¿Vas a comprar una bici eléctrica? Esto es lo que debes saber

La bicicleta eléctrica está creciendo a pasos agigantados, lo que hace que cada vez sean más los que deciden a bien comprar una de ellas. Bien por comodidad, por adaptarse a la movilidad sostenible, por una funcionalidad mejorada ante el resto de los VPN… así, estas están despertando un gran interés en todos los aspectos. Ahora bien: ¿en qué debemos fijarnos? ¿Cómo sabemos que es la que mejor nos conviene?

Las nuevas tendencias de movilidad asociadas a la pandemia coinciden con el aumento de las ventas de patinetes y bicicletas eléctricas en nuestro país. Las recomendaciones que hacen las autoridades sanitarias para evitar, en la medida de lo posible, las aglomeraciones y mantener la distancia de seguridad han convertido a estos vehículos en dos nuevos medios de transporte.  Y en el caso de la bici electrificada, más todavía.

Lo mejor de la bici común con todo lo de las e-bikes

Y es que las bicicletas eléctricas son sin duda el segmento que más está creciendo actualmente en el mercado. Sin embargo, muchos usuarios aún no están familiarizados con sus características debido a su reciente aparición. Con tantos modelos donde elegir, con tantas propiedades técnicas…. que si baterías, autonomías, tipos de freno, etc.

Sin embargo, verás que es mucho más fácil que todos eso. Por lo que, si estás tratando de comprar y elegir una bicicleta eléctrica que se adapte a tus necesidades, tendrás que tener unas claves que sabrán por ayudarte durante todo el proceso. Con todo, bien es cierto que existe una variedad más que amplia por lo que poder inclinarse hacia ellas.

Entre los diversos motivos por el que comprar una bicicleta eléctrica es ideal en estos momentos está el que obtendremos con ellas un montón de facilidades. Tendrás en tus manos lo mejor de la bici convencional unido a lo más novedoso y característico de estas e-bikes, como también son conocidas. Estupendas para realizar nuestro ejercicio, así como para pasear y moverse en la ciudad, cuentan además con una batería y un motor que nos ayudan a desplazarnos de una manera más cómoda y rápida.

Qué es una bicicleta eléctrica

En este contexto tenemos que aclarar el concepto. Porque, a la hora de comprar, no debemos confundir a las bicicletas eléctricas con los scooters o motos eléctricas. Las segundas van en otro segmento aparte. Aquí, estas son, básicamente, una bici normal de las que podemos encontrar en el día a día. Lleva pedales, cadena, horquilla… pero equipadas con un motor eléctrico, una batería y un controlador.

Guía comprar bicicleta eléctrica

De este modo, se integran todas las características de una e-bike sobre el tipo de la bici común. Por tanto, podemos hablar de ella como un vehículo de dos ruedas muy ligero. Es accionado por pedales y dispone de un motor eléctrico que complementa la energía ejercida directamente sobre los pedales por el propio ciclista.

A partir de ahí, también tenemos dos variantes. Porque más allá de su uso (urbanas o de montaña), contamos con dos tipologías que nos vendrán bien al conocer sobre qué bicicleta podremos y sabremos comprar. Se tratan en este caso de las que son impulsadas por pedaleo asistido, o bien por las de speed bike.

  • Bicicleta eléctrica de pedaleo asistido. Es la más común dentro de este segmento electrificado. Es a la que se considera legalmente una bicicleta a todos los efectos. En este caso la asistencia eléctrica solo se puede accionar mediante el pedaleo del ciclista y, en Europa, la potencia del motor no puede superar los 250W. Además, el motor no puede asistir más allá de los 25 km/h, aunque se puede circular más rápido si el ciclista sigue pedaleando sin ayuda.
  • Bicicleta eléctrica speed bike. Legalmente tiene que considerarse un ciclomotor (permisos, restricciones, impuestos, matriculación, retrovisores, casco obligatorio, etc.). En este caso la asistencia eléctrica se puede accionar igualmente con los pedales o también a la demanda mediante un pulsador o acelerador. El motor puede asistir al ciclista hasta una velocidad máxima de 45 km/h.

