Audi Q5 TFSIe, un enchufable de alto nivel con 367 CV

Si entramos a valorar la ramificación electrificada de Audi, la marca alemana tiene varios modelos muy interesantes, algunos de los cuales se dan en gran valor por sus modelos híbridos enchufables, como el Q5 TFSIe. Este ha sido el siguiente paso adelante del fabricante en los últimos años, todo en una variante de la que todo hace por mejorar continuamente. De hecho, es con este concepto con el que mejor se ha sabido ubicar en el mercado. Conocemos su ficha técnica.

Si nos paramos a mirar alrededor de la categoría PHEV, la híbrido enchufable, hay muy pocos modelos como el Audi Q5 TFSIe. Y eso no es precisamente malo, sino todo lo contrario. Con él, el fabricante ha sabido asomar la cabeza con la suficiente confianza como para considerarlo entre los vehículos más importantes del segmento. Y no es ningún casual.

Y es que, sobre todo, con él se centran aspectos muy bien aventurados, como es la sola hermandad que le une con otro modelo marca de la casa, el A6 TFSIe, otro PHEV pero de categoría superior. De este modo, el que nos atañe ha sabido beber directamente de su homólogo mayor, aunque hay que considerar que el compañero es más de estilo deportivo.

Como tal, lo mantenemos a este como un SUV de gran eficiencia. Muy apto para aquellos que estén pensando en pasar de los modelos de combustión, es un paso muy gratificante para adentrarse, más tarde o más temprano, en la rama eléctrica. De este modo, y unido a buena parte de su nueva tecnología, tendremos un vehículo a la última y con todo lo necesario para cada tipo de conductor.

Es verdad que tiene una imagen bastante parecida a otros coches de la casa, tanto de los modelos puramente eléctricos como de los de combustión o híbridos. Y es que Audi ha querido con él seguir la línea estética del resto de modelos de la fábrica del estado alemán de Baviera. De todos modos, lo que más y mejor se esconde en él está en sus entrañas, esto con un sistema de propulsión combinado que entrega una potencia total de 367 CV con una autonomía en modo eléctrico de 62 km. Muy bien a considerar, sus rivales más cercanos son el Mercedes GLC, el BMW X3 o el Jaguar F-Face.

  • Tipo: híbrido enchufable (PHEV).
  • Año de fabricación: 2019
  • Precio: 58.950 euros
  • Capacidad: 5 plazas
  • Potencia: 367 CV/14,1 kWh
  • Aceleración: 6,1 segundos/100km/h

Diseño

Uno de los puntos más a favor de todos los coches de Audi es que presentan un diseño muy caracterizado por toda la familia. Ya sea un híbrido enchufable de última generación, un eléctrico nuevo, híbridos convencionales… todos presentan una silueta adoptada en cada uno de sus predecesores. Y eso, con el Q5 TFSIe se ve de la mejor manera.

Podríamos decir, incluso, que se podría llevar a confusión con alguno de los A3, puesto que en algunas vistas es más que cercano. Aun así, es inevitable decir que este nació como evolución de su versión de combustión. Así, en líneas generales, tenemos un modelo que se presenta muy bien en todas las miras, algo de lo que sigue ganando ampliamente con el paso de los años.

Salvo por la tapa que sirve para esconder la toma para cargar el coche, no hay excesivas diferencias. De hecho, más que un coche de etiqueta cero emisiones, tiene el aspecto de todo un SUV deportivo gracias al acabado S Line, que radicaliza ligeramente su aspecto, que se caracteriza, principalmente, por su elegancia. Este factor lo observamos especialmente en dos elementos: el paragolpes trasero, que aparenta llevar cuatro escapes y su discreto spoiler trasero. Elegante y deportivo, este ofrece 7 mm más de longitud, y es 2 mm más bajo (4,6 metros de largo, 1,7 metros de anchura y 1,6 metros de altura).

Versiones

Como decíamos, el nacimiento de este híbrido enchufable llegó como una reconfiguración del clásico Q5 de motor de combustión, aunque sus pasos sean seguidos bajo sus directrices. Es por esto que, más allá de que se trata de un Audi Q5 TFSIe PHEV, tenemos con él un vehículo que se presta con varios puntos similares a su predecesor.

Atrás Audi Q5 TFSIe

Igualmente, existe una versión paralela, también enchufable, que se da con unas pequeñas diferencias prestacionales, que es lo que marca la delgada línea entre este tipo modelos, como vemos. Así, el de sistema convencional presenta un motor de gasolina con una potencia de 252 CV, algo más grande que entraba dentro del segmento D.

