España quiere que WhatsApp pague tasa de operadores como Movistar o Vodafone

España quiere que WhatsApp pague tasa de operadores como Movistar o Vodafone

Alberto García

El Gobierno de España se encuentra trabajando actualmente en una nueva Ley General de Telecomunicaciones, en la cual no sólo se va a incluir a los operadores actuales, sino que también se van a sumar empresas como Facebook, Google, Apple, Amazon o Microsoft, a pesar de que éstas apenas generen ingresos por servicios de telecomunicaciones.

El Anteproyecto de la Ley General de Telecomunicaciones (Ley 9/2014, de 9 de mayo vigente hasta ahora) está actualmente en fase de consulta pública para recibir opiniones sobre posibles modificaciones. La entrada en vigor está prevista actualmente para el segundo o tercer trimestre de 2021. En ella, se obligará a todas las empresas que ofrezcan servicios de telecomunicaciones a que se registren como operadores, además de pagar una tasa del 0,1% de la facturación que realicen en servicios de telefonía y mensajería si superan el millón de euros al año en concepto de «servicios de comunicación interpersonales». Es decir, que por cada 1.000 euros que facturen, tendrán que pagar uno de impuestos, como hacen Movistar, Vodafone u Orange actualmente.

Las apps de mensajería son gratuitas

Sin embargo, será difícil determinar qué impuesto deberán pagar. Las apps de las que habla la ley son WhatsApp, Hangouts, Facetime, Alexa y Skype. Los servicios básicos de todas esas aplicaciones, que son los más usados, no son de pago, por lo que no hay ninguna actividad que gravar. Con WhatsApp sólo podrían gravar WhatsApp Business, mientras que con Hangouts tendrían que intentar gravar Google Meet, lo cual es más complicado porque es un servicio dentro del paquete de G Suite, y cuyo precio adicional varía dependiendo del paquete que se tenga contratado. También se pueden incluir otras empresas como Telegram o Signal, las cuales no tienen ningún tipo de ingreso.

Este tipo de servicios de pago suponen una ínfima parte con respecto a la cantidad de usuarios gratuitos que hay, y se introducen por tanto dos inconvenientes. El primero es que la recaudación será nimia para este tipo de actividades, y segundo es que, en el caso de que encuentren un instrumento que gravar, las empresas afectadas no van a querer hacerlo porque van a esgrimir que no son operadores al uso, sino que se limitan a ofrecer un servicio online a través de las redes de los que sí son operadores.

Adiós a las cabinas y hola a permanencias de menos de 24 meses

Este anteproyecto también expulsará a las cabinas y las guías telefónicas del servicio universal, aunque podrá seguir habiendo teléfonos públicos en los bares de zonas rurales. También es probable que Telefónica siga manteniendo las cabinas en las zonas donde sí son rentables, como es el caso de algunos aeropuertos.

Además, la nueva ley establece que los contratos con los operadores deberán ser más claros, con una duración máxima de dos años, y donde el usuario tendrá derecho a conservar saldo, mantener el número o reenviar mensajes una vez que haya acabado el contrato. Por tanto, desaparecerán las permanencias de 28 o 36 meses que hemos visto en algunos operadores recientemente.

A cambio, los operadores también tienen una buena noticia, donde la duración mínima de las licencias (como las del espectro del 5G) será de 20 años, pudiendo garantizar un camino más estable de cara a garantizar una correcta inversión.