Así funciona la portabilidad fija y de banda ancha en España

Así funciona la portabilidad fija y de banda ancha en España

Lucas Cruz

Conoce algunos detalles más sobre el funcionamiento de la portabilidad fija y de banda ancha en nuestro país. Cuándo podemos conservar nuestro número, qué hay que tener en cuenta al cambiar de domicilio, plazos estipulados para cambiar de compañía o las penalizaciones que nos pueden aplicar.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado un video de carácter informativo que responde a la mayoría de dudas o cuestiones que asaltan a los usuarios que empezaron, quieren empezar o empezarán un proceso de portabilidad. Normalmente no debería ser demasiado complicado pero son las propias compañías las que muchas veces, de manera voluntaria o no, se encargan de poner ciertas trabas. Lo importante, y es lo que pretende el vídeo, es que tengas claros algunos conceptos.

Lo primero que hay que saber, es qué es una portabilidad. La portabilidad a la que nos referimos en este caso se denomina portabilidad numérica, y como bien explica el vídeo, permite cambiar de compañía de teléfono sin perder nuestro número. Importante, es un proceso gratuito, por lo que no deberían cobrarnos nada salvo que la empresa receptora nos cargue los gastos correspondientes a la instalación del servicio.

La duración de una portabilidad está definida y se ha reducido respecto a lo que existía hace un tiempo. Si únicamente contamos con servicios de voz, debe estar listo en 24 horas. En el caso de que también tengamos contratado un servicio de banda ancha, el plazo sube hasta los 6 días, ya que requiere de trabajos en la central telefónica de manera coordinada entre los operadores. Además, están obligados a informarnos de la fecha límite que tenemos para cancelar el proceso, sin que puedan en ningún momento negarse a ofrecernos esta información, algo que no suele pasar por otra parte. En caso de arrepentirnos, si queremos cancelar la portabilidad debemos dirigirnos al operador receptor. Es habitual que algunos acepten las contraofertas de su operador pero éste no puede hacer nada, debes ser tú el que se encargue.

Los cambios de domicilio son los más complicaciones tienen. Lo primero que debemos saber es que no podemos cambiar de operador y domicilio al mismo tiempo, primero tenemos que cambiar de operador y posteriormente informar del cambio de domicilio o al revés, esta segunda opción es más recomendable, ya que el nuevo operador podrá evaluar la calidad del servicio que nos dará en nuestro nuevo hogar. Solo podemos mantener el número si la nueva casa está dentro del mismo distrito tarifario, es decir, una zona dónde una llamada se considera como local. Estos distritos fueron establecidos en su día por Telefónica atendiendo a criterios como la densidad de población.

Por último llegamos al “apartado legal”. Nos informa la CNMC que un operador no puede rechazar una solicitud de portabilidad porque un usuario tenga facturas sin pagar o incurra en un incumplimiento de contrato. En casos así, cuentan con otras opciones. Si no hemos cumplido con el compromiso de permanencia, por ejemplo, está estipulada la cuantía de la penalización que le corresponde según los meses que resten de contrato.