¿Empezando en la fotografía? Estas son las cámaras réflex más económicas

Elegir una cámara réflex económica puede ser todo un reto, sobre todo, para las personas que se están iniciando en el mundo de la fotografía. Llegar a entender qué diferencia a unas de otras, los elementos que comparten con las de gama más alta y las posibilidades que ofrecen son algunas de las claves para elegir la que más te interesa. Por eso, en este artículo hemos recopilado algunos consejos para que tengas toda la información al alcance de tu mano.

¿Qué es una cámara réflex?

Empecemos por el principio: las cámaras réflex son un tipo de aparatos que cuentan con un visor óptico. A diferencia de cualquier cámara digital, o incluso la de tu smartphone, las réflex cuentan con un dispositivo pensado para que puedas mirar por él y saber exactamente cómo saldrá la fotografía que tomes después.

Dependiendo del objetivo que uses y del uso del zoom, esta visión será diferente en cada caso, por lo que el visor es una parte fundamental para aprender a tomar buenas fotografías.

¿En qué debes fijarte para sacarle todo el partido?

Si estás buscando una cámara réflex económica, puede que te hayas dejado guiar por las opiniones de los usuarios o de conocidos que entiendan un poco del tema. Aún así, lo más importante en lo que debes fijarte antes de tomar una decisión son los siguientes puntos:

  • Sensor. El sensor es el corazón del aparato y es lo que permite que puedas ‘fijar’ una imagen. Las cámaras más económicas suelen ahorrar en este apartado, pero deberás fijarte en los megapíxeles que pueden tomar, lo que no tiene que ver con la calidad de la imagen, sino con su tamaño.
  • Objetivo. El siguiente elemento determinante a la hora de tomar fotografías de calidad. La mayoría de elementos que se venden actualmente en el mercado incorporan un objetivo básico con el que empezar. En caso de que no lo incluya, deberás comprarlo a parte.
  • Compatibilidad. Directamente relacionada con el punto anterior, dependiendo de la marca de cámara que elijas, deberás fijarte especialmente en qué objetivos podrás utilizar. Puede que en el futuro te interese añadir más objetivos a tu colección sin cambiar el cuerpo y deberás tener en cuenta estas opciones de ampliación para que no se te quede obsoleta pronto.
  • Visor. Como explicamos en el punto anterior, esto es lo que hace que una cámara fotográfica sea ‘réflex’. El visor serán tus ojos a la hora de tomar imágenes, por lo que debes asegurarte de que ofrece diferentes ajustes.
  • Pantalla. Por último, aunque iniciarte en la fotografía profesional requiere aprender a usar el visor de manera correcta, puede que en ocasiones te apetezca usar la pantalla para tomar fotografías o para visualizar cómo ha quedado el disparo. Las cámaras más económicas ahorran en la pantalla, pero puedes encontrar alternativas interesantes si buscas bien.

¿Es mejor una réflex o una compacta?

Las cámaras compactas se crearon como una solución para poder llevarlas de manera cómoda y que cualquiera pudiera tomar fotografías con cierta calidad. Sin embargo, las funcionalidades cada vez mejores que ofrecen los smartphones de última generación las han relegado casi al olvido.

Por eso, si de verdad te interesa la fotografía, lo mejor que puedes hacer es optar por una cámara réflex, que te ofrece mucha más variedad de configuraciones para llegar a dominar este arte. En la siguiente lista encontrarás modelos desde lo más económico (menos de 300 euros) a las opciones más interesantes por menos de 1.000 euros.

Las mejores cámaras económicas para empezar

Si es tu primera vez con una réflex, recuerda que no existen cámaras profesionales o de aficionados… la realidad es que un fotógrafo experimentado puede sacar muy buen resultado con una cámara barata o con una muy cara. La diferencia está en que las más caras ofrecen una mayor personalización para los que la saben aprovechar.

Kodak Pixpro AZ528 Astro Zoom: ideal para principiantes

Aunque Kodak sigue siendo una marca muy conocida por sus carretes fotográficos y sus desechables, la firma nipona también fabrica réflex de calidad a un precio muy económico. Buena prueba de ello es la serie Astro Zoom, una cámara que te permitirá, por menos de 300 euros, acceder al mundo de la fotografía para entender sus conceptos más básicos antes de dar el salto a un dispositivo superior.

