El PC no reconoce el USB o disco duro: ¿Qué podemos hacer?

El PC no reconoce el USB o disco duro: ¿Qué podemos hacer?

Rocío García

Te ha pasado alguna vez: introduces el pendrive o el disco duro en el ordenador, pero no lo reconoce o no lo lee cuando lo necesitas. Es fácil formatear un pendrive en muchas ocasiones y tiene solución, pero no es una recomendación si no quieres perder lo que hay. Por eso te explicamos las posibles soluciones en PC si no se detecta el USB o el disco duro externo: qué podemos hacer, cuáles son los problemas, etc.

¿Cuáles pueden ser los problemas? Hay algunas cuestiones que debemos tener en cuenta y soluciones a los errores más frecuentes que cometemos. Lo primero, lo más obvio, es comprobar si el puerto USB funciona y el dispositivo también. En esos casos, probaremos si hay problemas de compatibilidad, formato, drivers… Antes de nada, prueba a quitar el dispositivo de tu ordenador y volver a conectarlo a ver si funciona. Si ya has probado más de una vez y sigue sin ir, es momento de que empieces con las comprobaciones iniciales, empezando por los problemas más frecuentes anunciados por el propio Microsoft.

Problemas frecuentes

Según el propio Microsoft, estos son los problemas más frecuentes:

  • Controlador USB está dañado
  • Hace falta una actualización en el PC para problemas que podrían entrar en conflictos con Windows y con un disco duro externo USB
  • Faltan actualizaciones importantes en Windows para resolver problemas de hardware o de software.
  • Los controladores USB se han vuelto inestables o están dañados
  • La unidad externa puede estar en estado de suspensión selectiva
  • La placa base del PC puede necesitar controladores actualizados

usb-ordenador

Comprobaciones iniciales

Hay una serie de comprobaciones básicas que debes realizar para ver qué puede estar sucediendo, como ver si lo que pasa es que el dispositivo no funciona, que no lo hace el puerto o se puede dar algún otro caso. Te comentamos los pasos que debes dar para hacer estas comprobaciones y descartar que el problema no se encuentra ahí. Te sorprenderás de la cantidad de veces que esto es así.

¿Funciona el dispositivo USB?

Lo principal es comprobar si funciona. Prueba en otros dispositivos para asegurarte que no se trata de un error de formato ni un error del ordenador. Si funciona en otros, podemos intentar resolver el problema en nuestro propio PC. En caso contrario quizá es que estás usando un pendrive estropeado o con algún error interno. Compruébalo.

Es totalmente obvio, pero solemos pasar por alto lo más básico. Más allá de usar otro ordenador o dispositivo, muchas memorias USB tienen una luz LED que nos indica el estado. Puede que no se encienda y que signifique que algo va mal.

Las primeras pruebas que debemos hacer en estos casos son las más sencillas, además de la prueba por eliminación debemos comprobar que la unidad no tiene ninguna marca o rastro de haber sufrido un daño físico como puede ser una caída desde un lugar alto o un golpe. También tenemos que mirar la conexión, quizá los conectores metálicos estén rayados u obstruidos.

¿Funciona el puerto?

Otro de los problemas más frecuentes es si funciona o no el puerto USB. Prueba con otro periférico o con otro pendrive para ver si es el puerto o ese dispositivo en sí.

Lo ideal es que, para hacer esta prueba de eliminación, insertemos otra unidad USB de almacenamiento. Puede que conectemos otro tipo de dispositivo USB que solo necesite de la corriente eléctrica y no transmita datos, por lo que esa prueba no serviría.

Solo tenemos que conectar otra memoria USB y probamos a acceder a su contenido y a grabar información sobre ella, con copiar un archivo bastaría. Si todo es correcto podemos pensar que el puerto USB de nuestro ordenador no es lo que está fallando.

¿Está conectado el disco duro?

Es posible que tu sistema operativo no reconozca que hay un disco duro conectado. Por ello, antes de intentar otras soluciones más complejas (como abrir el portátil para ver si hay algún fallo en su interior) lo mejor será adentrarse en la BIOS para asegurarnos de que, efectivamente, está conectado. Eso sí, para realizar este procedimiento deberás tener un mínimo de conocimientos informáticos. A continuación, te explicamos el paso a paso: 

  • Primero, tendrás que encender tu ordenador y esperar a que salga la placa base o el logo del fabricante.
  • A continuación, pulsa una tecla (la que salga en pantalla) o bien «SUPR» junto a «F9». Si tienes un portátil, puedes buscar en Internet cómo acceder a la BIOS con tu modelo.
  • Cuando te hayas adentrado en la BIOS deberás buscar una sección o apartado llamada «System info», o bien «Hardware monitor». 
  • En algunas BIOS podría aparecer una imagen de la placa base (con vista desde fuera) para ver los dispositivos que aparecen conectados. Esto es fundamental para lo que queremos desempeñar.
  • Además, en algunas placas podrás irte a la pestaña «advanced» y acceder a «HDD/SSD MART Information».