En lo que respecta a la tecnología eléctrica, tenemos dos variantes: uno, el Q5 45 TFSI con una potencia de 194 kW (265 CV), con un propulsor eléctrico síncrono integrado en la caja de cambios S tronic de siete velocidades. De forma conjunta, el tren de propulsión ofrece 220 kW (299 CV). Mientras, que nos atañe lo hace entregando una potencia combinada de 367 CV (270 kW). Con sus siglas TFSIe, la más prestacional, lo hace con un motor gasolina en consonancia con el eléctrico.

Motor y baterías

Si nos adentramos más en el interior mecánico de este Audi Q5 TFSIe, tenemos que decir que es uno de los aspectos que más vas a valorar. Y la verdad que con razón. Y es que, al contar con esta tecnología, este también se hace postulante a favorito de la categoría, puesto que ahora lleva la etiqueta Cero emisiones. Este distintivo ambiental le dota de ciertas ventajas como el hecho de no pagar en estacionamiento regulado de algunas ciudades o bien poder entrar en zonas restringidas al tráfico.

En esas, el motor de combustión es el 2.0 TFSI de gasolina que rinde una potencia de 252 CV. Y el eléctrico es un motor de 105 kW, el equivalente a 142 CV; en conjunto la potencia es de 367 CV. Al ser un híbrido enchufable, este coche puede recorrer una determinada cantidad de kilómetros en modo 100% eléctrico.

En este caso, el de los cuatro aros tiene una autonomía de 40 kilómetros en modo eléctrico. Para conseguir esta autonomía en eléctrico este Q5 híbrido enchufable, dispone de una batería con 14,1 kWh de capacidad. Esto significa que se puede cargar en 2 horas con una toma de 7,2 kW. Con una velocidad máxima de 135 km/h, tiene una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 6,1 segundos.

Consumo

Es ese motor 2.0 el que nos ofrece, por su parte, que el consumo de este híbrido enchufable sea bastante parecido al del resto de su competencia, sobre todo visto en comparativa con el Mercedes GLC. Así, este homologa un consumo combinado (ciclo WLTP) de entre 9 y 9,4 litros/100 km.

Consumo Audi Q5 TFSie

A la hora de pisar la ciudad o en situaciones de tráfico congestionado es donde el Audi Q5 TFSIe te saca la mejor sonrisa, si has tenido la precaución de reservar la carga de la batería. Para eso está el modo Battery Hold, aunque tampoco es necesario que lo utilicemos si sencillamente nos limitamos a funcionar en modo híbrido y no abusamos del modo EV donde menos eficiente es hacerlo: en autopista o en vías rápidas.

El consumo alrededor de los 9 litros a los 100 km son buenos en términos absolutos, sobre todo teniendo en cuenta la tracción quattro, las prestaciones y el peso, aquí siendo superior a las dos toneladas.

Interior y acabados

Y si por fuera te ha gustado este híbrido enchufable, espera a conocer cómo es su interior, uno de los aspectos donde más gana enteros. Lo decimos, en gran forma, por todo el renovado aspecto tecnológico que equipa, un salto considerable si lo tenemos en cuenta con su predecesor, la versión de combustión.

Interior Audi Q5 TFSIe

De este modo, es un coche en el que se disfruta de mucho espacio en las plazas delanteras. Personas de cualquier talla viajarán holgadas… y es que es un coche ideal para viajar. Por su parte, los asientos tienen múltiples reglajes eléctricos por lo que, independientemente del usuario, es muy cómodo para conducir largas tiradas por vías rápidas.

En este sentido, el conductor tendrá un confort muy bueno gracias a que la habitabilidad ha crecido en comparación con otros modelos de la casa, por lo que será todo un disfrute a la hora de ponerse manos al volante. Lo mismo ocurre con el copiloto y con los pasajeros traseros, que tendrán una buena disposición y comodidad.

Aquí dentro encontramos el Audi virtual cockpit. una gestión electrónica del vehículo que se encarga de todo. Es interesante porque permite intervenir para elegir el modo EV, por si buscamos forzar la marcha solo con el motor eléctrico. Asimismo, también permite seleccionar el programa del drive select que te interese en cada momento: más confortable, más dinámico, más orientado a la eficiencia… Igual que se hace en cualquier otro modelo de la casa, aunque no sea híbrido.

