La televisión en 3D podría causar mareos y dolores de cabeza en los espectadores

La sensación que aporta el efecto tridimensional en los usuarios podría ir más allá del espectáculo teniendo incluso consecuencias negativas para la salud, al menos a través de las televisiones 3D. Así lo afirma un nuevo estudio, que pronostica que "un porcentaje de los espectadores podrían sufrir mareos y dolor de cabeza".

La polémica sobre las bondades o riesgos de la televisión en tres dimensiones vuelve a estar de relieve. Un estudio que recoge ADSLzone.tv afirma que las consecuencias del visionado doméstico de televisores en 3D podría repercutir negativamente en los usuarios. Bib Seidel, ejecutivo de la cadena estadounidense CBS ha afirmado que "el uso prolongado de esta tecnología podría producir cefaleas y problemas de visión".

Los datos van más allá y algunos usuarios serán incapaces de distinguir la nueva tecnología que cada vez está siendo más desarrollada por los fabricantes en sus equipos. Según Seidel hay entre un 8 y un 10% de la población que no va a poder percibir la sensación 3D con la actual tecnología debido a al problema conocido como "ojo vago". Tampoco podrán apreciarlo quienes cuenten con problemas de daltonismo.

Incluso, el directivo elevó hasta el 20% el número de espectadores que experimentarían alguna dificultad para poder visionar televisión en 3D, ya sea por los problemas causados o por las imposibilidades físicas que se dan con las actuales tecnologías. Por este motivo, Samsung, uno de los desarrolladores de televisores con tecnología 3D ya ha advertido de los posibles riesgos para la salud, dando cierta credibilidad a este estudio. Curiosamente, el coreano es el primer fabricante que ha apostado por las tres dimensiones en sus televisores sin necesidad de usar gafas.

Seidel ya ha advertido de que aunque "el 3D ha tenido éxito en Hollywood, no sabemos si también será posible en la televisión". Sin embargo, los fabricantes ya han optado por esta tecnología y a buen seguro en las próximas Navidades se asista a un pequeño (dado su elevado precio aún) boom en este sector.

Incluso los fabricantes de videoconsolas se han sumado a esta moda. Sony lanzó hace unos meses los primeros videojuegos en 3D para la PlayStation 3, mientras que Nintendo espera copar el mercado de las consolas portátiles con su Nintendo 3DS, para la que no serán necesarias gafas. Habrá que esperar para saber si estas apuestas no inciden en la salud de los usuarios pero de momento los fabricantes parecen poco convencidos de que esto sea así.