Movistar tiene más de 213.000 clientes con Fibra Óptica hasta el Hogar

Movistar ha cerrado el primer semestre del año con 213.000 clientes activos con fibra óptica hasta el hogar. Se trata de una cifra importante teniendo en cuenta que suponen el 12% de los hogares pasados.

El despliegue de fibra óptica de la operadora va en serio y de hecho es el segmento de clientes que más ha crecido en el último trimestre. Según los datos operativos presentados en el día de ayer, Movistar cuenta con cobertura FTTH en más de 1,7 millones de hogares y el objetivo es que la cifra aumente hasta 3 millones antes de que finalice el año. Para ello destinará entre 400 y 500 millones de euros que serán invertidos en las principales ciudades. Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza pronto contarán con el 100% de cobertura permitiendo a sus abonados migrar desde el ADSL a los famosos 50 o 100 megas.

Datos en España

La operadora cerró el semestre con 5,6 millones de clientes de banda ancha sumando 14.000 accesos en el último trimestre gracias al impulso de las ofertas de fibra. Los clientes de Imagenio se mantuvieron estables con 792.000 accesos, lo cual representa un crecimiento interanual del 1%.

En el mercado móvil la operadora cuenta con 21,3 millones de clientes de los cuales el 74% corresponde a abonados de contrato. En el segundo trimestre perdió 258.000 usuarios a causa de la supresión de las subvención de terminales y de la fuerte competencia de los operadores móviles virtuales. En cualquier caso esta cifra mejora los resultados del primer trimestre del año en el cual perdió más de 600.000 abonados.

Por último, el sector de la banda ancha móvil sigue creciendo y Movistar cerró la primera parte del año con 7,2 millones de accesos. La alta penetración de smartphones y tabletas disparó el uso de los datos en España.

Medidas de ajuste

Tal como publicamos ayer, la operadora ha decidido reducir la retribución de sus directivos y suprimir el pago del dividendo de 2012 con el objetivo de ahorrar más de 10.000 millones de euros en un contexto económico muy difícil que impide el acceso al mercado del capital.