Trucos para acelerar Windows 10 y mejorar el rendimiento de tu PC

Trucos para acelerar Windows 10 y mejorar el rendimiento de tu PC

Roberto Adeva

Son muchas las causas por las que nuestro PC puede volverse cada vez más perezoso y lento. Una de ellas es que el hardware con el que está equipado no sea suficientemente potente para mover todas nuestras aplicaciones y sistema operativo, mientras que, por otro lado, puede que las causas estén del lado del software o el propio sistema. A continuación, vamos a mostrar algunos trucos o recomendaciones para acelerar Windows 10 y así conseguir mejorar el rendimiento de nuestro ordenador.

Lo difícil en esta situación en la que tu ordenador comienza a ir lento es conocer la causa que está generando el problema. Por suerte, el propio sistema operativo de Microsoft, cuenta con una herramienta que nos permite generar un informe completo del rendimiento de nuestro ordenador. Desde el anterior enlace puedes ver cómo ejecutar dicho informe y toda la información que nos facilitará. No obstante, independientemente de si el informe nos da alguna pista de dónde puede estar el problema que hace que el rendimiento de nuestro PC haya disminuido, vamos a mostrar a continuación algunas recomendaciones a seguir para tratar de acelerar el sistema.

Limpia tu ordenador

Probablemente tienes el ordenador lleno de basura que puede estar provocando que vaya mucho más lento de lo que debería. Por eso, debes utilizar un antivirus, vigilar los virus, limpiar los programas que no usas y evitar todo lo que no es necesario o está entorpeciendo el uso de tu ordenador.

Ojo con los virus y con los propios antivirus

Que nuestro PC se haya vuelto lento puede ser causa de que hemos sido infectados por algún virus o malware, por lo tanto, es recomendable pasar un antivirus a nuestro equipo para detectar y limpiar cualquier infección en el equipo. Por defecto, Windows 10 cuenta con su propio antivirus preinstalado, Windows Defender, sin embargo, son muchos los usuarios que prefieren instalar otras herramientas de seguridad en el equipo. Toda precaución es poca, pero debemos saber que muchos antivirus son los responsables de que el ordenador se vuelva más perezoso debido a la cantidad de recursos que utilizan y a la necesidad de estar siempre ejecutándose en segundo plano.

Por lo tanto, aunque es recomendable pasar un antivirus para eliminar cualquier virus o malware que esté haciendo que nuestro PC vaya más lento, es importante valorar el hecho de quedarnos simplemente con Windows Defender como herramienta de seguridad o buscar un antivirus que no ralentice demasiado nuestro equipo.

En cualquier caso, si Windows Defender no te convence o te parece insuficiente, no es necesario que te quedes sin antivirus. Simplemente tienes que elegir uno que no consuma demasiados recursos. Por suerte actualmente hay una amplia oferta de estos programas, y algunos de los que menos ralentizan nuestro CPU son por ejemplo Kaspersky, F-Secure o Sophos, ESET, Avast!, Panda en su versión gratuita, o BitDefender. Aunque hay muchos más. Lo ideal es que pruebes los gratuitos y veas el que más te convence.

Por otro lado, tenemos que huir de otros que sí que generan un impacto negativo en el rendimiento de nuestro sistema, como los antivirus de McAfee o Kingsoft. Y no se trata de que sean buenos o malos programas, sino de que consumen muchos recursos. Pero si no tienes problemas de este tipo y tu ordenador es lo suficientemente potente, no hay motivos para no probarlos.

Eliminar programas de inicio no utilizados y activar el inicio rápido

Son muchos los programas o aplicaciones que al instalarlas en el ordenador llevan activada por defecto la opción de iniciarse con el arranque de Windows. Esto hace que, de buenas a primeras, nos encontremos con que nuestro PC se vuelve muy lento a la hora de arrancar. Por lo tanto, es importante eliminar todos los programas que se ejecutan al encender el ordenador para conseguir acelerar Windows 10. Para ello, simplemente tenemos que abrir el administrador de tareas y desde la pestaña Inicio, vamos seleccionando todos aquellos programas que se ejecutan en el inicio de Windows y hacemos clic sobre cada uno de ellos para seleccionar la opción Deshabilitar. También es posible ir a cada uno de los programas y buscar entre sus ajustes la opción que permite indicar si queremos que se arranque con el inicio de Windows o no.

acelerar windows 10 Además, Windows 10 cuenta con una opción especial que podemos activar para mejorar la velocidad de arranque del sistema, el Inicio rápido. Para activarla, debemos seguir estos pasos:

  • Abre el apartado de Configuración de Windows
  • Ve a la primera sección: Sistema
  • Aquí, en el menú, busca «Inicio/apagado y suspensión»

Dependiendo de la versión de Windows que tengas es posible que tengas que ir al Panel de Control y de ahí a Opciones de energía y configuración de sistema, llegando a una pantalla como la que ves a continuación.

Esto nos mostrará una nueva ventana en la que podemos elegir entre los distintos planes de energía, pero, además, encontraremos también la sección de Configuración de apagado, que es donde vamos a encontrar la opción de activar el inicio rápido. Una vez marcada esta casilla, pulsamos en Guardar cambios y a partir de ese momento estaremos contribuyendo a acelerar Windows 10, sobre todo en su arranque.

