¿Por qué no terminamos de adoptar IPv6 si no quedan direcciones IP?

Las direcciones IP (significa Internet Protocol) son un elemento básico en Internet. Estas direcciones son las responsables principales de que los paquetes de datos vayan de un sitio a otro, y desde los primeros pasos de Internet se está utilizando el protocolo que se conoce como IPv4. No le podemos poner ningún tipo de pega a este, pero lo cierto es que su tiempo parece estar tocando a su fin debido a la gran cantidad de direcciones que hay. En este punto se vuelve esencial el nuevo protocolo IPv6, pero, ¿por qué no estamos viendo una migración a este?

Como hemos dicho más arriba, pese a que IPv4 parece indicar que es una versión posterior de un protocolo lo cierto es que fue el primero y el que se sigue usando hoy en día. En sus inicios parecía que el número de direcciones posibles con este protocolo iba a ser más que suficiente, pero la tecnología ha evolucionado tanto que no es así en absoluto. Vamos a explicaros como son ambos protocolos, y ahondaremos en el por qué de que no se esté migrando todavía de uno a otro.

Diferencias entre IPv4 e IPv6

El protocolo IPv4 fue lanzado en 1983, por lo que lleva con nosotros casi 40 años. Este protocolo utiliza una dirección de 32 bits, y aunque no tengas mucho conocimiento sobre el tema, estoy seguro de que has visto direcciones de este tipo en más de una ocasión. Estas direcciones tienen un formato únicamente numérico, donde los bloques de dígitos están separados únicamente por un punto. Un ejemplo de una de estas direcciones podría ser 212.227.135.100.

Uno de los grandes problemas de este protocolo es que su límite está comenzando a llegar. Hay aproximadamente 4.000 millones de estas direcciones, y aunque parezca que son muchísimas, debemos tener en cuenta de que en el mundo a millones de dispositivos conectados a Internet, y cada uno necesita una de estas direcciones. Ahí es precisamente donde entre el protocolo IPv6, que con toda seguridad acabará siendo el estándar.

ipv4-vs-ipv6

Este protocolo es una versión actualizada del IPv4, y aunque trae varios cambios con respecto a este, el que más destaca está en su límite de direcciones. La cifra de direcciones que admite IPv6 es de 340 sextillones de direcciones posibles. El formato que utiliza también es sensiblemente diferente, ya que de hecho estas direcciones utilizan letras. La separación entre los bloques no se hace con puntos, sino que es a través de dos puntos. El formato es de 128 bits. Un ejemplo podría ser: 2002:0db7:85a3:08d3:1319:8a2e:0371:7355

¿Por qué Internet no migra a IPv6?

Llegamos a lo importante. Como hemos dicho más arriba en varias ocasiones, el problema que, a largo plazo, tiene el protocolo IPv4 es que las direcciones son finitas. Poco a poco estamos viendo como más empresas están migrando al protocolo IPv6, dejando muchas direcciones libres de este tipo. Lejos de liberarlas sin más, lo que hacen estas empresas es sacarlas «al mercado» y venderlas en lotes.

En un mercado donde ya sabemos que el objeto en cuestión es finito, lo lógico es que los precios suban, pero si este mercado se empieza a sobresaturar lo que ocurrirá es que la oferta esa mucho más grande que la demanda, por lo que los precios terminarán por caer. El otro gran problema para esto es que los proveedores de servicios de Internet no están ofreciendo casi en ningún caso el protocolo IPv6. Hasta que este se vuelva un estándar entre estos proveedores va a ser muy complicado que se acabe por dar el salto.

Debemos tener en cuenta también que el coste de migración de un protocolo a otro es caro, por lo que las empresas aún son reacias a dar el salto. Tarde o temprano la solución está en el cambio a IPv6 (ya que de hecho esta ofrece una menor latencia que el protocolo IPv4), pero para ello todavía tendremos que esperar algunos años.

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