¿Necesita Vodafone comprar a ONO? Los analistas piensan que sí

La compra de ONO por parte de Vodafone ha protagonizado la actualidad del mercado de las telecomunicaciones en España en la última semana. Según los analistas de Goldman Sachs, se trata de una operación necesaria para la compañía británica para reimpulsar su negocio en nuestro país.

«Vodafone afronta declives de beneficios en Europa a largo plazo«. Ésta es una de las conclusiones a las que ha llegado el grupo de analistas del banco estadounidense en Londres. Son varios los factores que explican esta situación, desde «la fragmentación y competitividad de los mercados, la escasa diferenciación en la calidad de las redes y la amenaza de los nuevos entrantes de telefonía fija en el mercado de móviles».

Por todo ello justifican la operación de compra no solo del operador de cable español, sino la inversión similar en otro país clave para la compañía como es Italia, donde está interesada en Fastweb. «Las perspectivas de Vodafone en dos de sus principales mercados, España e Italia, mejorarían en caso de adquirir los líderes de redes fijas ONO y Fastweb», señalan.

Una operación necesaria

vodafoneEn total se espera que la firma británica se lance a invertir 25.000 millones de libras (30.000 millones de euros), de los cuales alrededor de 7.000 millones de euros estarán destinados a la adquisición de ONO. Esta operación, tal y como indica Tim Boddy en su informe, reportaría a Vodafone unos beneficios anuales cercanos a los 300 millones de euros, a los que se sumarían el potencial ahorro de costes y nuevos ingresos con la oferta convergente de móvil y cable a los clientes.

Tal es la importancia que da Goldman a esta operación que en caso de no realizarse prevén un fuerte descenso en los ingresos del operador en el negocio móvil, que cifran en un ritmo anual de 200 millones de euros en el próximo lustro. Ni siquiera el despliegue de nuevas redes sería suficiente para evitarlo.

«Vodafone no tiene la escala ni la experiencia para generar beneficios en telefonía fija» afirman apuntando a que en función de su rentabilidad, posición competitiva y previsiones de negocio, la filial española ocuparía el puesto 53 del ránking de negocios de Vodafone en el mundo. La compra de ONO le auparía hasta el puesto 35, una importante subida que explica la necesidad de llevarla a cabo.