Desinstalar aplicaciones que no utilizamos y programas preinstalados

En numerosas ocasiones, puede que instalemos alguna aplicación en el ordenador y posteriormente no la utilicemos. Estas aplicaciones, además de estar ocupando espacio en nuestro disco innecesariamente, puede incluso que algunas se estén ejecutando en segundo plano. De cualquier forma, es recomendable desinstalar todas aquellas aplicaciones que no usemos para mejorar el rendimiento y velocidad de Windows 10.


Para ello, basta con ir al Panel de Control y desde la opción Programas y características vamos seleccionando y desinstalando todos los programas que no utilicemos. Además, por defecto Windows 10 viene con un montón de aplicaciones preinstaladas que seguramente no vayamos a usar nunca. Por lo tanto, es bueno también que nos deshagamos de todas ellas, así como de aquellas que pueda haber añadido el propio fabricante.
Para desinstalar este tipo de aplicaciones, lo primero que tenemos que hacer es abrir la página de configuración de Windows 10 y navegar hasta la opción Aplicaciones > Aplicaciones y características. Ahí encontraremos un listado con todas estas las aplicaciones, que podemos ir desinstalando haciendo clic sobre ellas y a continuación pulsar sobre el botón Desinstalar.

Eliminar archivos temporales, liberar espacio en disco y limpiar escritorio

Una práctica bastante recomendable a la hora de tratar de acelerar Windows 10 es la de eliminar todos los archivos temporales, liberar espacio en disco y limpiar nuestro escritorio. El sistema operativo de Microsoft cuenta con la utilidad, Liberador de espacio en disco, que nos ayudará con la tarea de borrar los archivos temporales que guardamos en el disco de forma innecesaria. Si escribimos en la caja de búsqueda de la barra de tareas Liberador de espacio en disco, podremos abrir la herramienta e indicar todos los archivos que queremos que nos borre del disco de forma automática.

Pero también es recomendable tener nuestro escritorio lo más limpio posible, puesto que, en caso contrario, notaremos que cada vez que arrancamos el equipo al sistema le cuesta cargar toda la información almacenada en el escritorio y, por lo tanto, se ralentizará el proceso. También podemos hacer esto mismo con el menú de inicio.

Hay muchas formas de limpiar archivos temporales en Windows. Además de esa solución, podemos hacerlo también a mano, lo que nos dará un mayor control de lo que hacemos. La carpeta temporal de Windows se encuentra en la ruta:

C:Usuarios”USUARIO”appdatalocaltemp

Esta dirección será siempre la misma, a menos que se haya modificado en las variables de entorno —en caso de que no la encuentres, ve a esa configuración para ver la ruta que tienen tu carpeta Temp—. Para borrar el contenido, cierra todos los programas que tengas en ejecución. Luego, selecciona todos los archivos que hay dentro de esa carpeta y mándalos a la papelera.

Pero todavía hay más. Hay aplicaciones mal programadas que pueden llegar a generar muchísimos gigabytes de información por problemas de programación de gestión de los archivos temporales. Y eso, obviamente, ralentizará nuestro ordenador, puesto que, si nos quedamos sin disco, el sistema tendrá que comprimir información, haciendo que recuperar los datos cueste más ciclos de CPU. En este caso, puedes usar la aplicación WinDirStat. Es un programa de lo más simple que analiza tu disco en busca de las carpetas de mayor tamaño. Gracias a esto, podrás detectar aplicaciones que están generando cientos de gigas de archivos temporales, como puede ser el caso de Adobe Photoshop. Además, con esta aplicación puedes llegar a detectar otros problemas que te mencionamos en este artículo, como es el caso del archivo de paginación del que te vamos a hablar en el siguiente párrafo.

windirstat.jpg

Comprueba el tamaño del archivo de paginación

Asegúrate de que el sistema esté administrando el tamaño del archivo de paginación, un área del disco duro que Windows usa como memoria. Hay una configuración en Windows 10 que administra el tamaño del archivo de paginación automáticamente, lo que puede ayudar a mejorar el rendimiento del equipo. Para asegurarte de que la administración automática de archivos de paginación está activada

  1. En el cuadro de búsqueda de la barra de tareas, escribe sistema avanzado y luego selecciona Ver la configuración avanzada del sistema, debajo del cual aparece Panel de control.
  2. En Propiedades del sistema, selecciona la pestaña Avanzadas y, a continuación, selecciona Configuración en el área Rendimiento.
  3. En Opciones de rendimiento, selecciona la pestaña Avanzadas y, a continuación, cambiar en el área de la memoria virtual.
  4. Asegúrate de que la casilla Administrar automáticamente el tamaño del archivo de paginación para todas las unidades está activada. Si lo está, continúa con la siguiente sugerencia. Si no es así, selecciónalo y, a continuación, reinicia el equipo seleccionando el botón Inicio > Inicio/ Apagado > Reiniciar.

Cuidado con los programas de descargas

Debes prestar especial atención a los programas de gestión de descargas que trabajen con torrents, ya que estos por defecto suelen iniciarse al arrancar el equipo. Ya os hemos contado como hacer para que esto no suceda, pero tal vez lo hayas pasado por alto, o pienses que no consumen recursos si no están descargando nada, pero nada más lejos de la realidad.

