¿Qué es el sonido Hi-Res y cómo afecta a la música?

¿Qué es el sonido Hi-Res y cómo afecta a la música?

Carlos González

Cuando escuchamos música hay muchos factores de los que depende la calidad de la misma. En términos de ‘software’, el propio archivo de audio tiene un formato que condiciona la calidad; a partir de aquí, hay partes de hardware que ofrecen una mayor o menor fidelidad. Desde el reproductor hasta los altavoces o los auriculares que utilicemos modifican, en mayor o menor medida, los datos originales.

Hi-Res viene de High Resolution‘Alta Resolución’, y es una forma comercial de denominación. Una grabación de audio en estudio de música genera un master, un archivo de audio en formato WAV sin compresión de ningún tipo. Este archivo WAV, evidentemente tiene un enorme peso en comparación con un MP3, que es uno de los formatos de audio más conocidos entre los usuarios. El peso es diferente por la compresión; esta compresión es una simplificación de la información reduciendo el muestreo –entre otros-.

El sonido Hi-Res tiene una calidad y fidelidad muy superior al audio comprimido

El sonido Hi-Res, con formatos como WAV, FLAC, MQA, ALAC y DSD, ofrece altos valores de resolución y frecuencia de muestreo precisamente para evitar la pérdida de información con respecto al audio analógico original. Con esta tecnología, lo que se busca es reconstruir la señal analógica con una mayor precisión. Ahora bien, se necesita un reproductor de audio compatible con el estándar Hi-Res, y también es imprecindible contar con unos auriculares igualmente compatibles. En ellos, el espectro de frecuencias que se pueden reproducir no va de 20 a 20.000 Hz, que es lo habitual, sino que llega incluso a 40 kHz.

La tasa de muestreo es la cantidad de muestras, por unidad de tiempo, que se toman de una señal continua. Tiene que ver con el paso de la señal analógica a digital. Cuanto mayor es la frecuencia de muestreo, mayor es la fidelidad.

El sonido Hi-Res, por tanto, aunque se trata de un estándar en sí mismo, no deja de ser un formato de audio no comprimido. Y lo que se logra es una calidad destacablemente superior porque en cada pista de sonido hay mucha más información. No obstante, esto tiene también otras consecuencias: el peso de archivo es muy superior. Y aunque tengamos una pista Hi-Res, solo vamos a disfrutar de todos los matices con ‘hardware’ compatible, como comentábamos anteriormente.