Una opción alternativa si este procedimiento no funciona es el siguiente:

  • Descargar e instalar la aplicación CrystalDiskInfo
  • Cuando termines de instalarlo, comprueba si funciona con tu disco duro. Si sale tu disco duro, significa que tu dispositivo está conectado y que tu sistema no lo reconoce por algún motivo desconocido.

Comprobar el sistema de archivos

Hay varios tipos de formatos en un pendrive USB y no todos son compatibles con todos los sistemas operativos. Por ejemplo, el formato NTFS es compatible con Windows, pero puede dar problemas de lectura en algunos ordenadores o sistemas con macOS o Linux. Lo contrario pasa con HFS+, que se trata de un formato pensado para dispositivos Mac, aunque sí puedes leerlo en Windows, pero sueles tener problemas de escritura en el sistema operativo de Microsoft. Si el formato de archivos de tu unidad es FAT32 o exFAT no deberías tener problemas para leer esa información tanto si lo haces desde Windows como desde macOS.

Por eso debes tener en cuenta que si tu ordenador no está leyendo y tienes problemas con el pendrive o memoria USB puede estar relacionado con esto. Para evitarlo, busca un dispositivo diferente y prueba si se trata del formato para descartar que sea este el problema. Desinstala y vuelve a conectar.

Puedes resolver problemas si es inestable siguiendo estos pasos:

  • Ve a Inicio en tu ordenador
  • Escribe Administrador de archivos en el cuadro de búsqueda
  • Selecciona Unidades de disco
  • Toca con el botón derecho en el disco duro externo USB que da problemas
  • Desinstala con el botón correspondiente
  • Desenchufa el USB del ordenador
  • Espera un minuto
  • Vuelve a conectar el USB
  • El controlador deberá cargarse de forma automática
  • Busca la unidad conectada en el explorador de Windows

Verifica la letra de la unidad

Otro de los problemas más habituales, aunque parezca básico, está relacionado con la letra de la unidad. Puede que la unidad en cuestión tenga asociada una letra que ya tenemos asociado a un disco de ordenador. O que no tiene ninguna asociada. En esos casos, debemos comprobarlo, ver todas las letras…

Ten en cuenta que solo podrás hacerlo si tienes permisos de administrador. Si es así, deberás seguir unos pasos simples para poder comprobar lo que te decimos:

  • Ve al Panel de Control de tu ordenador
  • Toca en Inicio
  • Ve a Administración de discos
  • Verás todos los discos y unidades conectadas al PC y su formato

Busca la unidad que el explorador no reconoce y comprueba si tiene alguna letra asignada o no. Si la tiene, comprueba que no está repetida o coincide con algún disco. Si coincide, pulsa en el botón derecho y toca en la opción para cambiarla.

Prueba con las actualizaciones

Tras haber hecho las primeras comprobaciones sin éxito, tocará pensar en las actualizaciones, que serán de todo aquello relacionado con este problema. En este caso, no está de más tener Windows actualizado y hacer esto mismo con el puerto USB (especialmente si es este el que falla).

Actualiza los drivers del puerto USB

Si no se soluciona con el paso anterior, puede que tengamos un problema con los controladores y es una de las opciones más básicas en algunos periféricos USB. ¿Cómo podemos arreglarlo? Buscando la versión del controlador. Por suerte no hace falta que busques un CD de instalación como hace años… Basta con ir a la web del controlador en cuestión, buscar la última versión y descargarla. Actualiza o instala la última versión disponible. Cuando hayas actualizado, vuelve a conectar el dispositivo.

Ten en cuenta que es recomendable que el dispositivo en cuestión no esté conectado mientras haces la actualización. Cuando ya hayas encontrado el modelo exacto y hayas hecho la actualización en sí, prueba a conectarlo de nuevo.