Equipamiento

Al igual que el de gasolina común, el Audi Q5 TFSIe PHEV viene en tres niveles de equipamiento diferentes: el Premium en la base, seguido por el Premium Plus y el Prestige en la parte superior. La configuración del motor para los acabados es la misma, mientras que las diferencias están marcadas por la cantidad de características de lujo involucradas.

Multimedia

Si bien el modelo Premium tiene un conjunto decente de características y tecnologías, el Prestige ofrece una excelente combinación de comodidad, conveniencia y características de lujo para una experiencia inmensamente agradable. Con este modelo Premium, podemos una serie de características esenciales como son los Audi Virtual Cockpit, MMI Infotainment o Audi Side Assist y Lane Departure Warnings.

Luego se encuentra el acabado Premium Plus, este de nivel medio, que nos brinda un techo corredizo panorámico, un sistema de cámara de visión superior, así como el sistema de control de clima de pre-entrada Deluxe.

Por último se halla el Prestige, el epítome del lujo. Además de todas las características importantes de los otros dos modelos, encontraremos características de lujo adicionales como asientos delanteros ventilados estándar, una pantalla frontal, un sistema de audio B&O de 19 y muchos aspectos más que lo completan.

Extras

Pasando a los extras, aquí podemos contar con dos añadidos más. Esto es algo que frecuenta bastante la marca de Audi, puesto que es una estrategia que lleva repitiendo en varios modelos, especialmente con los 100% eléctricos (e-tron) y los híbridos enchufables (A3, A6…)

Una es la Advance, que permite añadir ayuda al aparcamiento y detalles estéticos propios de esta versión, tanto en el exterior como en el interior, donde se añade el paquete de aluminio. Esta tiene un precio de 2.000 euros por encima del equipamiento de serie.

También se encuentra la S Line, pero con diferentes posiciones. En este caso, la mayor parte de las mejoras van dirigidas hacia un aspecto y comportamiento más deportivo, con un paquete exterior renovado, llantas de 18 pulgadas Audi Sport y techo de color negro. En el interior, destacan los asientos deportivos. Se añade la suspensión deportiva que reduce la carrocería en 15 mm, y tiene un precio de 1.350 euros más que la Advance y 3.350€ más que la de serie

Mantenimiento

Los híbridos enchufables de la marca disponen de uno o dos motores, lo que nos puede llevar a pensar que sus costes de mantenimiento, serán superiores a los de un automóvil convencional, algo que está muy lejos de la realidad. De hecho, la frecuencia y coste las revisiones de un coche de estas características es muy similar al de un vehículo gasolina, e inferior al de un diésel.

Frontal

Con todo, en los híbridos, Audi estima que la batería de servicio de este Q5 TFSIe se cambie cada cuatro años, mientras que en las versiones gasolina o diésel no es un componente con una vida prestablecida. Ello se ve, además, con el cambio de la correa, que se acorta de los 120.000 a los 90.000 km o 6 años.

El resto de componentes tienen programadas intervenciones muy similares y no hay un mantenimiento marcado para el sistema de propulsión eléctrico. El diésel sí agenda, aunque a muy largo plazo, intervenciones más complejas, como pueden ser la sustitución de la correa de la distribución o el control del filtro de partículas.

Garantías

Sí; la fiabilidad de estos coches ha mejorado mucho en esta clase de coches, pero la proliferación de elementos electrónicos y sistemas de reducción de emisiones contaminantes en los motores hace que no estemos exentos de tener que acudir al taller en alguna ocasión para realizar alguna reparación. Es por esto que el tipo de garantía que cada marca ofrece se convierte en uno más de los aspectos más a valorar a la hora de tomar una decisión.

Y en el caso de este modelo, esta es bastante extensa. En primer lugar, cuando nos hagamos con él, durante los dos primeros años no tendremos ningún gasto de reparación, como dicta la ley. Es importante que sepamos que la mano de obra y los materiales utilizados por mantenimiento como el servicio de inspección, cambios de aceite o de anticongelante, reparaciones por golpes y sustituciones debidas al desgaste normal del vehículo, quedan excluidos de la garantía.

Hacia la garantía anticorrosión, los coches de los cuatro aros ofrecen 12 años que no incluyen los daños derivados de condiciones ambientales extremas, cuidado insuficiente o daños exteriores e indicios de corrosión visibles.

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