El propio programa de descargas incluye un montón de funciones y características que irán mermando el rendimiento de nuestro PC. Sin ir más lejos, las subidas. No sólo puede estar descargando archivos, sino que si los dejamos en el programa pueden estar siendo compartidos con otros usuarios, consumiendo además nuestra conexión. Por otro lado, muchos de estos programas tienen su propio navegador integrado, buscadores, noticias, etc. Por lo que lo más recomendable es que desactives su inicio automático. Desde el propio programa seguramente también puedas configurar esta opción.

Usa aplicaciones de limpieza

CCleaner es uno de los más utilizados, aunque uno de los más polémicos. Puedes elegir si lo utilizas o no pese a que desde 2017 ha protagonizado todo tipo de noticias sobre su privacidad o su uso. Lo que permite es optimizar el ordenador, limpiar los archivos que molestan y acabar con toda la basura inservible que no utilizas y que puede que esté haciendo que vaya más lento. Esto es una de las primeras cosas que debemos hacer para acelerar Windows y apenas nos lleva unos minutos. Además, la ventaja de usar programas específicos es que no debemos tener conocimientos sobre informática porque bastará con pulsar un botón y esperar sus frutos.

Con CCleaner también vamos a poder llevar a cabo otro de los consejos o trucos que os hemos comentado más arriba, que es el de desactivar programas que no necesitemos para que no se ejecuten de inicio cuando arranca Windows. Para acceder a esta característica tenemos que entrar en el menú de Herramientas, que encontraremos en la parte izquierda e identificamos con el icono de llave inglesa. Una vez dentro veremos una gran cantidad de opciones como Desinstalar programas, Actualizador de software, o la que nos interesa «Inicio». Dentro de Inicio vamos a ver todos los programas que arrancan con nuestro sistema. Seguramente os sorprendáis de la cantidad de herramientas que se ejecutan cada vez que iniciamos Windows.

Si os fijáis, tenemos varias columnas en la parte superior: Activado, Clave, Programa, Editor, Archivo… Lo recomendable es que los ordenéis por ejemplo por editor, o por nombre de programa, y vayáis revisando todo lo que no nos hace falta para empezar a trabajar en el PC. Seguramente haya una gran cantidad de herramientas de Adobe, así como programas de descargar, de música, de juegos, etc, que podemos ejecutar cuando los necesitamos, y no dejar que estén siempre funcionando y ralentizando el PC.

Lo único que hay que hacer para desactivar su arranque de inicio es, o bien hacer clic sobre ellos y elegir «Desactivar» en los botones de la derecha, o directamente clic con el botón derecho del ratón y elegir «Desactivar».

Si no te gusta CCleaner, no pasa nada. Hay más. Clean master es uno de los mejores programas si buscamos limpiar y acelerar Windows, pero tendrás que pagar por él. Tiene una versión gratis y una de pago y la gratuita nos permite una serie de ventajas como optimizar, limpiar archivos residuales o basura del ordenador o mejorar diferentes herramientas. Además, permite configurar una autolimpieza para no tener que preocuparte continuamente del programa.

CleanMaster.jpg

Desactiva elementos y configura las opciones de energía

Hay varios cambios que podemos hacer en el sistema operativo para que vaya mejor y para lo que únicamente necesitaremos ir a los ajustes o la configuración del ordenador y cambiar una serie de aspectos.

Desactivar los efectos visuales

Algo bastante útil y efectivo a la hora de acelerar o aumentar la velocidad de Windows 10 es desactivar los efectos visuales del sistema. Windows 10 cuenta con efectos visuales en ventanas, pestañas y menús que hacen que se consuman más recursos del sistema. En ordenadores potentes esto puede que sea algo casi insignificante, pero en equipos con un hardware más justo, nos puede venir muy bien para mejorar el rendimiento de Windows 10 y en general del equipo. acelerar windows 10 Para ello, abrimos la página de configuración de Windows 10 y escribimos en el buscador Ajustar la apariencia y rendimiento de Windows. Hacemos clic en el resultado y automáticamente se nos abrirá una ventana en la que, dentro de la pestaña Efectos visuales, podremos desactivarlos fácilmente. Por un lado, podemos elegir la opción Ajustar para obtener el mejor rendimiento, aunque también es posible marcar la opción Personalizar y desactivar todos los efectos que queramos para tratar de acelerar Windows 10.

Quita las transparencias y animaciones

Otro de los efectos visuales que también deberías desactivar son las transparencias. Aunque tanto las transparencias como las animaciones son unos efectos visuales muy potentes y atractivos, lo cierto es que son muy pesados para el sistema. Especialmente si no cuentas con un hardware muy potente o tu ordenador ya no funciona como debería. Poco a poco, estos efectos (junto al resto de funcionalidades) van restando rendimiento al sistema. Por tanto, no podrás realizar las tareas importantes como corresponde ya que tienes muchas funciones y efectos habilitados.

