Los pendrives se usan para guardar archivos y poderlos traspasar de un dispositivo a otro sin Bluetooth ni conexión a Internet. A veces, los documentos almacenados contienen información sensible que queremos que nadie conozca. Lo que pocos saben es que podemos añadir una contraseña a estos aparatos USB como medida de seguridad.
Utilizar una contraseña para proteger las fotos o documentos del pendrive es una función clave para evitar que datos privados caigan en malas manos. Si guardas imágenes que no quieres que otros vean o informes del trabajo confidenciales, la forma de asegurarte de que están a salvo si lo pierdes o alguien te lo roba es cifrarlos. Prácticamente todos los sistemas operativos dan la opción de poner una clave para proteger las memorias USB. Windows, macOS, Linux…
En ADSLZone, te explicamos cómo es el proceso en los softwares de PC más utilizados a nivel mundial. Si sigues nuestros pasos, podrás blindar los documentos almacenados en el pendrive fácilmente. Pero, antes, es crucial que tengas en cuenta que, una vez puesta la contraseña, solo podrás abrir los archivos si la usas. Por lo tanto, es importante que la recuerdes.
En Windows
Antes de pasar a explicaros el método principal para cifrar dispositivos USB en Windows, primero deberíamos comprobar si podemos llevar a cabo este cifrado de forma nativa en Windows a través de la configuración del sistema. La forma de proceder es la siguiente:
- Entramos a la configuración del sistema, desde el menú de inicio haciendo clic en el icono del engranaje, o escribiendo “Configuración” en la casilla de búsqueda, y enseguida nos aparecerá el acceso directo
- Una vez dentro del menú de configuración, entraremos en “Actualización y seguridad”.
- Aquí deberíamos poder ver “Cifrado del dispositivo”. Si no es así, es porque no está disponible. Si lo está, activaremos el cifrado del dispositivo marcando la casilla “Activar”.
- En caso contrario, tendremos que activar este cifrado por medio de BitLocker de la forma que pasamos a comentaros
La mejor opción para poner contraseña a pendrives (o cualquier unidad externa) con Windows es usando BitLocker, una herramienta de Microsoft preinstalada en prácticamente todas las versiones de su sistema operativo. No es algo que la compañía haya introducido de buenas a primeras, sino que se trata de una característica que ya estuvo registrada en generaciones anteriores. Sin ir más lejos, Windows Vista fue la versión pionera en hacer gala de este nuevo mecanismo de seguridad, diseñado para proteger el volumen de almacenamiento de todo el sistema. No obstante, ha ido perdurando a lo largo del tiempo y también se ha incorporado en la versión de Windows 11 24H2.
La activación se lleva a cabo de forma automática en cualquier dispositivo, protegiendo todos los datos ante posible intento de accesos no autorizados. Esto quiere decir que BitLocker no es una aplicación tradicional que vayas a encontrar en la pantalla principal de tu escritorio o que se ejecute como un programa independiente, sino que está integrado nativamente en las funciones de Windows. Por lo tanto, solamente se podrá invocar cuando se realice algún tipo de modificación en el disco duro, como buscar algún archivo corrupto que esté causando bloqueo o, en nuestro caso, ajustar el parámetro de cifrado de información.
Por suerte, esta aplicación ya viene de serie con Windows 11 y tiene que activarse para poder usarla correctamente. Hay que hacerlo desde la carpeta «Este Equipo», que es donde se encuentran todas las unidades de almacenamiento. Una vez ahí, solo queda pulsar el botón derecho y elegir la opción Activar BitLocker.
A partir de ahí, se iniciará un sencillo proceso en el que básicamente tendremos que seguir los pasos. Nos aparecerá la opción «Usar una contraseña para desbloquear la unidad», y a continuación tendremos que escribir dos veces la clave para confirmarla. Entonces, Windows generará una clave de recuperación en el caso de que la olvides, dejándote escoger si la guarda en tu cuenta de Microsoft o imprimirla.
Después, el sistema te pedirá escoger entre un cifrado más rápido y uno lento. La diferencia es que la lenta cifrará también los datos que hayas borrado, pero sean recuperables. Hay que tener en cuenta que cifrar archivos es una medida de seguridad que sirve para que no puedan ser leídos, aunque alguien acceda a los documentos. Después, solo queda elegir el Modo de Cifrado. Siendo un USB, la opción que tenemos que escoger es la del Modo Compatible, ya que así se nos permitirá utilizar el pendrive en otros sistemas con Windows.
Tras unos simples pasos más, el sistema hace repaso de nuestras decisiones para asegurarnos de haber elegido las opciones correctas antes de aceptar y que comience el cifrado. Una vez pulsemos Confirmar, se iniciará el proceso y, cada vez que utilicemos el dispositivo USB, se nos pedirá la contraseña que hayamos determinado a lo largo de este proceso.