Qué uso le vamos a dar

Entre los aspectos más importantes al escoger y comprar bien tu bicicleta eléctrica es saber y reconocer sinceramente el uso que pretendemos darle. Es el primer paso. En ello hay que decidir si la utilizaremos para ir al trabajo, actividades del día a día, o no. Y, en caso afirmativo, si la usarás en combinación con el transporte público o no. Más complejo puede ser el que nos decidamos por una si quieres ir al trabajo con ella, pero también si nos gustaría salir con ella por el monte y a hacer deporte.

Además de escoger entre bici de carretera, de montaña o urbana, es esencial tener en cuenta el lugar en el que residimos, y si andarás con ella todos los días. Entrarán una serie de preguntas que tienen una respuesta propia y personal, que es lo que luego nos harán desviarnos por una de mayores dimensiones o menores prestaciones.

Por ejemplo: ¿Vives en un piso? ¿Dónde la dejarás? ¿Tendrás que subirla cada día en ascensor? Cada contestación irá conformando los detalles del tipo de bicicleta que mejor nos vendrá, y es muy aconsejable hacerse previamente todas ellas para escoger la eléctrica que se ajusta de verdad a tus necesidades.

Requisitos técnicos

Como hemos mencionado, la e-bike de pedaleo asistido, la más corriente, tiene que tener, necesariamente, pedales. De nada sirve que incorpore motor eléctrico y baterías si no llevan pedales. Es el aspecto que sigue cobrando una buena importancia, también porque a la hora de su utilización son los que cuentan para su movimiento.

Normativa comprar bicicleta eléctrica

De este modo, puede ser impulsada únicamente mediante tracción humana sin la asistencia de la máquina eléctrica En el caso del motor, algo importante es que éste no puede superar los 250 W de potencia, lo que equivaldrían a 0,34 CV. Esto se relaciona entre sí, puesto que hemos de tener en cuenta que un ciclista no profesional puede ejercer unos 100 o 150 W de potencia sostenida en la bicicleta.

El grado de asistencia de estas bicicletas es como para tenerlo en cuenta. No solo es que para moverse con ellas no haya que hacer ningún esfuerzo (si queremos) sino que además empiezan a tener unas prestaciones, sobre todo aceleración, que no tienen las bicicletas convencionales.

También se hace referencia a la forma en la que se activa y desactiva la asistencia. Hace falta que la bicicleta disponga del sistema pedelecs: para que el motor eléctrico nos empuje tenemos que estar dando pedales, aunque sean pedaladas sin esfuerzo. También tiene que cesar la asistencia eléctrica del motor si superamos la velocidad de 25 km/h. A partir de esta cifra sólo vale el músculo si queremos ir más rápido.

Precios y equipamiento

En cuanto a los precios manejados, será frecuente que encuentres una e-bike de grandes características y funcionalidades a precios elevados, al tiempo que encuentras otras más asumibles para tu bolsillo. En este sentido, también es muy viable decantarse por la alternativa a los kits de conversión.

Estos son un conjunto de componentes que permiten transformar y convertir una bicicleta tradicional en una eléctrica. Para ello, se utilizan partes adaptables y útiles para todo tipo de bicicletas comunes: el motor, la batería, el controlador y el acelerador. Estos servirán para que todos los componentes se monten en una bici normal, y convertirla en bici eléctrica.  Depende de la marca y de las características, pero se podrían encontrar a partir de unos 350/400€, si lo instalamos nosotros.

Al mismo tiempo, y también podemos recurrir a comprar el vehículo electrificado como tal. Pero hay más precios. Las más sencillas pueden costar a partir de unos 800€. Aunque de marca es más habitual encontrar bicis alrededor de los 1500 a 2000 euros. Si la bici eléctrica es más exclusiva, con mejores materiales y más diseño, puede costar más de 3000 euros fácilmente.

Reglamento de circulación y funcionalidades

A su vez, y tal como las hemos conocido, este tipo de bicicletas tienen un reglamento de circulación que las diferencia ampliamente de otros vehículos. En varios frentes entra en el mismo segmento que las normativas de los patinetes. De hecho, estos no serán objeto de matriculación.

