Los cines de España necesitan un MoviePass, y los espectadores también

Twitter ha arrancado, en clave de humor, contra el Gobierno de España actual después que hayan entrado en vigor los Presupuestos Generales del Estados. En ellos se contempla la bajada del IVA cultural que afecta al cine, y que solo en algunas salas de exhibición de algunas Comunidades Autónomas ha repercutido sobre el precio de las entradas de cine, de forma muy ligera. Lo que España necesita es un MoviePass.

El declive de las salas de exhibición, ni mucho menos es algo exclusivo de España. Estados Unidos ha pasado por aquí, y uno de los ‘cambios’ que ha favorecido a esta industria es la llegada de una compañía con el mismo nombre para su servicio: MoviePass. A lo que se dedican es a ofrecer un pase ilimitado para acceder al cine con un modelo de suscripción mensual. A nivel mundial se denomina el Netflix del cinefísico-porque por 10 dólares al mes, aproximadamente, permite ir al cine todo lo que queramos. Aunque lo cierto es que ha ido ‘evolucionando’.

Estados Unidos tiene un ‘Netflix del cine’: pagas 10 dólares al mes y puedes ir a ver películas al cine tantas veces como quieras

Al principio era así. Después, MoviePass empezó a reducir la cantidad de veces que podíamos ir al cine impidiendo repetir películas sin pagar un sobrecoste sobre la tarifa mensual. Y más adelante, MoviePass ha movido sus primeras fichas para empezar a cobrar películas en ‘hora punta‘, manteniéndose su calidad de ilimitado en las horas restante. En cualquier caso, esto sí ha favorecido la asistencia a las salas de exhibición y, con lo mismo, ha aumentado el consumo de productos y servicios complementarios en el cine. Por ejemplo, las palomitas y bebidas habituales cuando los espectadores van al cine.

En definitiva, como cuando Netflix no estaba disponible en España, MoviePass vuelve a demostrarse como una alternativa para un negocio que lleva disparándose en sus propios pies durante años. En fechas especiales como la Fiesta del Cine, la asistencia se dispara y, evidentemente, no es por otro motivo sino porque, de forma puntual, el cine se hace accesible por su precio para los ciudadanos. La bajada del IVA, en el bolsillo de los consumidores, ha sido un cambio irrisorio.