¡Google recula! No matará las cookies hasta 2023

Google ha hecho que todo Internet se vuelva contra ellos. La compañía ha querido implementar FLoC en sus navegadores web con el objetivo de matar a las cookies de terceros. Si bien esto podría suponer una mejora para la privacidad, en realidad Google se estaría quedando con el monopolio de los datos de navegación de los usuarios. Por ello, la compañía acaba de anunciar un gran retraso en su implementación.

Así, Google ha confirmado que el soporte para las cookies de terceros va a seguir estando disponible por lo menos hasta la segunda mitad de 2023. El plan para acabar con estas cookies se inició en 2019, y con él querían hacer que fuera más difícil para las webs trackear a los usuarios entre distintas webs al eliminar los identificadores únicos y agrupar a los usuarios en grupos con otras personas con los mismos intereses.

FLoC: mejor privacidad, pero acaba con la competencia

En enero de 2020, Google afirmó que iba a empezar a implementar el cambio en un plazo de dos años, lo que suponía que la llegada del Privacy Sandbox estaba planeada para 2022. Sin embargo, debido a las dificultades que está teniendo con los reguladores de Reino Unido, ha tenido que retrasarlo al menos un año más. Los desarrolladores tendrán acceso a las herramientas para su desarrollo a finales de 2022. Posteriormente, a mediados de 2023, irán eliminando las cookies del navegador de terceros en un periodo de tres meses que terminará a finales de 2023.

Todas las propuestas de cambios pasarán un proceso de desarrollo riguroso y público que estará dividido en tres fases. Primero habrá una fase de discusión en foros como GitHub o grupos de la W3C. Posteriormente se harán pruebas para recibir opinión sobre cómo puede mejorarse la función, y la última fase será la de lanzamiento, incluyéndola en Chrome y dando la opción de integrarla en otras webs.

Los reguladores de varios países se han mostrado muy preocupados por FLoC, ya que, como decimos, aunque mejore la privacidad, elimina la competencia en el mercado de los anuncios. La autoridad del Reino Unido, la Competition and Markets Authority (CMA) afirmó que iba a bloquear este movimiento por parte de Google si no se hacía el cambio de una manera que pudiera garantizar la competitividad y la privacidad.

Google quiere ser más abierta

Google afirma que los cambios que va a introducir garantizarán que los servicios digitales siguen siendo abiertos para todas las empresas, y desarrollar por tanto estándares abiertos que den acceso a otras empresas, pero que permitan un control correcto de los datos.

Por ello, Google ha decidido retrasar su implementación para garantizar que cumple todo lo que exigen los reguladores, donde básicamente lo único que tienen que garantizar es la competencia y el libre acceso a sus herramientas, y no privar a los demás de ello.

Los reguladores se están poniendo cada vez más serios contra las grandes empresas tecnológicas, y en los últimos años ha habido una lucha férrea para que se garantice tanto la competitividad entre empresas como la privacidad de los usuarios, ya que cada vez hay una mayor concentración de poder en unas pocas empresas tecnológicas, además de constantes vulneraciones de privacidad. Estas últimas tienen como fin el modelarnos como consumidores para conocer nuestras preferencias y lanzarnos anuncios personalizados basados en ellas, algo que el Privacy Sandbox ayudaría a evitar.