Circulación comprar bicicleta eléctrica

Por su consideración como ciclos están exentas de contar con matriculación para circular con ellas, así como tampoco estarán obligadas a tener un seguro de responsabilidad civil ni tener una licencia específica para su conducción o pasar una ITV periódica. Sí que puede haber excepciones, como es el caso de las Bultaco Albero (o Brinco). Estas, por sus características de construcción, no cumplen con los requisitos para ser homologadas como ciclos. Por lo que pasan a la categoría equivalente a ciclomotores (ellas sí deben estar matriculadas).

Cabe destacar que los ciclistas, igual que cualquier otro conductor deberán pasar los test de alcohol y drogas cuando sean requeridos en un control policial. En caso de que den positivo, no se les aplicará ninguna retracción de puntos pues no están sujetos a ningún permiso de circulación. Eso sí, no escaparán a la sanción administrativa que le corresponde.

En su caso, los ciclistas que busquen comprar una bicicleta eléctrica no están obligados a contratar ningún tipo de seguro de daños a terceros. Esto, como tampoco deberán abonar ningún impuesto de circulación ya que las bicicletas eléctricas no son homologables a los vehículos de tracción mecánica. Pero eso no quiere decir que si tenemos un accidente no tengamos que hacernos responsables de los daños causados a vehículos y peatones.

Controladores

Es el cerebro de la bici. Se encarga de activar y regular el motor eléctrico. Vienen en diferentes estilos y hay unos más sofisticados que otros y siempre se ubican en el manillar para mejor control. Existen dos tipos de controladores: pedalec y acelerador, con propiedades distintivas.

  • Acelerador. Puede ser de giro, como en las motocicletas, o un botón.
  • Pedelec. Más sofisticado, monitorea el pedaleo de la o el ciclista para asistir con el motor.

Las que usan sistema pedalec, únicamente asisten el pedaleo. Es decir, para que el motor se active tienes que estar pedaleando. Hay otras que son autónomas y no es necesario pedalear para que el motor impulse la bici. Existen sistemas en el que se puede seleccionar entre ambos modos de operación. Como se mencionó anteriormente, existen países en los que la potencia y velocidad máxima están regulados, en especial para sistemas autónomos. En caso de sobrepasar las regulaciones pueden ser consideradas motos eléctricas y requieren licencia para su uso.

Batería

Las baterías para la bicicleta eléctrica es algo realmente importante, tanto para ella como a la hora de comprar. Para obtener la mejor, tendremos que seleccionar los amperios y el voltaje más elevado para la energía del mar la mayor posible, comprando de esta manera la batería de litio para bicicleta eléctrica, perfecta para nosotros.

Batería

La más genérica suele ser la de 36V, junto con la batería de bicicleta eléctrica de 24V. Para elegir la mejor batería para bicicleta eléctrica posible deberemos fijarnos primero en el voltaje (V) de la bicicleta y que disponga de la mayor intensidad de amperios (Ah) posible, lo que hará posible que nuestra energía (Wh), sea lo más elevado posible.

Las tres baterías que utilizan este tipo de vehículos son las de litio, las más comunes entre las de nueva generación, las de Níquel e hidruro metálico, su alternativa, y las de plomo, las más antiguas. En el caso de las últimas, son las que menos se utilizan debido a su mayor peso y menor capacidad.

Motor eléctrico y autonomía

En términos generales, la mayoría de bicicletas y usuarios se mueven con un consumo de entre 5 y 10 Wh/k, de forma que una batería más común puede ofrecer potencialmente energía para recorrer entre 36 y 72 km. Respecto a la forma de conducción, tal y como pasa con los coches o motocicletas, una parte importante del consumo está relacionada en cómo aceleramos, especialmente arrancando desde estar parado.

Motor

En cuanto al motor eléctrico, por su parte, es también la gran pieza de la misma junto a la batería que debemos fijarnos al comprar una bicicleta eléctrica. Sobre ellas, en la actualidad, la gran mayoría de las bicicletas eléctricas utilizan motores internos. Éstos pueden ir tanto en la maza delantera o trasera de la bici o en el eje de centro. Existen algunas bicicletas que utilizan un motor externo que transmiten la potencia a través de una cadena. Vienen en una variedad de potencias que van desde los 200W hasta los 700W, aunque en varios países, como en España, sólo se permiten motores de hasta 250W y con velocidad máxima de 25km/h.

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