¿Cómo funciona la estabilización digital de imagen?

Escrito por Carlos González
Software

La estabilización de imagen se aplica a la grabación de vídeo, habitualmente, y de forma minoritaria en la fotografía. En este segundo campo, el de la fotografía, principalmente cuando se trata de tomas con escasa iluminación natural –o artificial-, cuando es necesaria una mayor exposición. Pero dentro del campo de la estabilización hay diferentes tecnologías posibles, y aunque la más capaz es la óptica, la estabilización digital ha ganado adeptos y protagonismo en la industria por su facilidad de implementación, a diferentes niveles. ¿Cómo funciona? Te lo contamos.

Dejando a un lado los OIS, que son los sistemas de estabilización óptica de imagen, entramos de lleno en la técnica y tecnología de la estabilización digital. En estos términos, como comentábamos nos sumergiremos, por lo general, en el campo de la grabación de vídeo, donde es más frecuente. Si nos centrásemos en fotografía, entonces la estabilización óptica sí tendría algo más de sentido, pero las tecnologías digitales en este ámbito son utilizadas con menor frecuencia, aún, que en el campo de la grabación de vídeo.

estabilizador de imagen profesional

Las tecnologías de estabilización digital de la imagen: así funcionan, y estas son las ventajas frente al sistema óptico (OIS)

Frente a un sistema óptico, generalmente mecánico, que consiste en la adaptación dinámica del grupo de lentes para la corrección de movimiento, un sistema digital de estabilización es electrónico. Puede ser por recorte, y en este caso la superficie útil de imagen sería ligeramente diferente a la superficie de la imagen resultante, o puede ser mediante reducción del tiempo de exposición. La técnica por recorte consiste, sencillamente, en el desplazamiento de encuadre para la compensación de movimiento gracias a la utilización del giroscopio de la cámara –o teléfono inteligente-. Esto supone, aunque se corrige el movimiento involuntario sacrificar en nitidez y resolución de la imagen.

Por su parte, los sistemas de reducción de la exposición aprovechan las variaciones de ISO con valores más altos que los escogidos de forma manual para, junto a una mayor velocidad de obturación, hacer capturas en fracciones de tiempo inferiores. El problema de este segundo sistema es que puede propiciar la aparición de ruido en la imagen, y que va en contra de los ajustes manuales escogidos por el propio usuario.

La ventaja, tanto de un sistema como otro, es que se implementan a través de software, luego suponen un coste de producción general inferior frente a una cámara con un sistema de estabilización óptica integrado. Sus limitaciones, en cuanto a la corrección de movimientos involuntarios, es menor, y tanto uno como otro introducen una pérdida de calidad sobre la imagen resultante que variará, directamente, según las condiciones de grabación y la capacidad de procesamiento del dispositivo, entre algunos otros factores menos relevantes. Pero además, estos sistemas son idóneos para dispositivos compactos, en tanto que permiten la utilización de grupos ópticos fijos frente a ópticas más complejas utilizadas en cámaras con estabilización óptica.

Fuente > ADSLZone