Vivimos en una sociedad en la que la electricidad juega un papel vital. En las últimas décadas, el consumo de electricidad ha aumentado exponencialmente, asociado a que cada vez tenemos más dispositivos electrónicos en nuestros hogares, al igual que las empresas utilizan máquinas más potentes (alrededor del 25% del consumo de electricidad en España viene de los hogares, y el resto de las empresas).
En los últimos años ha aumentado también el tráfico en la red. Por ejemplo, en Reino Unido, los hogares usaron de media 82 GB en su conexión de banda ancha fija en 2015, frente a los 17 GB que utilizaban en 2011. En España, actualmente se consumen de media 120 GB por hogar mensualmente.
Esto ocurre a pesar de que se haya mejorado la eficiencia de los ordenadores y el consumo de las unidades de almacenamiento gracias a las unidades SSD que utilizan los servidores de las empresas a nivel mundial, al final acaba repercutiendo en un mayor consumo eléctrico.
Esto es lo que preocupa a unos investigadores de la Universidad de Lancaster, en un artículo que han titulado ‘¿Hay límites en el crecimiento del tráfico de datos? En él, detallan el aumento del consumo, que ha sido mayor que el aumento de la eficiencia debido a los billones de dispositivos que hay conectados a la red.
Internet consume actualmente el 5% de la electricidad mundial, y cada año crece un 7% con respecto al año anterior. Según las estimaciones de los investigadores, este consumo podría llegar a ser del 20% del total de la producción mundial en el año 2030, a pesar incluso de la muy probable estandarización de los coches eléctricos.
No todo viene de los usuarios
El número de personas va a aumentar, al igual que el de los dispositivos, durante los próximos años. Pero no van a ser los culpables de la mayor parte de este aumento en el consumo. Las culpables van a ser las máquinas. El Internet de las Cosas, con dispositivos como termostatos, o cualquier electrodoméstico inteligente, coches conectados y equipamiento industrial controlado por inteligencias artificiales, hará que aumente el número de dispositivos que usen Internet.
En concreto, actualmente hay 6.400 millones de dispositivos conectados al Internet de las cosas, y habrá 3 veces más en 2020, llegando a los 21.000 millones. La mayoría de estos dispositivos se comunican con la red sin intervención humana, por lo que, si no se controla, el consumo eléctrico se disparará.
¿Qué solución proponen los científicos? Pues aplicar límites al tráfico de conexión de banda ancha fija, como proponía César Alierta en febrero, con límites de 500 GB mensuales de tráfico, y diferentes tarifas en función del límite de tráfico, como hace Comcast en EE.UU. Esta rumoreada decisión no sentó nada bien entre los usuarios, y Alierta dejó la presidencia de Telefónica un mes y medio después de comentarla.
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