El menú Inicio, la barra de tareas y el Centro de actividades cuentan con diferentes diseños que se pueden personalizar, y las transparencias suponen más trabajo y rendimiento que un color opaco sencillo. El proceso para desactivar las transparencias es muy sencillo y no te llevará demasiado tiempo:

  • En primer lugar, tendrás que acceder al apartado de «Configuración» (Windows+I).
  • Después, tendrás que elegir la sección «Personalización» y posteriormente «Colores».
  • Por último, solo tendrás que marcar la opción de «Desactivar» las transparencias y elegir un color sólido que te guste para tu nuevo Windows básico.

De esta forma tan sencilla estarás liberando la memoria RAM que emplea tu ordenador en estas tareas menores y la podrás utilizar para aquellas tareas que sí te interesan.

Desactivar los servicios innecesarios y el asistente Cortana

Windows 10 ejecuta un buen número de servicios de manera predeterminada, sin embargo, hay algunos de ellos que no son necesarios para el correcto funcionamiento del sistema y que podemos desactivar. Para ello, lo único que tenemos que hacer es abrir una ventana Ejecutar, Win+R, escribir el comando services.msc y pulsar Enter. A continuación, en la ventana de servicios debemos ir buscando aquellos que creemos que no afectan al rendimiento del equipo y desactivarlos, indicando que no se inicien nuevamente con el arranque del sistema.


El asistente Cortana tampoco es algo imprescindible, por lo tanto, podemos desactivarlo para tratar de acelerar Windows 10. Para ello, podemos ir a la página de Configuración de Windows 10 y dentro de la opción Cortana > Hablar con Cortana desactivar todas las opciones, aunque si lo preferimos, podemos desactivar Cortana por completo desde el registro del sistema. Para ello, abrimos una ventana del registro de Windows, navegamos hasta la ruta HKEY LOCAL MACHINESOFTWAREPoliciesMicrosoftWindowsWcmSvc, y una vez ahí, hacemos clic con el botón derecho del ratón sobre la clave WcmSvc para crear una nueva clave que con el nombre WindowsSeach. Dentro de ella, creamos un nuevo valor DWORD de 32 bits con el nombre AllowCortana y le asignamos el valor 0.

Controlar el consumo energético

No hay duda que el consumo energético influye en gran medida al rendimiento de los componentes de nuestro ordenador. De la misma manera, influyen otros aspectos como la autonomía de las baterías en equipos portátiles y las temperaturas soportadas por los diferentes componentes.

En Windows 10 es posible elegir entre diferentes modos de energía, por lo que saber buscar el mejor equilibrio en cada momento puede ayudarnos a mejorar el rendimiento de nuestro PC y, por lo tanto, la velocidad del mismo. Debemos tener en cuenta que un plan de energía que trata de reducir el consumo, reduce también el rendimiento, al igual que el plan de alto rendimiento incrementa el consumo y con ello, reduce la autonomía de las baterías en portátiles y puede provocar un sobrecalentamiento de algunos componentes, que provocará una bajada del rendimiento.

Por esto, es importante buscar un equilibrio en lo que a consumo y rendimiento se refiere con los planes de energía de Windows 10 y aquellos que podemos crear y personalizar a nuestro gusto, siempre que todo funcione correctamente así.

Acelera el inicio de Windows

Un ordenador lento acaba con la paciencia de cualquiera, pero existen formas de acelerarlo sin demasiadas complicaciones. Hay que recalcar que algunos métodos requieren conocimientos avanzados, como por ejemplo de modificar el registro de Windows, y no son aptos para los usuarios con menos experiencia:

Evitar la pantalla de bloqueo al iniciar Windows 10

Si el inicio “pasa” por menos etapas, este será más rápido. Por eso, podemos evitar que pase por la pantalla de bloqueo al iniciar Windows 10. Accederemos al CMD o símbolo del sistema dónde escribiremos netplwiz, que abrirá el cuadro de diálogo Cuentas de usuario. Seleccionaremos el usuario que estemos utilizando y desmarcaremos “Los usuarios deben introducir un nombre de usuario y contraseña para usar este equipo”.

Al pulsar en Aplicar, tendremos que identificarnos con nuestras credenciales de accesos para terminar de configurar que el sistema no pase por la pantalla de bloqueo al iniciar Windows 10. Esto no impide que sí se muestre la pantalla de bloqueo al desbloquear el equipo, algo que también podremos evitar, pero eso es otra historia.

Desactivar el tiempo de retardo de inicio de los programas

Finalmente, recogemos un truco para acelerar el inicio de Windows 10. En este caso, este incide sobre el tiempo de retraso que aplica el sistema operativo antes de empezar a cargar los programas de inicio. Esto está pensando para que otros procesos terminen de cargarse en primer lugar, pero es posible que consigamos un aumento de velocidad siguiente esos pasos.

Para empezar, abriremos el menú de inicio y escribiremos regedit (o bien usaremos Cortana). Esto nos abrirá el Editor de Registro. Aquí la cosa se vuelve delicada, por lo que es mejor realizar una copia de seguridad antes de hacer nada y tener un mínimo de conocimientos sobre cómo modificar el registro del sistema operativo de Microsoft.

