El PP a favor de Telefónica y en contra de la regulación sobre fibra óptica de la CNMC

Telefónica gana un adepto más en su particular «guerra» contra la CNMC por la apertura de su red de fibra óptica que les ha llevado a paralizar el despliegue en 2 millones de hogares. El Grupo Popular lleva al senado una moción para instar al Gobierno a que pida a la CNMC una rectificación en su decisión y que sea tenida en cuenta la posición de la operadora en el nuevo marco regulatorio de la banda ancha en España.

Son tiempos de cambio en España y en el mercado de las telecomunicaciones, la propuesta de la CNMC que tiene como punto más conflictivo la apertura de la red de fibra óptica de Telefónica a sus rivales, ha supuesto un auténtico vendaval de decisiones y declaraciones. La obligación de compartir su red en toda España salvo en nueve ciudades (Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, Alcalá de Henares, Badalona, Coslada y Móstoles) ha traído consigo mucha polémica.

“se promueva el despliegue de redes y la inversión eficiente en materia de infraestructuras”

Ahora Telefónica consigue un nuevo apoyo en su cruzada contra esta nueva regulación. El Grupo Popular se alinea con la operadora y en contra de la CNMC, hasta tal punto que han presentado una moción en el Senado. En ella, se reclamar a este regulador “un marco jurídico de telecomunicaciones claro, que proporcione certidumbre y seguridad jurídica” y que “se promueva el despliegue de redes y la inversión eficiente en materia de infraestructuras”. El texto será debatido en el próximo pleno.

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También se hace mención a que esta regulación puede hacer que Telefónica deje de invertir 800 millones de euros durante 2015 y que se llegue a producir una España de dos velocidades, algo que, según el texto presentado por el Grupo Popular, va en contra “de la filosofía y de la letra de la Ley General de Telecomunicaciones”, aprobada recientemente.

Temor a producir una España de dos velocidades, fibra y cobre

El de PP no es el único apoyo público que ha recibido Telefónica. El sindicato UGT también está en contra de que la operadora debe revender la fibra óptica a sus rivales, al entender que tendría un importante impacto sobre el empleo. Creen que se basa únicamente en conceptos de competencia y libre mercado y no tiene en cuenta otras cuestiones.