Actualiza Windows

También debes tener actualizado Windows para que funcione correctamente:

  • Haz clic en botón de Inicio y escribe Windows update
  • Pulsa sobre Buscar actualizaciones
  • Comenzará un análisis
  • Toca sobre la opción “Revisar actualizaciones opcionales”
  • Selecciona la casilla de actualizaciones
  • Toca en la opción Instalar actualizaciones
  • Acepta y sigue los pasos que te indica
  • Descarga e instala
  • Reinicia el equipo si te lo pide

Vuelve a probar si ahora funciona el controlador USB, a veces con una simple actualización de este tipo de pueden solucionar muchos problemas.

No detecta USB - Actualizacion

Otras formas de solucionar el problema

Hay varias cosas que puedes hacer en caso de que el problema siga sin resolverse, así que te vamos a comentar algunas formas de proceder en caso de que hayas hecho las actualizaciones y comprobaciones iniciales sin éxito.

Deshabilita la configuración de suspensión selectiva

Este es otro de los problemas frecuentes, pero tiene solución. Como un protocolo de ahorro de energía nativo en Windows, el propio sistema operativo puede desactivar algunos componentes que no hemos utilizado en mucho tiempo o que simplemente considera que no es necesario que estén consumiendo energía en ese momento.

Para verificar esta configuración seguiremos estos pasos:

  • Busca plan de energía en desde el botón de Inicio
  • Toca en Elegir un plan de energía
  • Selecciona la opción Cambiar configuración del plan
  • Marca “Cambiar la configuración avanzada de energía”
  • Haz clic en el cuadro Configuración USB
  • Elige Configuración de suspensión selectiva de USB
  • Selecciona CONECTADO en el menú desplegable
  • Selecciona Deshabilitado
  • En el caso de portátil: Selecciona Batería y deshabilitado
  • Pulsa en Aplicar y en Aceptar

Comprueba si ya funciona correctamente.

Configuración selectiva - No se detecta USB

Crea un nuevo volumen de disco

Puede ser que haya momentos en que reconozca la unidad y de repente deje de estar presente. Si tenemos la unidad presente en el Administrador de discos, pero no conseguimos que funcione correctamente, puede ser debido a que no esté bien el volumen o que la tabla de partición esté dañada. Puede ocurrir que el sistema de archivos haya fallado por alguna razón.

Para solucionarlo entramos en el Administrador de discos y seguidamente hacemos clic en la unidad que sea con el botón derecho del ratón y elegimos Eliminar Volumen, teniendo muy presente que al hacer esto vamos a perder toda la información que tengamos en el USB o disco duro.

Eliminar volumen

Una vez hayamos realizado este paso, ya veremos como la unidad sale en la parte de abajo y lo único que tenemos que hacer es volver a pulsar con el botón derecho del ratón y elegir Nuevo volumen simple. Una vez que haya terminado el sistema, ya deberíamos poder actuar con dicha unidad sin tener ningún problema, ni de desconexión ni de que no lo detecte el sistema operativo.

Formatea el disco

Ten en cuenta que puedes formatear el USB y funcionará, pero eliminarás lo que hay en él. Esto es útil si todo sale correctamente en el Administrador de discos de las opciones anteriores, pero si hay un problema en tu PC y no lo abre o reconoce.

Desde el Administrador de archivos busca el disco que quieres formatear, haz clic derecho y verás un menú emergente. Pulsa en la opción “Formatear…” y comprueba de nuevo. Quizá así soluciones el problema de formato. Eso sí, recuerda que eliminarás el contenido y no es práctico si te interesa conservar lo que hay en él.

Formato corrupto o RAW

Puede darse el caso de que el abrir el administrador de discos nos encontremos con que la unidad de almacenamiento portátil es formato RAW. Por eso no funciona. Solucionarlo en este caso es muy sencillo porque solo tenemos que pulsar sobre el disco duro, dar a Formatear y seleccionar un sistema de archivos de la unidad. Así, ya nos va a aparecer justo después como una unidad ya disponible para su uso. Es una de las circunstancias a las que puedes enfrentarte cuando el disco no funciona. También puede ser que se trate de una unidad protegida contra escritura.

¿Y qué pasa con las tarjetas SD?

Hemos visto los posibles problemas con los USB y los discos duros, pero no nos olvidamos de otro tipo de dispositivos de almacenamiento muy habituales: las tarjetas SD. Uno de los primeros síntomas que anuncian un posible problema con nuestro SD es que comience a dar fallos de lectura y/o escritura. También puede suceder que tu dispositivo no la reconozca.