Buscaremos la siguiente entrada:

HKEY_LOCAL_MACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionExplorerSerialize

En caso de no existir, nos dirigiremos a:

HKEY_LOCAL_MACHINESOFTWAREMicrosoftWindowsCurrentVersionExplorer

Ahí, tendremos que crear la nueva clave pulsando botón derecho sobre Explorer, Nuevo > Clave y la llamaremos Serialize. Ahora, pinchando con el botón derecho sobre la nueva entrada, crearemos Nuevo > Valor de DWORD (32 bits) llamado StartupDelayInMSec. Sobre ese nuevo valor, haremos doble clic y nos aseguraremos de que el recuadro “Información del valor” contiene un 0.

Cerraremos el Editor del Registro y tendremos que reiniciar el ordenador para que los cambios se apliquen. Si una vez que se ha reiniciado el ordenador, no nos convence el desempeño de este cambio, basta con borrar la entrada StartupDelayInMSec y todo volverá a quedar como estaba antes.

Repara y modifica

Hay algunos cambios que podemos hacer también en nuestro disco duro, por ejemplo, los que se citan a continuación con los que puedes obtener un mejor rendimiento si llevas un mantenimiento con frecuencia, así que te comentamos cuáles son y cómo puedes llevarlos a cabo.

Instalar un SSD o desfragmentar el HD

Uno de los componentes hardware que más influyen en el rendimiento del equipo es el disco duro de nuestro ordenador. Si disponemos de un disco duro mecánico y queremos acelerar Windows 10, entonces ha llegado el momento de valorar la posibilidad de sustituirlo por un SSD. Las velocidades de lectura y escritura de un SSD nada tienen que ver con las de un HD, por lo que notaremos una mejora muy importante en el rendimiento del equipo. Otra opción es realizar una desfragmentación del disco duro, en el caso de que dispongamos de un HD.

Para ello, podemos utilizar el desfragmentador de disco del sistema con simplemente escribir en la caja de búsqueda de la barra de tareas Desfragmentar y optimizar unidades. Esto nos abrirá una ventana con la herramienta y lo único que tenemos que hacer es seleccionar la unidad de disco a optimizar y dejar que el desfragmentador haga su trabajo.

Activar la opción de energía Alto Rendimiento

Windows 10 ofrece varios planes de energía para que los usuarios elijan el que mejor les convenga en cada caso. Además, permite crear un plan de energía personalizado para que cada uno decida cómo se debe comportar el sistema ante determinadas circunstancias. Pues bien, si lo que buscamos es acelerar Windows 10 y sacar el máximo rendimiento al equipo, entonces es recomendable seleccionar el plan de energía de Alto Rendimiento. Para ello, abrimos la página de configuración de Windows 10 y navegamos por las opciones Sistema > Inicio/apagado y suspensión y a continuación, hacemos clic sobre el enlace Configuración adicional de energía.


Esto nos abrirá la ventana de Opciones de energía donde debemos comprobar si nos aparece el plan Alto rendimiento. Si es así, entonces los único que tenemos que hacer es marcarlo y listo. Sin embargo, si no nos aparece tendremos que realizar un pequeño truco para activarlo.


Lo que tenemos que hacer es abrir una ventana de Windows PowerShell con permisos de administrador y una vez que tengamos la línea de comandos delante, escribimos powercfg -duplicatescheme e9a42b02-d5df-448d-aa00-03f14749eb61 y pulsamos Enter para ejecutar el comando. Si todo va bien, una vez ejecutado, ya podemos volver a la ventana de opciones de energía y comprobar que aparece el plan Alto rendimiento entre los planes de energía de Windows para poderlo seleccionar.

Liberar memoria RAM y otros recursos

Windows cuenta con herramienta muy útil que nos permite tener controlado todos y cada uno de los procesos en ejecución. Nos referimos al Administrador de tareas, desde donde podemos finalizar aquellos procesos que más recursos están consumiendo con el objetivo de mejorar rendimiento del equipo.

Por lo tanto, es posible usar el Administrador de tareas para determinar aquellas aplicaciones que se están ejecutando en nuestro equipo y que más recursos, como la memoria RAM, están usando y lo que provoca una lentitud en el equipo y un bajo rendimiento.

Abrir el administrador de tareas, localizar aquellos procesos que no necesitamos tener en ejecución en ese momento y finalizarlos para liberar la memoria RAM que estaban consumiendo nos ayudará a mejorar la velocidad y el rendimiento del PC.

Ajusta la memoria virtual

Al igual que el disco duro, la memoria es otro de los componentes importantes para conseguir un buen rendimiento de nuestro ordenador. Por un lado, tenemos lo que es la memoria RAM, pero por otro lado tenemos la memoria virtual que utiliza el sistema operativo. Una buena gestión y ajuste del tamaño de la memoria virtual puede hacer que consigamos acelerar Windows 10 y mejorar el rendimiento del PC.

Por lo tanto, se recomienda comprobar que el tamaño de la memoria virtual en nuestro equipo esté establecido entre 1,5 y 3 veces la memoria total de tu RAM. Para ello, vamos al Panel de Control > Sistema y seguridad > Sistema y hacemos clic sobre la opción Configuración avanzada del sistema que se muestra en el lateral izquierdo.


