Los problemas que explican que tu conexión ADSL tenga una baja velocidad

Los problemas que explican que tu conexión ADSL tenga una baja velocidad

Redacción

Si bien en los últimos año la velocidad de ADSL ha sufrido una mejora, aún está lejos de alcanzar la velocidad que prometen los operadores al anunciar la mayoría de ofertas. A continuación enumeramos los principales factores que provocan que la conexión a través de la red de cobre sufra ralentizaciones que llegan a desesperar en ocasiones.

En pleno despegue de las conexiones ultrarrápidas de fibra óptica y cable, el ADSL sigue siendo la opción mayoritaria. Si bien es una solución idónea por características y precios que puede servir a la mayoría de los internautas, no son pocas las ocasiones en las que éstos acaban frustrados por el bajo rendimiento que les ofrece. Un interesante artículo de Consumer explica los principales motivos de esta situación.

En primer lugar cabe destacar que la velocidad que llega al usuario respecto a la que ofrecen los operadores de ADSL siempre será más baja. La velocidad teórica que en la mayoría de las ocasiones es ofertada «hasta 20 megas» no se alcanza por distintos motivos técnicos. Es precisamente esa preposición «hasta» el matiz que salva a las compañías a la hora de afrontar posibles denuncias por no cumplir con la velocidad prometida. No obstante, en los últimos estudios hemos visto cómo poco a poco la velocidad real se va aproximando a la teórica, una distancia que hace años era enorme. Así se cumple con la legislación por norma general, que obliga a ofrecer el 80% de esta velocidad.

En el plano técnico hay que hablar de los protocolos de circulación y los de acceso. Estos pueden provocar una merma de la eficencia de la línea de entre el 10 y el 30%. Por un lado, el router puede influir a la hora de exprimir al máximo o influir de forma negativa en la conexión fija (a lo que hay que unir la pérdida de velocidad en las conexiones WiFi respecto a las que acceden por cable).

El problema de la distancia con la central

Algo similar a esta situación se da con la pérdida de energía propia de los electrones en el cable de cobra que conforma la red: a medida que se circula por el cable la información pierde «fuerza». Es aquí donde hay que subrayar la importancia de la distancia con la central que ofrece el ADSL (nodo de telecomunicaciones). Si el hogar del usuario está muy cerca de ésta, el rendimiento de la conexión será mayor que si se encuentra ubicado a mayor distancia. Hay que señalar en este punto, que aun estando muy cerca del nodo, la velocidad no será 100% similar a la teórica por el citado problema con los protocolos.

Otro de los problemas que puede afectar de forma negativa es la llamada diafonía, término con el que se conocen las interferencias en la línea que pueden provocar otras conexiones similares cercanas. Su efecto es la disminución temporal de la velocidad de acceso a Internet debido al ruido que los usuarios se introducen mutuamente, mayor cuantas más personas emplean la misma vía de forma simultánea.

Igualmente, más allá del router, el propio hardware y software del usuario resulta importante para tener un mayor o menor rendimiento. En equipos desfasados tecnológicamente en los que además se esté realizando un uso intensivo simultáneo de la red (P2P, voz IP, descargas simultáneas…) la velocidad se verá seriamente afectada.