La primera comprobación que debes hacer es extraer la tarjeta y revisar que estaba insertada correctamente. También puedes reiniciar el dispositivo en el que hemos introducido la tarjeta, extraerla e insertarla de nuevo. Si tras estas comprobaciones hay veces que el dispositivo la reconoce y otras que no es muy posible que la tarjeta está averiada o corrupta.

Puedes tratar de recuperar los datos de la tarjeta antes de que muera por completo de la siguiente manera.

  • Introduce la tarjeta en tu PC, ve a la barra de inicio y escribe “símbolo del sistema” o “CMD” para que se abra la consola de comandos.
  • Una vez dentro escribe el siguiente comando: SFC/SCANNOW
  • Pulsa Enter.
  • Comenzará un escaneo de los archivos y si es necesario los reparará.

Si el daño de los archivos es leve esta función puede repararlos y permitirnos acceder a los datos almacenados si no es posible que o bien no puedas recuperarlos nunca o que tengas que recurrir a aplicaciones de terceros.

Utiliza aplicaciones de terceros

En caso de que todas las opciones anteriores no hayan servido podemos probar con alguna de las aplicaciones que existen para la recuperación de archivos perdidos. Este tipo de aplicaciones puede que no reparen nuestra unidad para poder utilizarla como hacíamos hasta ahora pero sí es probable que podamos acceder a la información que contenía anteriormente. Si logramos esto, al menos tendremos la posibilidad de almacenar esa información en otro pendrive que funcione correctamente en nuestro equipo.

Son varias las aplicaciones recomendadas para estos casos como Recuva o Ease Us Data Recovery, pero en este caso diremos cómo se utiliza Disk Drill. Solo tenemos que descargar la aplicación e instalarla en nuestro ordenador. Está disponible para Windows y macOS. En la lista de dispositivos elegimos la unidad que anteriormente no nos reconocía el ordenador, es la que que necesitamos para recuperar la información. Pulsamos en el botón Búsqueda de datos perdidos y esperamos unos segundos, según la capacidad de almacenamiento del USB puede que sean minutos.

Una vez mostrada toda la información que Disk Drill puede recuperar, la seleccionamos y pulsamos en Recuperar. Este funcionamiento es muy parecido en las otras aplicaciones mencionadas y tantas otras de este tipo. Elegimos la unidad, la escaneamos y seleccionamos lo que queremos recuperar.

disk drill

Otra cosa que puedes hacer es recurrir a un programa que te ayuda a conocer el estado de mantenimiento y salud de un disco duro, para ver si este funciona perfectamente y qué es lo que pasa, además de prevenir futuros errores. Una de ellas es CrystalDiskInfo, aunque hay muchas más. Hard Disk Sentinel te ayuda a diagnosticar y reparar problemas en la unidad. Conociendo la situación del dispositivo externo podremos tomar mejores decisiones y nos garantizamos que va a durar más, siendo un buen complemento a otras herramientas externas como las mencionadas.

Protege tus datos

Tanto si puedes solucionar el fallo de tu pendrive o disco duro como si finalmente debes comprarte otro, debes tener en cuenta que lo más probable es que pierdas todos los archivos que tenías en el interior del dispositivo. Si son de gran valor para ti, lo mejor es que intentes asegurarlos y que te adelantes a este fatídico final. A continuación te damos algunos consejos que deberías comenzar a aplicar si no quieres perder tus datos:

En primer lugar, siempre que sea posible deberías realizar copias de seguridad de tus datos, al menos de aquellos que son realmente valiosos para ti. Ya sea en un segundo pendrive, en una segunda unidad o en la nube. De hecho, puedes utilizar varios métodos de forma simultánea, de forma que siempre tengas una copia de seguridad disponible. Es la mejor solución con datos o archivos que realmente son importantes para ti.

Aunque resulte algo obvio, tendrás que evitar que tu USB o disco duro se dañe con la humedad,  la lluvia, o los rayos directos del sol, por ejemplo. Es por ello que siempre deberías guardarlo en el mismo lugar, un espacio seco y lo suficientemente protegido de las condiciones climáticas. Si tienes que transportarlo a algún lugar, evita que sufra golpes o que esté moviéndose continuamente, pues esto también podría dañar tu unidad.

Por otro lado, si por alguna razón necesitas mover un disco duro mecánico, lo recomendable es desconectarlo en primer lugar del sistema, a continuación de la luz y, por último, esperar unos 30 segundos antes de moverlo. Asimismo, debes evitar tener líquidos cerca de cualquier aparato tecnológico en general, aunque deberías tener especial cuidado con estos dispositivos si no quieres arruinar tus datos.

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