Una mujer duerme en un saco antiradiación de 500 dólares por miedo al WiFi

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Por mucho que haya estudios científicos que demuestren que las ondas electromagnéticas no ionizantes no afectan en ninguna forma a la salud de manera negativa, hay quien sigue empeñado en que sí. Ahora, una mujer que duerme en un saco que bloquea radiaciones electromagnéticas, quiere que se limite el WiFi.

Una mujer británica vive en Polopos, Granada, y duerme en un saco antiradiación

Esta mujer, una ciudadana británica de 70 años llamada Rosi Gladwell, se autodiagnosticó hace unos años con hipersensibilidad a la radiación electromagnética, y por ello duerme en saco antiradiación de 500 dólares, en el cual además llega a pasar 30 horas seguidas. Ahora, afirma temer que la llegada del 5G la mate. Y eso que el 5G usará las mismas frecuencias que la televisión en la actualidad, además de otras cercanas a las que ya utiliza la telefonía actual.

manta wifi radiacion

Esta “hipersensibilidad electromagnética” no es ni siquiera una enfermedad, donde la OMS la detalla como una “intolerancia ambiental idiopática con atribución a campos electromagnéticos”. De hecho, se han hecho ya decenas de estudios al respecto, y todos demostraron que los pacientes no sabían cuándo estaban siendo expuestos a las ondas de móviles o WiFi, por lo que está claro que es todo psicológico.

El saco en el que duerme está forrado de cobre y plata, ya que dice que las ondas electromagnéticas la dejan sin respiración y débil, con sensación de pinchazos en la cara. Actualmente vive en Polopos, Granada, donde llegó a reunirse con el alcalde para que prohibiera el WiFi en el pueblo, donde quería que pusieran interruptores para que se apagase el WiFi durante determinadas horas del día.

En 2007, una encuesta reveló que el 4% de la gente siente las radiaciones electromagnéticas, y en Estados Unidos hay zonas libres de radiación cerca de los observatorios astronómicos para evitar problemas en las mediciones, y eso ha provocado que muchas personas vayan allí a “descontaminarse”.

La radiación no ionizante no es peligrosa; fumar, sí

El estudio más reciente de la radiación electromagnética sembró bastantes dudas, ya que afirmaba que la radiación de los móviles aumentaba la presencia de tumores en ratones, usando para ello una radiación mucho mayor de a la que estamos expuesta los humanos. Además, esos ratones con tumores vivían más que el grupo de control, donde además el grupo de control tenía una tasa inusualmente baja de cáncer, lo cual sesgó los resultados. Además, las ratas hembra no se vieron afectadas por la radiación, por lo que el estudio introdujo más dudas que respuestas.

En general, todos los estudios han concluido que no hay una mayor incidencia de tumores por la radiación electromagnética a la que estamos expuestos a diario; sobre todo porque ya científicamente se sabe que esa radiación no es ionizante y no puede hacer cambios en nuestro cuerpo, no pudiendo arrancar electrones de nuestras células ni dañar nuestro ADN. Si realmente fueran nocivas, estaríamos todos muertos porque estamos expuestos continuamente a estas radiaciones por todas partes desde hace más de un siglo, con la radio, la televisión, los móviles, el WiFi, etc.

La radiación ionizante, como los rayos gamma y los rayos X, sí pueden arrancar electrones y pueden provocar daño celular o en el ADN, que es lo que al final provoca daños. Fumar es una de las mayores exposiciones a radiación ionizante a la que estamos sometidos los humanos, ya que el tabaco contiene polonio y plomo radioactivo, recibiendo el doble de radiación que los trabajadores de centrales nucleares.

Escrito por Alberto García

Fuente > Ars Technica