos sin tener que modificar la instalación eléctrica de nuestra vivienda. Pero, ¿alguna vez te has parado a pensar en los peligros o las limitaciones que tienen este tip de opciones?

Cuando compramos una regleta, hay un aspecto que es mucho más importante que el número de tomas que tiene, que suele ser lo primero en lo que nos fijamos. Que es la potencia máxima que soporta. Y es que este indicador es clave para conocer el tipo de uso que podemos realizar con ella. La Comunidad de Madrid, de hecho, publicó a principios de año en su cuenta de X (Por aquel entonces, todavía Twitter) un vídeo en el que mostraba cómo el equipo de Bomberos de la comunidad se había encontrado una regleta a consecuencia de un mail uso. Te lo contamos.

Evita conectar estos dispositivos a una regleta

Como podemos ver en la siguiente captura, la Comunidad de Madrid alerta de los peligros que se desprenden de un uso inadecuado de una regleta. Los aparatos eléctricos de gran potencia deberían ir conectados a un enchufe de pared, sin pasar por una regleta que actúe como intermediario. Si no lo hacemos de este modo, es posible que puedan provocar un calentamiento y generar un incendio, con las consecuencias que ello puede llegar a tener para nuestra seguridad.

captura del twitter de la comunidad de madrid

¿Qué podemos entender por aparatos eléctricos de gran potencia? En este caso, se englobarían todos aquellos productos cuya demanda energética sea mayor a la media. Un buen ejemplo de ello puede ser, por ejemplo, cualquier electrodoméstica de nuestra cocina, como una lavadora o un lavavajillas, por ejemplo. Además, también los calefactores, radiadores o cualquier otro objeto de características similares.

Y es que, inicialmente, las regletas deberían estar reservadas para aquellos productos que no requieran de una gran demanda energética. Como puede ser un cargador del móvil, un monitor auxiliar para nuestro ordenador o una televisión en nuestro dormitorio.

Realiza una comprobación periódica

Incluso si tenemos en cuenta el consejo que nos ofrece la Comunidad de Madrid en su cuenta de X, siempre está bien hacer una comprobación periódica sobre el estado exterior de la regleta. Si notamos como tiene golpes o el cable está pelado, por ejemplo, es recomendable que la sustituyamos por una nueva, incluso si no tenemos muchos productos conectados a ella. De este modo, evitaremos posibles sustos al respecto.

Además, también debemos tener en cuenta la temperatura de la habitación en cuestión. Durante el verano, cuando la temperatura exterior comienza a subir, es muy importante que la zona en la que se encuentren los cables permanezca bien refrigerada y, en la medida de lo posible, alejada de cualquier fuente de calor que pueda comprometer su buen funcionamiento y, por ende, nuestra seguridad.

Y como siempre, apuestas por comprar regletas de enchufes de calidad que cuenten con todas las certificaciones. A veces, por ahorrarnos cuatro duros sacrificamos la seguridad. Un gasto ligeramente superior en la compra de estos dispositivos puede significar la diferencia entre tener que lamentar o no una desgracia en casa.

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