Los operadores consiguen que España sea pionera en aplicar la tasa Google

Movistar y Vodafone han conseguido que el texto en el que se marcan las líneas claves a seguir en la Agenda Digital Española hasta 2015 incluya la llamada "tasa Google". Con ello se permitirá que proveedores de contenidos en Internet como Google o Facebook colaboren económicamente con los operadores.

El 22 de marzo se constituyó un grupo de expertos e implicados en el ámbito de las telecomunicaciones para ayudar al Gobierno a la configuración del plan a seguir en los próximos años en la llamada Agenda Digital Española. El sector de las nuevas tecnologías se antoja fundamental para ayudar al país a mejorar su situación en un momento de grave crisis económica. Por ello, fabricantes como Ericsson o IBM así como operadores como Movistar y Vodafone han estado presentes en el proceso de negociación, siendo Google España el único representante de los proveedores de contenidos en Internet.

Una vieja reivindicación

Después de años de polémica al respecto parece que los operadores se saldrán con la suya en lo que se refiere a la llamada "tasa Google". Se trata de algo similar a un impuesto con el que las compañías que ofrecen sus servicios por Internet como la citada Google o resto de gigantes de la Red como Facebook o Twitter colaborarían económicamente con los operadores. Son estos últimos quienes han tenido esta reivindicación en los últimos años, argumentando que estas compañías se aprovechan de los esfuerzos inversores de los operadores para desplegar las redes al utilizarlas sin aportar nada para desarrollar las infraestructuras.

Más de dos años después de que César Alierta, presidente de Telefónica, hiciese un llamamiento para la colaboración económica de proveedores de contenidos con operadores, el acuerdo está más cercano. El grupo de expertos ha abierto la puerta a que los operadores alcancen acuerdos comerciales con las empresas que generan contenidos en la Red, tal y como se puede leer en el informe para la Agenda Digital Española. Los operadores critican que en la actualidad los principales beneficiados por la inversión en nuevas redes son los proveedores de contenidos así como los fabricantes de terminales, por lo que es necesario llegar a un acuerdo que favorezca los intereses de los inversores sin discriminar el tráfico.

Así pues, parece que las presiones de los operadores, que no solo se dan a nivel nacional sino que también se ejercen en la ONU, podrían tener el efecto deseado en cuestión de poco tiempo. Si el acuerdo sirve para acelerar el despliegue redes de alta velocidad y a su vez no se ve discriminado ningún tipo de tráfico en función de si se colabora o no con el despliegue de redes estaríamos ante una noticia positiva para los usuarios. Sin embargo, queda en el aire saber qué sucederá en caso de que los proveedores de contenidos se nieguen a colaborar con los operadores argumentando que ése no es su negocio.