Esto está ganando Movistar reciclando todo el cobre sustituido por fibra

El cobre es uno de los metales más importantes en nuestra vida diaria. Prácticamente todos los cables que usamos en nuestro hogar están hechos de este material gracias a sus excelentes propiedades. Entre ellas tenemos que se estira y moldea con facilidad, es suave, resistente a la corrosión, y conduce el calor y la electricidad de manera muy eficiente, siendo el metal más conductivo tras la plata. Por ello, reciclarlo tiene muchas ventajas a nivel de coste, y Telefónica está obteniendo interesantes ingresos con el reciclado de estos cables.

La fibra óptica es cara, pero el cobre tampoco es precisamente barato. La fibra tiene como ventaja que es más eficiente, consume menos energía (un 85% menos), y a largo plazo de que requiere menos mantenimiento, pero su valor de reciclado en el caso de romperse es menor que el del cobre. Telefónica, al igual que los grandes operadores de España, lleva años sustituyendo cobre por fibra, y cerrando o reconvirtiendo centrales ADSL. Por ello, todo ese cable sobrante lo está reciclando.

131 millones de euros en cobre en sólo un año

El pasado año 2020, Telefónica obtuvo 131 millones de euros con la venta y reciclaje del cobre que ha ido sustituyendo. Este cobre procede de las antiguas centrales ADSL, así como de la red de cableado fija. Durante el primer semestre de 2021, Telefónica superó las 1.000 centrales de ADSL cerradas. Esta cifra no va a parar de crecer, y para el año 2025 el operador calcula que la fibra llegará a todas las zonas donde ahora mismo hay cobre. No obstante, no todas las centrales estarán cerradas para entonces, ya que hay algunos cierres programados ya para el año 2026.

La primera central ADSL se cerró en 2015. Desde entonces, se han desmontado 65.000 toneladas de cable, se han reciclado 7.140 toneladas de residuos de aparatos, y se han reutilizado más de 128.000 tarjetas de red.

La fibra ayuda a luchar contra el cambio climático

La sustitución de fibra por cobre ha permitido ahorrar 1.000 GWh de energía, lo que ha implicado evitar la emisión de 355.000 toneladas de CO2 a la atmósfera, equivalente a lo que captan seis millones de árboles. Además, se necesita menos cableado con fibra, ya que 256 fibras pueden dar servicio a 16.384 usuarios, mientras que con el cobre era necesario usar 2.400 pares para dar servicio a 2.400 clientes. Además, una central de fibra ofrece cuatro veces más accesos, y el equipamiento usa un 15% del espacio del cobre.

No es de extrañar que Telefónica esté reciclando todo el cobre que pueda, ya que además en los últimos meses su precio se ha disparado por la alta demanda por parte de China, y la limitada producción debido a las huelgas que están teniendo en Chile, el mayor productor de este material y que tiene las mayores reservas del mundo. Además, el operador se acerca con esto a su objetivo de ser neutral en emisiones de carbono para el año 2025.

En definitiva, la fibra óptica no para de traer ventajas a España. Actualmente son ya 12,1 millones de abonados los que la disfrutan en España. Entre todos los operadores, la cobertura alcanza a 50 millones de unidades inmobiliarias, de los cuales 26,1 millones son de Telefónica.

Fuente > El País

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