El grafeno mejorará los vuelos en avión

La gran resistencia y alta conductividad del grafeno han inspirado a los ingenieros y científicos de todo el mundo a buscarle aplicaciones en todo, desde satélites, raquetas de tenis, ropa y hasta en aviones.

El grafeno no es un material del futuro, ya que hace años que se trabaja con él e incluso se han sacado productos al mercado fabricados con grafeno. Sin embargo, su desarrollo es lento y uno de sus principales inconvenientes es que supone un coste más elevado que usar otras alternativas con las que ya se trabajan hoy en día. Aun así, es un material muy prometedor que también podría mejorar los vuelos en avión.

Usos del grafeno en la aeronáutica

El sector aeroespacial es uno de los más prometedores en cuanto al uso del grafeno, gracias a la muy baja masa y flexibilidad del material en comparación con su fuerza hercúlea. De hecho, los científicos ya han logrado fabricar el primer avión con “piel de grafeno” del mundo el cual se caracteriza por pesar muy poco y realizar vuelos estables a diferentes temperaturas.

Se trata de Juno, un avión no tripulado de 3,5 metros de ancho fabricado por los ingenieros de la Universidad de Central Lancashire (UCLAN) en Preston trabajando en colaboración con el Centro de Investigación de Manufactura Avanzada de Sheffield, el Instituto Nacional del Grafeno de la Universidad de Manchester, Haydale Graphene Industries entre otros. Sin embargo, el sector es consciente de que supone un alto coste y está aún por ver si el grafeno tendrá un uso comercial generalizado. De ser el caso, Juno podría ser un ejemplo a seguir.

Algunas de las cualidades y características que aporta el grafeno a Juno con las siguientes:

Resistencia a los rayos

“Los aviones tienen mallas metálicas tejidas en la fibra de carbono, lo que las hace conductoras”, dice Jake Jones, líder de diseño de Juno. “Si solo tuvieras fibra de carbono sin la malla metálica, los rayos harían un agujero en ella”.

En lugar de una malla metálica incorporada, Juno tiene una “piel de grafeno”. En el caso de un rayo, la piel conductora actúa como una jaula de Faraday y permite que la electricidad pase sin causar daños.

Ligereza

Por su fuerza y conductividad, el uso del grafeno ahorra peso a todo el avión. Un aspecto que podría ser más que atractivo para los fabricantes de aviones y aerolíneas en un futuro que se encuentran con el deber constante de reducir os requisitos de combustible por razones económicas y medioambientales.

Baterías de carga rápida

Una de las aplicaciones del grafeno más investigadas es el potencial de este material para mejorar las baterías gracias a su alta área de superficie y conductividad. El equipo de ingenieros de Juno ha utilizado baterías mejoradas con grafeno que ofrecen tiempos de recarga extremadamente rápidos.

Avión de grafeno Juno

Aerogel de grafeno como aislante del ruido

Una vez más, el grafeno ha demostrado que es un material mágico con propiedades que parecen ilimitadas. En esta ocasión los científicos de la Universidad de Bath son los que han conseguido crear un aerogel con una densidad extremadamente baja capaz de absorber hasta 15,8 decibelios, es decir, lo suficiente para reducir el ruido de un avión a nivel aceptable.

Aerogel de grafeno

En su trabajo publicado en Nature afirman que este nuevo material maravilla basado en el grafeno podría ser perfecto para aplicarlo en el aislamiento de motores. En los aviones no se pueden usar aislantes convencionales porque cada kilogramo de peso extra resta tanto autonomía como capacidad de carga. Es por ello que la reducción de ruido en cabina es uno de los santos griales de compañías como Boeing y Airbus. Por lo tanto, reducir el ruido en cabina representaría un avance impresionante para los vuelos en avión.

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