Ventajas de la tecnología satélite para conectar a la España desconectada

Una vez que ya sabemos cómo vamos a tener 30 Mbps para el 100% de la población en 2020 y que también se ha presentado el Plan 300×100 que asegura fibra para el 100% de los pueblos en 2021, las empresas de banda ancha satélite no han tardado en salir al paso para defender su tecnología para cubrir las zonas rurales. Por ello, nos hacemos eco de las ventajas de la tecnología satélite para conectar a la España desconectada.

Ya sabemos que tanto la Agenda Digital para Europa como la Agenda Digital para España planean que el 100% de la población del país navega a 30 Mbps como mínimo y que se ofrezcan más de 100 Mbps al menos a la mitad de la población de ese país. Eso debe ocurrir en todos los países miembros de la Unión Europea.

Para ese objetivo, el Gobierno español se apoyará en el creciente despliegue de fibra óptica y en la obligación impuesta en la subasta de los 800 MHz de ofrecer una velocidad de 30 Mbps a las unidades poblacionales de menos de 5.000 habitantes de todo el territorio nacional. Cómo mínimo al 90 por ciento de los habitantes de estos pueblos o localidades.

Ventajas de la tecnología satélite para Internet rural

Eurona es una de las principales empresas del sector de la banda ancha satélite y ha querido defender la idoneidad del uso de su tecnología para conectar a la España desconectada. De hecho, acaban de arrancar su proyecto de Internet Rural para llevar Internet de banda ancha por satélite en una primera fase a 2.500 pueblos de nuestro país.

Entre las ventajas de la tecnología, que esta empresa equipara (con algunas diferencias) a la fibra óptica, destacan la cobertura, la funcionalidad, el tiempo de respuesta o los costes. Sobre la cobertura, explican que no existe limitación ya que es una tecnología ilimitada y se puede llegar a cualquier rincón sin costes adicionales. Es decir, cuesta lo mismo conectar a un ciudadano en el centro de Barcelona que a otro en medio de la nada en Castilla La Mancha. No sube el coste por las dificultades del terreno o la naturaleza del lugar.

En esa misma línea, siguen argumentando que su despliegue es fácil y viable. El mayor coste es la fabricación y lanzamiento del satélite al espacio. A partir de ahí, los costes de mantenimiento de la red no existen y se pueden conectar clientes en cualquier localización siempre que estén en zona de cobertura. Además, permite la movilidad del usuario, algo imposible en las conexiones cableadas.

Eso sí, no esconden que el tiempo de respuesta o latencia es superior a la tecnología de fibra óptica, aunque defienden que esto sólo afecta a servicios en tiempo real como el juego online o las comunicaciones de vídeo. La navegación por Internet o la descarga de vídeo no deberían verse afectadas. Por todo ello, defienden esta tecnología como la solución para los municipios de menos de 5.000 habitantes.

¿Os convence sus argumentos? ¿Se deberían potenciar más las conexiones satélite para zonas rurales y aisladas?

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