Las portabilidades de 2010 confirman el vía crucis de los operadores para retener a sus clientes

El elevado número de portabilidades tanto en el sector móvil como en el de la banda ancha fija durante el año 2010 ha servido para confirmar el calvario que supone para los operadores conservar a sus clientes. Las ofertas promocionales son agresivas, pero una vez pasadas los usuarios optan por cambiar de compañía por los pocos incentivos que reciben de su operador.

Con los datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) en la mano, el pasado año 2010 fue uno de los más competitivos en los sectores de telefonía y banda ancha móvil así como en la fija. Sumando ambos sectores, hasta 6,6 millones de usuarios decidieron cambiar a su operador tradicional por otro conservando su número de teléfono fijo o móvil. En este último hallamos el mayor número de portabilidades con 4,83 millones sólo en los 12 meses de 2010.

Además se dio un aumento en el número de líneas de telefonía y banda ancha móvil (hasta alcanzar los 54,37 millones) y en las de banda ancha fija, que ya suman 10,56 millones de líneas. Como ya os informamos en el día de ayer, Orange, Yoigo y los operadores móviles virtuales como Pepephone o Simyo fueron los grandes triunfadores en el sector móvil, mientras que en el sector del ADSL Jazztel y Vodafone fueron el destino final de miles de usuarios de banda ancha fija.

Hasta hace unos años, la portabilidad era un concepto apenas extendido en la población española. Los usuarios, poco acostumbrados a cambiar de compañía hasta la explosión de Internet y la telefonía móvil, permanecían durante largos periodos de tiempo con un mismo operador, pero esta tendencia se ha visto acortada en los últimos años, con especial celeridad en 2009 y 2010. La crisis económica y la necesidad de ahorro de las familias han hecho que los ciudadanos busquen las ofertas más competitivas.

Sin embargo, esta elevada movilidad entre compañías confirma la enorme dificultad que éstas tienen para cuidar su cartera de clientes. Pasados los periodos promocionales se elevan los precios finales y sólo la amenaza con huir a otra compañía hace reaccionar con contraofertas a los operadores. Muchos usuarios desconocen esta opción o la pereza a la hora de tramitar los cambios de compañías fomentan su inmovilismo.

Con este panorama, parece muy probable que la tendencia durante este año sea la misma que en los últimos, aunque no estaría de más que los operadores mostrasen un compromiso más firme a la hora de retener y cuidar a sus usuarios. Hasta entonces, el número de portabilidades seguirá creciendo en detrimento de los operadores más grandes.