El Audi e-tron se retrasa por ‘problemas de software’

El Audi e-tron se retrasa por ‘problemas de software’

Carlos González

La tecnología y el automovilismo están más unidos que nunca, en los últimos años. La conducción autónoma y los sistemas de propulsión eléctrica han propiciado eso, pero también la extensión de la conectividad en los vehículos. Nos está dando avances importantes, esta relación, claro que sí, pero también los coches están heredando los problemas de la tecnología. Sin ir más lejos, ahora Audi ha tenido que retrasar un mes el lanzamiento comercial del Audi e-tron por ‘problemas de software’.

No debería extrañarnos que en un coche existan problemas de software, y menos aún tratándose de Audi, del Grupo Volkswagen. En el año 2015 se descubrió un software dedicado a modificar las emisiones contaminantes para poder pasar las pruebas de homologación. En este caso no es por esta causa, pero de nuevo son problemas de software. Y estos problemas han provocado que la marca alemana haya tenido que retrasar el lanzamiento del Audi e-tron. Según han comentado a Reuters, la marca necesita de una nueva autorización de seguridad porque han modificado una ‘pieza de software’ de la cual no han dado mayor detalle.

El software del Audi e-tron obliga a retrasar su lanzamiento comercial: no llegará hasta el segundo trimestre de 2019

El Audi e-tron, por este motivo, se ha encontrado con un gran problema. Aunque la marca alemana quería adelantarse al Mercedes EQC en su lanzamiento, finalmente será imposible. No solo tienen este problema, relacionado con la tecnología, sino que además LG Chemsu proveedor de baterías de iones de litio- quiere aumentar sus precios un 10% dada la alta demanda del componente. La relación de Audi con la tecnología, y específicamente el Audi e-tron, está teniendo algunos problemas de última hora. Por un lado el problema de software que retrasará su lanzamiento, y por otro el precio de las baterías por su dependencia de LG.

De momento, a los clientes todo esto les afectará con un retraso que no estaba previsto. Pero la situación pone de manifiesto que la introducción de tecnología en los coches, y sobre todo la dependencia de compañías tecnológicas, puede traer problemas como este y otros en el futuro.