EEUU castiga a España por la ‘tasa Google’ y da 180 días para rectificar

El denominado como Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales o IDSD que grava con un 3% a las empresas que facturen 750 millones de euros a nivel global y que ingresen 3 millones de euros en España entró en vigor el 1 de abril de 2021. Como puede que ese nombre no te diga demasiado, lo cierto es que, es más conocido como Tasa Google. Su aprobación no ha gustado nada a Estados Unidos que lleva tiempo barajando la imposición de aranceles del 25% a las exportaciones. Ahora la amenaza se ha hecho realidad, pero el gobierno presidido por Joe Biden nos da 180 días para rectificar.

Katherine Tai, representante comercial de EE.UU., anunció ayer mismo que se impondrán aranceles adicionales a España y otros cinco países entre los que encontramos a Austria, India, Italia, Reino Unido y Turquía. Esto se hace porque todos ellos han aprobado impuestos a servicios digitales equivalente a la tasa Google española. Sin embargo, se suspenderán de forma inmediata durante 180 días para forzar un acuerdo fiscal en el marco de la OCDE y de los países del G-20.

La tasa Google pasa factura a España

Las autoridades de Estados Unidos llevan varios meses revisando el impacto de este tipo de impuestos en algunas de sus empresas más importantes como Google, Amazon o Facebook. De hecho, llevan tiempo amenazando con imponer aranceles adicionales y finalmente han cumplido con ello. En total, afectará a una lista de 27 subpartidas arancelarias de productos que afectarán a exportaciones como gamba, langostino, pulpo, bolsos y zapatos. Las importaciones de estos productos tuvieron un valor de 323 millones de dólares hace un par de años.

tasa google españa

En palabras de Katherine Tai, “EE.UU. está centrado en encontrar una solución multilateral a un amplio rango de asuntos relacionados con la fiscalidad internacional, incluida nuestra preocupación con los impuestos a servicios digitales”. En relación los 180 días de suspensión ha explicado que: “EE.UU. sigue comprometido con encontrar un consenso en asuntos de fiscalidad internacional a través de la OCDE y del G20. Las acciones tomadas hoy darán tiempo para que esas negociaciones continúen para lograr progresos mientras se mantiene la opción de imponer tarifas si es necesario en el futuro”.

Sea como fuere, desde Washington ya tienen preparado el castigo en caso de que esas negociaciones no lleguen a un punto satisfactorio para ellos. De hecho, tenemos varios casos de altos cargos de EEUU que abogan directamente por la eliminación de este tipo de tasas. Veremos cómo queda el asunto y si las empresas españolas no se verán directamente perjudicadas por un nuevo impuesto que no convence a casi nadie.