Esto nos abrirá una nueva ventana en la que tenemos que seleccionar la pestaña Opciones avanzadas y dentro de la sección Rendimiento, hacemos clic en el botón Configuración. Nuevamente se nos abrirá una ventana en la que tenemos que ir hasta la pestaña de Opciones avanzadas y ahí encontraremos el tamaño actual de la memoria virtual. Para modificarlo, lo único que tenemos que hacer es pulsar sobre el botón Cambiar y establecer el tamaño que queramos.

Utiliza ReadyBoost

ReadyBoost te permite utilizar una unidad flash USB o unidad extraíble para mejorar el rendimiento de tu ordenador sin tener que añadir más memoria RAM ni abrirlo. Para usarlo, solo necesitas una tarjeta de memoria o unidad USB con un espacio libre de al menos 500 MB y alta velocidad de transferencia de datos. Una vez que la tengas, lo que tienes que hacer es insertarla en el puerto USB de tu ordenador.

Cuando lo hayas hecho, ve al Explorador de archivos en la barra de tareas. Da clic con el botón derecho en la unidad extraíble conectada y da a Propiedades. Busca la pestaña ReadyBoost y Usar este dispositivo. Windows indicará si es posible utilizarlo o no. Calculará el espacio libre para usar la memoria y le darás a Aceptar para reservar este espacio y que pueda ser utilizado por ReadyBoost.

readybost

Al ver el contenido con el Explorador de archivos, te encontrarás con el archivo ReadyBoost.sfcache en la unidad flash, en que se muestra el espacio reservado para esta función. Esto no podrás hacerlo en una SSD, que además tampoco lo necesita porque ya tiene buen rendimiento de por sí. Una vez que lo pruebes, notarás la mejora inmediatamente.

Actualiza y controla sincronizaciones

Es importante que todo esté siempre actualizado: el navegador, el sistema operativo, los drivers que utilizas cada día. Comprueba que no hay actualizaciones pendientes y, si no es así, haz las debidas. Puedes visitar con frecuencia Windows Update para conocer las nuevas actualizaciones, hacer caso de las notificaciones del ordenador e instalar siempre la última versión de cada una de las cosas que tengamos en nuestro ordenador.

Mantener actualizado los drivers, aplicaciones y el propio sistema

Aunque para muchos sea algo a lo que no dan demasiada importancia, lo cierto es que tener siempre correctamente actualizado los drivers de nuestro PC, así como las aplicaciones instaladas y el propio sistema operativo nos va a ayudar a mejorar el rendimiento de Windows 10 y acelerar el sistema. Cualquier problema, incompatibilidad o driver obsoleto puede hacer que ciertos componentes no funcionen correctamente y el rendimiento de nuestro equipo no sea el óptimo. Algo parecido ocurre con nuestras aplicaciones, ya que es recomendable tenerlas siempre debidamente actualizadas.

Para actualizar los drivers, debes buscar el administrador de dispositivos (puedes hacerlo en el buscador de tu sistema operativo), seleccionar la categoría correspondiente, ver los nombres y haciendo clic en el botón derecho en el que quieres que se actualice das a buscar automáticamente software y posteriormente actualizar controlador. También puedes hacerlo manualmente desde el mismo apartado si entras en la web del fabricante o distribuidor, generalmente en la sección de soporte técnico y lo descargas. Desde Windows Update podrás actualizar algunos drivers.

Con los programas que usas frecuentemente, como el antivirus, podrás hacerlo desde el propio software cuando te avise o instalando la última versión estable en su web oficial. Puedes fijarte con cierta frecuencia, y valora la desinstalación de programas que no se actualizan desde hace mucho y pueden dar problemas, especialmente si no los usas o lo haces poco. Puedes valorar la instalación de otro programa que cumpla con las mismas funciones y sea más eficiente.

Y, ni que decir tiene, que es muy importante mantener Windows 10 completamente actualizado para conseguir el mejor rendimiento del sistema. Por lo tanto, es conveniente comprobar que tengamos todas las actualizaciones del sistema correctamente instaladas.

Comprobar si hay actualizaciones en Windows

Para saber qué actualización hay pendiente o si hay alguna, podemos hacerlo desde Windows Update donde podemos descargar e instalar lo que haya disponible, buscar, pausar…

  • Abre Configuración en tu ordenador
  • Ve al final de la lista y toca sobre Windows Update

Automáticamente te dirá cuándo fue la última comprobación y podrás tocar en “Buscar actualizaciones”. Si las hay, aparecerán justo debajo y te dirán qué tienen y qué permiten. En las actualizaciones opcionales podrás encontrarte con otras que no aparezcan a simple vista, como las de los controladores, entre otros.

Esta sección también nos permite ver el historial de actualizaciones instaladas en el dispositivo, pausarlas durante siete días si consideras que no deben actualizarse en la siguiente semana o cambiar las horas en las que el ordenador se utiliza. Gracias a esto, Windows sabe cuándo necesitas utilizarlo y puede así actualizar en otro momento, por ejemplo.

Repite este proceso de forma periódica para asegurarte que todo está correctamente instalado.

