Canadá declara Internet como un servicio básico y garantizará 50 Mbps

Internet se ha convertido en un servicio básico, y así lo valoran incluso la mayoría de ciudadanos, que lo consideran el quinto bien indispensable para vivir, por detrás del agua, comida, casa y electricidad, tal y como recogíamos en este artículo la semana pasada. Es por ello que algunos países están aprobando leyes para que Internet tenga una velocidad mínima de acceso para garantizar una conexión aceptable.

En España, 10 Mbps para 2017 y 30 Mbps para 2020

España aprobó en 2014 una Ley de Telecomunicaciones, apoyada por PP, PSOE y CiU, en la que se potenciaría la expansión de redes de fibra óptica y se garantizaría una velocidad de conexión de al menos 10 Mbps en 2017, y de 30 Mbps en 2020. El segundo objetivo sí puede ser alcanzable, pero el primero se antoja difícil ya que estamos a las puertas de 2017 y según los últimos datos de la CNMC, en España sólo el 50% de la población navega a esa velocidad, habiendo un 10% de la población que navega a menos de 4 Mbps. La diferencia en este aspecto lo marca tener o no fibra óptica, cuyo despliegue será aún mayor en el año 2020 llegando a casi toda la población.

En Canadá han ido más allá de lo que se aprobó en 2014 en España. La Comisión de Radiotelevisión y Telecomunicaciones de Canadá, el regulador de telecomunicaciones nacional (equivalente a la CNMC española) ha declarado Internet como un servicio básico de aquí en adelante, y la velocidad mínima de conexión para la ciudadanía será de 50 Mbps de bajada y 10 Mbps de subida para el 90% de la población en 2021, llegando al 100% de la población en un plazo de 10-15 años. Antes de la aprobación de esta nueva ley, el límite se situaba en 5 Mbps de bajada y 1 Mbps de subida.

canada 50 mbps

En la actualidad, la gran mayoría de los 12 millones de hogares y 1 millón de negocios del país ya tienen conexiones de banda ancha, pero un 18% de ellas son conexiones ADSL lentas, o incluso algunas partes tienen todavía conexión por línea conmutada (dial-up), por lo que la brecha digital en esas zonas rurales es incluso mayor de lo que encontramos en España.

Conexiones dial-up

Esta ley viene acompañada de un apoyo económico del equivalente a 535 millones de euros para construir y reforzar la infraestructura de banda ancha que cubre el país, sobre todo en las áreas rurales y alejadas de las grandes ciudades durante un periodo de cinco años. Además del dinero aportado por el Estado, los operadores canadienses tienen seis meses para preparar los planes de inversión para garantizar estas conexiones.

Alcanzar estas velocidades supone un proyecto de gran ambición, ya que no es fácil ofrecer esa conexión a toda la población. Hemos de tener en cuenta que Canadá tiene una población similar a la de España, pero su densidad es 27 veces menor a la de España (3,41 habitantes por km2 en Canadá frente a 92,08 habitantes por km2 en España).

Invertir en mejorar las conexiones a Internet supone invertir en mejorar la economía y prosperidad de una sociedad, ya que Internet permite acceder a servicios como educación, gestión bancaria, entretenimiento, compras online y relaciones sociales.