La CMT rechaza la petición de otros ISPs para bloquear el ADSL2+ de Telefónica

Los rivales de Telefónica han visto en la introducción de la tecnología ADSL2+ un peligro potencial que hay que intentar neutralizar al precio que sea. Por ello, en el mes de noviembre, varios proveedores presentaron un recurso ante la CMT para que Telefónica no pudiera ofrecer ADSL2+ 20 megas sin darlo en minorista, ya que consideraban que podría perjudicar el mercado. Pues bien, el regulador ha rechazado de plano la petición, primero permitiendo el lanzamiento del servicio y ahora rechazando la adopción de medidas cautelares para su paralización.

La CMT es contundente en su rechazo, entre otras cosas, porque Telefónica se cubrió las espaldas en su petición original y se comprometió a lanzar estas ofertas al público de forma escalonada.. (tanto, que de momento todas las peticiones de alta han sido rechazadas, por lo que no tenemos constancia de que haya nadie con 10 megas)

(cincodias) Sin embargo, en esta campaña de las operadoras alternativas hay un dato que llama la atención. A diferencia de lo que sucede en la gran mayoría de las ocasiones, esta vez Telefónica no es la primera que lanza el ADSL2+. Jazztel, Wanadoo, Superbanda y Ya.com lo han hecho antes que ella.

Entonces, ¿por qué tanta oposición? La nueva tecnología es la que está permitiendo las ofertas estrella de estas compañías, con velocidades de hasta 20 megas que se han convertido en el reclamo de Jazztel y Wanadoo, sobre todo. Y, precisamente, las dos propuestas que aprobó la CMT a Telefónica van encaminadas a competir con ello. Con el ADSL2+, el ex monopolio ha sacado al mercado una oferta de 10 megas (ADSL Top) y otra de 20 megas (Premium+) Lo hizo con el permiso del regulador, que lo ha vuelto a refrendar en el consejo del pasado 25 de enero, cuando rechazó también la petición de medidas cautelares por parte de la patronal.

«Eso es lo que Astel y los operadores alternativos temen», explican fuentes del sector, «que Telefónica compita en este campo y se pueda comparar la diferencia de velocidades que realmente ofrecen unos y otros».

Astel, sin embargo, asegura que intenta defender la competencia en el mercado de banda ancha -amenazada, a su juicio, por esta iniciativa- y proteger a los consumidores. Su argumento principal es que el permiso de la CMT atenta contra el principio de no discriminación y que las ofertas de Telefónica no son replicables.

El regulador es contundente en su rechazo, entre otras cosas, porque Telefónica se cubrió las espaldas en su petición original y se comprometió a lanzar estas ofertas al público de forma escalonada. En un principio, sólo las dará en las centrales en las que ya haya un competidor compartiendo su red y lo irá ampliando a medida que sus rivales lleguen a más infraestructuras. Su argumento es que, con estas premisas, si los rivales no dan ADSL2+ es porque no quieren, ya que la posibilidad es igual para todos y sólo depende de la inversión.

La CMT concluye que este comportamiento no perjudica a la competencia y que los operadores alternativos no deben tener problemas para replicarlo.