Hay tan pocas direcciones IPv4 que quieren liberar las que empiezan por 127

La escasez de direcciones IP públicas es un problema que está trayendo de cabeza a operadores y empresa en todo el mundo. En total hay casi 4.300 millones de direcciones IP disponibles, pero todas ya han sido asignadas al menos una vez. Actualmente, el precio medio de un bloque de direcciones IPv4 se sitúa en torno a 55 dólares, habiéndose más que duplicado en el último año. Por ello, ahora quieren sacar direcciones de los lugares más insospechados.

A pesar de que la solución de IPv6 ya está sobre la mesa, y hay tecnologías que permitirían hacer una transición sin fallos, los grandes operadores a nivel mundial atesoran millones de direcciones IP, y quieren aprovechar esa ventaja competitiva que tienen frente a otros operadores.

16 millones de nuevas direcciones IP

Así, IPv4 es lo que se sigue usando mayoritariamente en todo el mundo, y las empresas siguen demandando estas direcciones. Por ello, se intentan recuperar direcciones de cualquier parte, y ahora planean liberar un rango de direcciones IP que hasta ahora se utilizaban con fines privados.

En concreto, el rango afectado sería el que va de 127.0.0.0 a 127.0.255.255. Dentro de él se encuentra la famosa dirección 127.0.0.1, también conocida como localhost, y que hace referencia al dispositivo local. Dentro del bloque en el que se ubica esa IP, se buscaría liberar el bloque que va de 127.1.0.0 a 127.255.255.255, que cuenta con 16 millones de direcciones IP.

ip fija

Cuando se reservó el 127/8 para loopback y direcciones locales, las IPv4 no eran consideradas ni mucho menos como escasas. Ahora, la escasez ha llevado a tomar esta medida desesperada, en lugar de dar el paso obvio de saltar a IPv6. La idea puede parecer buena a simple vista, ya que habría 16 millones de direcciones IP más disponibles.

Problemas de que direcciones privadas sean públicas

Sin embargo, esto puede generar multitud de problemas. Por ejemplo, en muchos scripts se comprueba 127 en lugar de 127.0.0.1 a la hora de restringir permisos, lo que podría exponer a muchas empresas y webs gubernamentales al resto de Internet. A su vez, puede surgir el problema opuesto, donde quienes usen esas direcciones IP no puedan navegar correctamente por la red porque operadores u otras partes de Internet consideran que se trata de accesos desde direcciones privadas.

Por tanto, sobre el papel la idea es buena, pero no se sabe hasta qué punto estos dos últimos efectos pueden echar por tierra la propuesta. Sería imprescindible que todos los routers y firewalls del mundo asumieran que estas direcciones no son enrutables, ya que si no pueden intentar establecer conexiones con ellas. Una dirección desprotegida puede llegar incluso a sufrir ataques DDoS de tantas solicitudes que puede llegar a recibir de todo el mundo.

La propuesta caducará el 12 de mayo de 2022, por lo que como mucho en esa fecha conoceremos si se amplía el rango de IP disponibles. A pesar de que IPv6 tiene más de una década, seguimos sin ver la luz al final del túnel. Los operadores podrían activarlo en cualquier momento, pero de momento parece que IPv4 va a seguir bastantes años más como mínimo.

Fuente > IETF

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