Por qué muchos operadores no pueden ofrecer fibra por debajo de 17 euros

Según los últimos datos disponibles publicados de la CNMC correspondientes a agosto de 2021, España cuenta con 12,3 millones de hogares con fibra óptica FTTH contratada. Esa cifra supone un aumento de 1,3 millones de líneas desde agosto de 2020. El despliegue llega ya a más del 85% de la población, donde las grandes ciudades tienen cobertura casi total. Ahora, los precios de las tarifas están cayendo en picado, pero no para todos los operadores.

Las redes de fibra óptica de España más grandes las encontramos de mano de operadores como Movistar, Orange, Vodafone o MásMóvil. Entre todos, se llega a decenas de millones de hogares, algunos por repetido, dando opción a que los usuarios tengan opción para elegir el operador cuya tarifa se ajuste más a lo que necesitan.

Muchos operadores acceden a la fibra de Telefónica

Sin embargo, cuando no todos los operadores llegan a todas partes. Por ello, hay miles de municipios en España donde Telefónica, que tiene la red de fibra más grande de España, está obligada a compartir su fibra óptica para que otros operadores puedan ofrecer conexiones a través de ella.

Este tipo de cobertura se conoce como fibra indirecta. La fibra indirecta o NEBA, siglas de Nuevo Servicio Ethernet de Banda Ancha, puede ser de ADSL o de fibra, y Telefónica está obligada a darlo en toda España excepto en 696 municipios de España tras la extensión publicada por la CNMC a mediados de octubre.

fibra optica españa

Telefónica puede estar obligada a ofrecer esa cobertura, o puede ser que el operador tenga un acuerdo para permitir que otro operador acceda a ella, como los que tiene con Orange o Vodafone. Gracias a ello, incluso en municipios competitivos es posible que estos operadores puedan ofrecer fibra a través de la red de Movistar.

Tipos de NEBA

Hay dos tipos de NEBA: provincial y local. En la provincial, Telefónica la tiene dividida en 50 centrales por sector provinciales, donde es la otra operadora la que recoge el tráfico en los puntos de interconexión y le da salida a Internet. En la local, es Telefónica quien se encarga de ello, con 682 centrales.

El problema es que hacer eso tiene un coste que los operadores han de pagar a Movistar en concepto de alquiler, ya que Movistar ha de conectar a los clientes a su red. Con el ADSL, un operador desconectaba el par de cobre y lo conectaba a sus equipos. Con la fibra esto no es posible, ya que cada fibra que sale de la central da servicio a 64 usuarios. Por ello, se creó la llamada VULA (Virtual Unbundled Local Access), que virtualiza la conexión de un operador, aunque siga estando conectada a la red de Telefónica.

NEBA

Esta VULA está englobada dentro de la NEBA local que ya cuenta en España con casi 1,96 millones de usuarios a agosto de 2021, frente a las algo más de 950.000 líneas que hay con NEBA provincial. Esta NEBA provincial si tiene un tráfico gestionado por el operador que el usuario contrata, ya que Telefónica se lo cede. No obstante, el que más está creciendo es el de NEBA local.

16,68 euros por usar la fibra de Telefónica y otros costes

Los operadores tienen que pagar bastante dinero a Telefónica para acceder a su red. Por cada enlace de 10 GB para 10 km, el precio roza los 2.000 euros para el alta, con un coste mensual de 272 euros. A partir de ahí, el coste también varía si tienen que hacer o no instalación en la casa del usuario, con un coste de 68 euros si tienen que hacer la instalación, o algo menos de 22 euros si ya está hecha. A eso se le suma el coste mensual, fijado por la CNMC en 16,68 euros al mes en concepto de alquiler. Una vez que el operador tiene contratada capacidad para decenas de clientes, añadir un cliente más tiene un coste marginal mucho más bajo, acercándose al propio precio de alquiler.

Por todo esto, un operador con acceso indirecto nunca va a poder ofrecer precios como los de Movistar, Orange, MásMóvil o Vodafone en red propia, ya que sólo el coste mensual por usuario es de 16,68 euros, a lo que hay que sumar otros costes de operación. También hay que tener en cuenta que cuando el usuario se da de baja, el operador tiene que pagar casi 20 euros también al operador por gestionarla.

En definitiva, los precios locos que vemos actualmente en la fibra de 600 Mbps de Movistar por 14,90 euros, o los 18,95 euros de Orange, no los vamos a ver replicados por operadores alternativos, los cuales están viendo cómo muchos usuarios se van a los grandes operadores al no poder igualar sus ofertas. Veremos hasta cuando durarán estas ofertas agresivas.

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