Pausar la sincronización de OneDrive

Windows 10 permite elegir dónde quieres guardar los archivos de forma predeterminada. Ya sea de forma local o en la nube. Windows permite guardar los archivos en OneDrive de manera predeterminada para que puedas sincronizar los archivos en diferentes ubicaciones. Esta aplicación es muy útil para acceder a tus archivos desde cualquier dispositivo conectado a Internet y garantiza que se realice una copia de seguridad de tus archivos en caso de que haya un fallo en tu equipo. Sin embargo, al activar esta función los archivos se deben sincronizar entre el PC y OneDrive por lo que el PC se puede ralentizar mientras dure la sincronización. Para mejorar el rendimiento de tu PC puedes poner en pausa la sincronización. Para ello debes seguir los siguientes pasos:

  • En la barra de tareas debes buscar OneDrive que suele estar junto al área de notificación.
  • Selecciona OneDrive > Más > Pausar sincronización, y ahí puedes elegir el tiempo que quieres mantener pausada la sincronización.
  • Reinicia el PC para poder comprobar que los problemas de rendimiento han mejorado.

Otras acciones

Antes de optar por el formato, que es la opción más drástica para mejorar el rendimiento de tu equipo al solucionar muchos problemas que podrían darse por el uso prolongado de este, tendrás que optar por realizar otras acciones que te ayudarán con este fin, así que te damos algunas ideas.

Reiniciar con frecuencia

Si tu memoria RAM se está quedando corta, es reducida o ya no es suficiente en algunos casos, notarás cómo Windows no te va lo suficientemente rápido. En este caso, tirará del disco duro, que es más lento y reduce su rendimiento. Por otro lado, muchos programas no desaparecen de la memoria cuando se cierran o dan algún tipo de problema que afecta al rendimiento del equipo. Estos y otros problemas se suelen solucionar con el reiniciado.
Por eso, es importante que reinicies el ordenador con frecuencia, especialmente cuando cierres un juego o un programa potente, porque así te aseguras de que se libera la memoria y mejora el rendimiento en general. Sobre todo, también evitas que procesos se queden atrapados o haya algo que se solucione con un reiniciado. Si reinicias el sistema frecuentemente harás que rinda mejor y vaya más rápido. Puedes hacer lo mismo apagando cada vez que se deje de usar prolongadamente o apagando y encendiendo con cierta frecuencia.

Problemas de compatibilidad con versiones anteriores

A veces, las aplicaciones que se diseñaron para una versión anterior de Windows podrán ejecutarse en Windows 10, pero pueden ralentizar el equipo. Si sucede esto después de abrir un determinado programa, consulta el sitio web de la empresa de software para obtener una versión actualizada del programa en cuestión, o ejecuta el Solucionador de problemas de compatibilidad de programas.

Para activar el Solucionador de problemas de compatibilidad de programas

  1. En el cuadro de búsqueda de la barra de tareas, escribe Solución de problemas, y luego selecciona Configurar el solucionador de problemas, donde se enumerará debajo Configuración del sistema.
  2. En la lista de solucionadores de problemas, selecciona Solucionador de problemas de compatibilidad de programas > Ejecutar el solucionador de problemas.
  3. Selecciona el programa con el que tienes problemas y, a continuación, siguiente y continúa con el solucionador de problemas.

Sustituir componentes, lo más costoso

En ocasiones, la mejor forma de mejorar el rendimiento del equipo pasa por desembolsar algo de dinero. Antes de hacerlo, te recomendamos que pruebes con todo lo demás para ver si te funciona suficientemente bien y no lo necesitas. Pero si tu RAM se está quedando corta o está empezando a flaquear, puede que sea buen momento para que la cambies por una nueva más potente. Lo mismo pasa con el disco duro, que puedes aprovechar para cambiarlo por uno SSD o más potente, o si ves que algún componente de tu equipo no funciona.

Aunque este sigue encendiendo, afecta a su rendimiento y puede llegar el momento en que te veas en la obligación de hacerlo. Si es posible, haz estos cambios cuando puedas permitírtelo antes de que tu ordenador empiece a fallar o que el mal pueda ser mayor. En todo caso, puedes probar antes a formatear el equipo.

Limpia tu ordenador

Hacer un buen mantenimiento de tu ordenador es clave para que todos sus componentes funcionen adecuadamente, lo que hace que puedas evitar costosas reparaciones y que la suciedad o falta de mantenimiento afecte al rendimiento de tu equipo. Recuerda limpiar el teclado, la pantalla y resto de componentes, siendo preferible en un ordenador de sobremesa que lo abras, siempre con los elementos de limpieza más adecuados.

Tienes que tener en cuenta que con el uso y el paso del tiempo todos los ordenadores acaban almacenando pelos, polvo, gotas, manchas y suciedad. Limpiar no es solo por estética e higiene, sino que todos estos elementos acumulados pueden estropear componentes o reducir la vida útil del hardware del ordenador y hacer que este vaya más lento, no funcione como debería o directamente deje de funcionar. Por todo lo que puedes ahorrar limpiándolo, merece la pena tenerlo en cuenta y dedicar, aunque sea unos minutos cada ciertos meses, con una limpieza a fondo cada 6 meses o anualmente.

Formateo o reinstalación de Windows, lo más drástico

La solución más drástica con la que puedes mejorar el rendimiento de tu equipo si ya lo has probado todo es precisamente instalar una nueva versión del sistema operativo o reinstalarla si funciona mal o ha tenido algún problema. Puedes ir Restablecer PC y desde allí limpiarás los programas instalados y mejorarás la configuración llevándola a un estado inicial mientras mantienes tus archivos sin borrar.

