Los parches y actualizaciones de Windows 10 serán gratis durante 4 años

Microsoft sigue desenredando la madeja del lanzamiento de Windows 10 y ya conocen más datos sobre durante cuánto tiempo se podrá contar de manera gratuita con el último sistema operativo de la compañía de Redmond. Y son buenas noticias ya que las actualizaciones gratuitas seguirán llegando periódicamente a los usuarios durante los próximos años.

La web Computer World ha informado que Microsoft tendría planeado ofrecer durante un tiempo comprendido entre los 2 y los 4 años las actualizaciones gratuitas que su sistema operativo Windows 10 vaya recibiendo. De este modo no haría falta renovar la licencia o adquirir una nueva para seguir contando con las últimas novedades funcionales y de seguridad, siempre que hayamos actualizado a Windows 10 desde una versión anterior. Anteriormente ya se anunció el periodo de un año gratis, pero Microsoft no termina de aclarar la estrategia de producto de Windows 10 de cara a quien, cuando y como podrá disfrutar de su último software.

La distribución gratuita de Windows 10 ha sido uno de los puntos más llamativos que han rodeado al lanzamiento del software, a la par que uno de los más polémicos. Todo apunta a que el próximo 29 de julio, los usuarios irán recibiendo las notificaciones para actualizar a Windows 10 de forma progresiva, siendo los primeros en poder hacerlo aquellos miembros del programa Windows Insider.

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Hasta 4 años de mejoras y parches gratuitos para Windows 10

El periodo por el cual podremos disfrutar de Windows 10 gratis será el correspondiente al de la vida útil del dispositivo, tal y como señaló vagamente la propia compañía en anteriores ocasiones, un periodo al que ahora se le ha puesto límites más concretos yendo desde 2 años a un máximo de 4 años. A priori suena demasiado bonito para ser verdad, y es que aunque Microsoft ha querido poner su nuevo sistema operativo a disposición del mayor número posible de usuarios, el rendimiento económico del mismo se vería muy mermado si los usuarios no se ven obligados a adquirirlo antes de dicho tiempo.

También es cierto que 2 años es un periodo de prueba más que suficiente para hacernos con el nuevo software y en el caso de que nos convenza, poder influirnos para pagar el coste de su licencia. El punto en el que el usuario pueda verse obligado a dar marcha atrás y volver a otra versión anterior será crítico, ya que Microsoft espera que para entonces, las bondades de Windows 10 hayan servido para dar muestra del potencial que tiene con la integración de servicios entre dispositivos de distintas plataformas, algo muy necesario por ejemplo en el negocio de telefonía móvil, donde necesita con urgencia una reacción.