Como punto fuerte, dispone de un sensor de 16 megapíxeles y un zoom óptico de 52 aumentos, perfecto para tomar imágenes lejanas con la mejor calidad. Eso sí, en su objetivo está también su mayor pega, dado que está fijado al cuerpo de la cámara, lo que impide cambiarlo por otro mejor en el futuro. Pero por este precio no se le puede pedir mucho más, ya que también incluye pantalla táctil articulada para revisar las imágenes, conexión wifi para transferir imágenes y selector de modos automáticos para que incluso tus primeras fotos salgan decentes.

Panasonic Lumix FZ82: muy económica

Sin salirnos mucho del presupuesto de los 300 euros podemos encontrar otras alternativas igualmente válidas, como esta Lumix FZ82 que es una réflex en toda regla con objetivo fijo. Una mala noticia para su ampliación pero que abarata considerablemente su precio.

A cambio, ofrece un sensor de 18,1 megapíxeles, zoom óptico de 4 aumentos, que llegan hasta los 60 de manera digital, y tecnología wifi para transferir las imágenes de manera rápida al ordenador. No es la mejor de la lista, pero por este precio es ideal para tomar fotografías de manera rápida con una calidad aceptable.

Panasonic Lumix DMC-G7: la más equilibrada

En el siguiente nivel de precios, Lumix ofrece un modelo muy similar al anterior pero con una gran ventaja competitiva: objetivos intercambiables. Eso sí, para sacarle todo el partido a la DMC-G7 habrá que usar los siempre incómodos adaptadores, que permitirán colocarle objetivos de otras marcas para ampliar sus posibilidades.

Su sensor de 16 megapíxeles permite obtener fotografías de un tamaño aceptable e incorpora grabación de vídeo en 4K, por lo que es una de las más interesantes para iniciarte también en el mundo de la grabación de vídeo. La guinda la pone su pantalla abatible, claramente pensada para la autograbación, pero que también puede ser efectiva a la hora de tomarte un selfie.

Fujifilm Finepix HS35EXR: tu primera réflex

Un poco más arriba en precio se encuentra la Finepix HS35EXR, la gama de entrada de la legendaria marca de cámaras analógicas Fujifilm. Por este precio, su mayor hándicap es que el objetivo es fijo (como ya hemos visto en otros modelos de la lista) pero lo compensa con estabilizador de imagen óptico, perfecto para empezar cuando aún no disponemos de trípode.

Imagen de una Fujifilm Finepix HS35EXR

El resto de funcionaliades son muy similares a las demás alternativas de la lista: sensor de 16 megapíxeles, pantalla digital y un interesante zoom óptico de 30 aumentos. Además, incluye múltiples modos de disparo automático para que tus fotos salgan siempre bien hasta que te hagas con el modo manual.

Réflex de nivel intermedio: las posibilidades aumentan

Vale, ya has probado algunas cámaras, tienes nociones básicas sobre el ‘triángulo mágico’ (velocidad de obturación, ISO y diafragma) y quieres una cámara réflex económica para seguir progresando con tu hobby. Pues los siguientes modelos de la lista te permitirán eso y mucho más, a cambio de una sustancial subida del presupuesto.

Canon EOS 2000D: la mejor para empezar

Comprar tu primera cámara réflex requiere de una inversión económica importante, pero la EOS 2000D es la más económica que puedes encontrar dentro de la gama media. Puedes encontrar el cuerpo de este aparato por menos de 400 euros y acoplarle un objetivo que ya tengas por casa o que te preste un amigo.

Sus posibilidades, a cambio de su precio, son casi infinitas, ya que te permitirá realizar todo tipo de ajustes para lograr la instantánea perfecta. Su sensor permite captar imágenes de 24,1 megapíxeles y es compatible con el formato RAW, un estándar dentro del mundo de la fotografía profesional. Sin duda, la mejor opción si ya dominas lo básico de la fotografía y quieres dar un salto de calidad.

Pentax K-X: resistente a todo

Las cámaras Pentax son reconocidas en todo el mundo por ser unas de las más resistentes a las inclemencias climáticas y el polvo. Por eso, la alternativa más económica de esta casa presume orgullosa de tener un “cuerpo resistente a la intemperie con 81 juntas selladas”.

Imagen de la Pentax KX

La única pega es que, por este precio, existen aparatos más versátiles dado que su objetivo es fijo. Pero puede ser una gran opción si quieres ‘bajar al barro’ con tu cámara sin preocuparte de que se pueda estropear.