Solo tienes que ir a Inicio, configuración, actualización y seguridad y posteriormente a Recuperación. Desde allí te encontrarás con la opción de Restablecer el equipo y le tienes que dar a Comenzar. Puedes decidir entre Quitar todo, si has guardado bien todo lo que quieres conservar y te quieres asegurar la limpieza al máximo, o Mantener tus archivos. Si quieres reinstalar completamente, tendrás que hacer una copia de seguridad en un pendrive o disco duro portátil.

recuperacion pc rendimiento

De todas formas, como ya hemos dicho, lo mejor es que intentes determinar en qué puede mejorar el rendimiento de tu PC o cómo puedes mejorarlo, o pruebes a hacer alguno de los pasos anteriores, antes de tomar esta decisión. Por otro lado, es recomendable llevar un mantenimiento adecuado de tu equipo, haciendo una limpieza a fondo cada año, reparando las piezas que no funcionan cuando sea necesario y todo cuanto te ayude a que este se conserve más tiempo funcionando en las mejores condiciones.

Modo de inicio rápido

A pesar de que no todo el mundo conoce esta opción, Windows 10 cuenta con un modo de «arranque o inicio rápido» que en algunas configuraciones se encuentra deshabilitado. Por ello, si tu ordenador está comenzando a ralentizarse tal vez sea una buena idea habilitar esta opción. Para activar el modo de arranque rápido solo deberás seguir los pasos que te explicamos a continuación:

  • Primero, tendrás que escribir en la barra de tareas «Configuración de Energía y suspensión» e inmediatamente, en el desplegable que aparecerá pulsar sobre dicha opción.
  • Después, tendrás que bajar en el menú hasta encontrar la opción «Opciones de configuración relacionadas» y posteriormente pulsar en «Configuración adicional de energía».
  • En la columna izquierda deberás hacer clic en la opción «Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado».
  • Ahora, tendrás que hacer clic en «Cambiar la configuración actualmente no disponible». Aparecerán nuevas opciones en la sección «Configuración de apagado», situado en la parte inferior del menú.
  • Llegados a este punto, tendrás que hacer clic en «Activar el Arranque rápido» si aparece disponible.
  • Por último, deberás reiniciar el ordenador para que los cambios se guarden.

De esta forma, podrás acelerar el proceso de arranque de Windows. Aunque debes tener en cuenta que este inicio supone que el sistema no se apaga del todo, sino que permanece en un estado de «hibernación». Por tanto, no es conveniente utilizar este arranque a diario.

No uses software pirata

Los programas pirateados pueden usar un fragmento de código malicioso que afecte a tu ordenador o ralentizar el normal funcionamiento del sistema. Puede ser que no sea así y te ofrezcan un buen rendimiento, pero en muchos casos no es así. Por otro lado, puedes acabar descargando programas que no son lo que estabas buscando, o virus.

Por eso, lo mejor es que optes o bien por el programa original o por alternativas dentro de las opciones freeware de creadores originales. También puedes usar versiones de prueba durante el tiempo gratuito que te ofrecen, aunque tengan opciones limitadas.

¿Y Windows 7?

Actualizar el hardware de tu ordenador es la mejor opción, claro, si cuentas con un presupuesto que lo permita. Pero no en todas las ocasiones es necesario, sino que es más que suficiente con eliminar toda esa porquería que se almacena por el simple uso normal del ordenador. Lo que a continuación te ofrecemos es, precisamente, una serie de «trucos» sencillos y consejos para mantener tu ordenador a máximo rendimiento:

  • Solucionador de problemas de rendimiento: 

Accede a Inicio > Panel de Control > Solución de Problemas > Sistema y Seguridad > Buscar problemas de rendimiento. El asistente de Windows 7 te ayudará, con un procedimiento guiado, a encontrar cuál es el problema que está ralentizando tu sistema.

  • Configura el inicio de programas

Cuando el sistema arranca, pueden ejecutarse automáticamente uno o cien programas, esto es algo que puedes configurar. Para ello, descarga esta herramienta y selecciona qué debe ejecutarse, y lo que no, cada vez que enciendas tu ordenador.

  • Desfragmenta el disco duro

Inicio > Panel de Control > Herramientas Administrativas > Desfragmentar y Optimizar las Unidades. Aunque una configuración del sistema típica tendrá programada esta acción, es probable que tu ordenador no desfragmente el disco duro de forma regular, prueba a hacerlo para optimizar el rendimiento en Windows 7 y otras versiones.

  • Limpia tu disco duro

Archivos temporales, cookies, documentos innecesarios… Todo tipo de «basura» puede quedar después de varios meses, o incluso años, de utilizar el ordenador sin contemplar este aspecto. El liberador de espacio en disco, en el Panel de Control, puede ayudarte a borrar todos estos archivos que no necesitas y ralentizan tu ordenador.

  • Desactiva las animaciones y efectos

En Inicio > Panel de Control > Información y herramientas del sistema > Información y herramientas de rendimiento, podrás desactivar las animaciones y efectos del sistema para conseguir que se mueva con mayor fluidez.

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