El Gobierno de EEUU recopila en secreto información de las llamadas de sus ciudadanos

Nueva polémica en Estados Unidos tras descubrirse que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) ha estado recopilando a espaldas de sus ciudadanos todo tipo de información de sus llamadas móviles. La noticia se ha conocido tras filtrarse un acuerdo entre este organismo, dependiente del Gobierno estadounidense, y el operador Verizon.

El diario The Guardian recoge una controvertida noticia que deja en entredicho el respeto por la privacidad de las comunicaciones de sus ciudadanos por parte de la Administración de Barack Obama. Según publica el medio británico, la NSA emitió una orden clasificada como «alto secreto» en la que se obliga a Verizon a registrar de forma «continua y diaria» todas las llamadas de sus usuarios, tanto las realizadas en territorio estadounidense como las que van más allá de sus fronteras.

Esta orden se emitió a finales de abril y con ella se concedía «autoridad ilimitada» al Gobierno de Obama para obtener durante tres meses varios datos relacionados con las llamadas. El 19 de julio es la fecha indicada para el fin de la recopilación de información. En concreto, en este tiempo se han recogido los números que realizan llamadas, la duración de las mismas, la hora y la localización de las comunicaciones.

A pesar de no recoger el contenido de las conversaciones, la medida no ha tardado en reabrir el amplio debate sobre la privacidad en las comunicaciones a la que tienen derecho los ciudadanos. No es la primera vez que se conoce una situación similar, puesto que con el anterior presidente, George W. Bush, también se procedió a este tipo de acciones en lo que se conoció como su guerra contra el terrorismo. En cambio, sí es la primera ocasión en la que se implica al Gobierno de Obama en este tipo de actividades.

Lo que no se sabe es si el acuerdo con Verizon es único o la NSA tiene órdenes hacia otros operadores del país norteamericano. Igualmente se desconoce si el plazo trimestral es único y excepcional o si esta actividad se ha realizado en secreto en los últimos años.

En cualquier caso, volvemos a tener sobre la mesa el debate entre los límites entre la seguridad nacional y el derecho a la privacidad. A nadie escapa que la intención del Gobierno de EEUU pasa por promover un mayor control sobre sus ciudadanos (siempre en el supuesto nombre de los intereses en materia de seguridad), como demuestra esta medida o que en 2010 se aprobase el derecho a la Policía del país a rastrear llamadas sin necesidad de una orden judicial.

¿Todo vale en esta supuesta lucha contra el crimen?