Nikon D3500: un gran tándem

El debate de quién es mejor, si Nikon o Canon es solo superado por el de la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla. Ambas marcas son como el Real Madrid y el Barça de la fotografía, por lo que puedes encontrar todo tipo de comentarios defendiendo a una u otra. Sin embargo, la realidad es que ambas están muy a la par, sobre todo en cámaras tan económicas como esta.

En este caso, la D3500 sube un poco el presupuesto a cambio de entregarte un objetivo en el pack, lo que te puede ahorrar dolores de cabeza a la hora de elegir uno, sobre todo si no tienes mucha idea. Dispone de un sensor de 24 megapíxeles y un amplio rango de ISO para ajustarlo a cualquier situación. En resumen, si puedes gastar un poco más, esta cámara será perfecta para empezar a sacarle partido a tu pasión por la fotografía.

Sony SLT Alpha 58: la última en llegar

Aunque Sony lleva desde 2006 trabajando a un gran nivel con sus cámaras, parece que ha sido en los últimos años cuando han despertado de verdad la atención de los aficionados a la fotografía. En este sentido, la Alpha 58 se mueve en el mismo rango de precios de los dos modelos anteriores, pero con la peculiaridad de su visor.

Incorpora un visor con pantalla OLED de alto contraste, una cámara digital que ofrece muchas posibilidades, aunque quizá no sea lo más óptimo a la hora de aprender, ya que puede ser algo lioso el dar el salto a otras cámaras sin este dispositivo. Por lo demás, sensor de 20,1 megapíxeles, todo tipo de controles manuales y, por supuesto, objetivos intercambiables para alargar al máximo su vida útil.

Cámaras económicas casi profesionales: el último paso

Si tu presupuesto te lo permite, el último paso antes de ir a por lo más top del mercado pasa por estas cámaras réflex semiprofesionales. Hay que reconocer que no son tan económicas como el resto, pero a cambio te ofrecen prácticamente las mismas características de la gama alta que duplican (o triplican) su precio.

Nikon D5600: para ir más allá

Antes de dar el salto a lo profesional, la gama media de Nikon ofrece interesantes posibilidades, como la D5600. Una cámara réflex que bordea los 900 euros a cambio de ofrecer funcionalidades casi profesionales. Como un sensor CMOS de píxeles activos (de de 24 MPX), que ofrece un mejor control de luminosidad y contraste.

Además, viene con un objetivo muy versátil para sacarle todo el partido al modo manual e incorpora el novedoso sistema SnapBridge. Esta funcionalidad permite ver las imágenes en el móvil o la tablet en tiempo real una vez que se han tomado, para compartirlas por correo o en redes sociales de manera mucho más rápida y sencilla. Ideal para subir al siguiente nivel antes de dar el salto a equipos mucho más caros.

Canon EOS 90D: el rival a batir

Y, como no podía ser de otra forma, echamos más leña al fuego del debate y terminamos con el equivalente de Canon para el sector previo al profesional: la EOS 90D. Es cierto que solo el cuerpo de esta cámara es igual de caro que la D5600 con objetivo, pero su sensor APS-C de gran tamaño lo compensa, con la posibilidad de tomar imágenes de hasta 32,5 MPX.

Cuenta con una pantalla retráctil, perfecta para grabarse en vídeo a resolución 4K o sacar un selfie, aunque es en la toma de imágenes en movimiento donde realmente se luce y le saca ventaja a sus competidores.

¿Cómo elegir tu primera cámara réflex?

Como has podido ver, a la hora de comprar una cámara réflex debes tener en cuenta que este tipo de aparatos suelen rondar los 300 euros, incluso en su versión más básica. Este debería ser tu punto de partida, a partir del cual establecer un presupuesto máximo para optar por una u otra, dependiendo de cuánto te quieras gastar.

Si va a ser tu primera vez con una cámara réflex, lo mejor es que apuestes por una con objetivo fijo que te permita entender los conceptos básicos de la fotografía antes de hacer una inversión importante. Y para eso te recomendamos comenzar por la más económica de todas: la serie Astro Zoom de Kodak.

El siguiente paso deberías darlo hacia la adquisición de un buen objetivo que complemente tu cámara y en esto, la más versátil es la Canon EOS 2000D, que cuenta con un cuerpo muy económico, pero lleno de posibilidades, para que le añadas el objetivo que más te guste.

Por último, recuerda que siempre puedes ir un paso más allá con la Nikon D5600 o la Canon EOS 90D, cámaras semiprofesionales con la que obtener resultados realmente increíbles, pero que requieren de experiencia para sacarle todo el jugo a las posibilidades que ofrece.

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