¿Influyen tanto las descargas pirata sobre la afluencia al cine como algunos afirman?

Según se ha podido saber, este verano que acaba de finalizar ha sido, en lo que a la industria del cine ser refiere, el segundo mejor verano de la historia en EEUU, una dato alentador para todos aquellos amantes del séptimo arte y que esperan que este sector vaya repuntando tras unos años más bien de capa caída.

En concreto la recaudación obtenida solo en el país norteamericano ha sido de 4.500 millones de dólares en entradas. A este dato hay que sumarle el hecho de que el verano anterior, el de 2014, supuso uno de los peores en muchos años en cuanto a dicha recaudación. Como ya se ha comentado en múltiples ocasiones, hay gente que piensa que una de las principales razones por las que la gente cada vez va menos al cine es debido al mercado de la piratería, ya que la gente descarga los estrenos en su PC para disfrutarlos de manera totalmente gratuita.

Por lo tanto podríamos decir que este reciente resurgimiento del cine en los últimos meses podría estar directamente relacionado con una bajada de descargas y usuarios activos en la piratería, pero en realidad no ha sido así. De hecho ha sucedido lo contrario, ya que basándonos en determinadas cifras, las descargas de contenidos con derechos de autor también han ido en aumento en comparación con pasados años.

camara en el cine

Sirva como ejemplo el dato que nos aporta la película que más veces ha sido descargada de manera ilegal en el pasado verano en todo el mundo, se trata de Mad Max: Fury Road, que se ha bajado un total de 85 millones de veces a lo largo y ancho del planeta. Si comparamos esta cifra con la que se logró el verano de 2014 también con la película más descargada de entonces, Capitán América con 66 millones de veces descargada, veremos que el aumento en lo que se refiere al consumo de descargas ilegales ha aumentado de manera considerable.

Por todo ello podemos pensar que quizá la piratería no esté tan relacionada con el número de asistentes a las salas de cine como algunos se piensan. Por supuesto que influye, ese es un hecho innegable, pero también hay que tener muy en cuenta los precios de las entradas, abusivos en muchas ocasiones, la calidad de las producciones o el atractivo que las salas de cine puedan ofrecer para que el público acuda más frecuentemente, tal y como sucedía en el pasado.