Además de como os hemos explicado, también podemos activar BitLocker de una forma diferente. Sigue estos pasos para llevar a cabo esta gestión que nos permitirá cifrar dispositivos USB en Windows:
- En el cuadro de búsqueda del menú de inicio escribiremos “Administrar BitLocker”.
- O bien, entrando en «Panel de control», y después accediendo a «Sistemas y Seguridad», donde encontraremos Cifrado de unidad BitLocker.
- Una vez en el menú de cifrado, elegimos la opción de Administrar BitLocker y seguimos las instrucciones.
Esta metodología no es la única válida para proteger con contraseña un USB a través de Windows. De hecho, es posible que no logres encontrar en tu ordenador. Eso es porque BitLocker no se encuentra disponible para la versión Home de Windows 10. En este aspecto, Microsoft quiso limitar esta función de cifrado solamente a las versiones Pro, Enterprise o Education como parte de su estrategia de diferenciación de productos.
Tampoco estará disponible si no cuentas con el módulo TPM activado en la BIOS, es decir, un chip de seguridad implementado en la placa base que esencial para establecer claves y contraseñas. Tenerlo deshabilitado podría comprometer gravemente la información almacenada en tu PC y los intrusos podrían tener acceso a datos altamente sensibles con mayor facilidad. Además, es uno de los requisitos obligatorios de Windows 11, por lo que, en este sentido, no vas a tener problemas para mantener a buen recaudo todos tus documentos.
Pero no te preocupes porque hay otros programas como los que mostramos más abajo, a los que podemos acudir para proteger nuestras memorias USB con contraseña.
En macOS o Linux
La herramienta FileVault te facilita el proceso si la tienes activada en la sección Filevault dentro de Seguridad y Privacidad en las Preferencias del sistema. Poner contraseña a un USB con un Mac es mucho más fácil. Basta con conectar al equipo una unidad formateada y pulsar el botón derecho sobre su icono del escritorio. Tras eso, seleccionamos la opción «Encriptar» para añadir la contraseña que queramos para proteger el dispositivo y ya tendremos la unidad de memoria protegida.
La opción FileVault es un sistema de encriptación automática que necesitará de la contraseña de inicio de sesión o de la clave generada automáticamente por el sistema para la recuperación y acceso a la información de la unidad externa. Si perdemos y olvidamos alguna de estas dos claves, perderemos la información del pendrive.
Si quieres utilizar la herramienta nativa Utilidad de Discos que ofrece la marca de la manzana, es un poco más engorroso. Este es el proceso para asignar una contraseña a un pendrive USB con Mac OS:
- Abre la aplicación nativa Utilidad de Discos.
- Selecciona en el lateral izquierdo el dispositivo.
- Pulsa en Borrar para formatearlo; recuerda copiar la información en otro lugar para no perderla.
- En el desplegable Esquema, elige Mapa de particiones GUID.
- En el desplegable Formato, elige una de las opciones que incluya la palabra «encriptado«.
- Introduce la contraseña y pulsa en Seleccionar para seguir el proceso habitual de formateo.
En el caso de MacOS tendrás que introducir la contraseña cada vez que accedas al dispositivo; una vez conectado, no es necesario introducirla de nuevo para acceder a la información que contenga. Por motivos de seguridad, cuando utilices dispositivos de memoria externos, no podrás conectarlos a la base Airport para sincronizarlos con la copia de seguridad de Time Machine.
Para poner contraseña a un USB en Linux, tenemos que hacer algo muy similar a lo que acabamos de indicar en el sistema operativo de Apple. Lo primero será conectar el dispositivo a uno de los puertos USB del ordenador y a continuación, hacemos clic con el botón derecho del ratón sobre la unidad de la memoria y seleccionamos la opción Formatear volumen. Justo antes del formateo, podemos indicar la contraseña con la que queremos protegerla.
En el momento de elegir dar el formato al volumen, tendremos que seguir con la configuración del formateo. Es necesario eliminar todo el contenido para dar un nuevo formato con contraseña. Para ello haremos clic en Borrar para elegir Sobreescribir los datos existentes con ceros y después pulsaremos en Tipo y marcaremos la opción Cifrado, que es compatible con LUKS + Ext4. Después de esta configuración se abrirán dos ventanas emergentes para escribir la contraseña y confirmarla; solo nos queda darle nombre al volumen para iniciar el proceso de formateo. Es importante elegir una contraseña que se considere fuerte, que sea larga y tenga caracteres de diferente tipo.
Según vayamos escribiendo la nueva contraseña, nos aparecerá un indicador de robustez de la clave; a medida que añadamos dígitos, veremos que el indicador se acaba tornando a color verde, esa será buena señal para saber que hemos introducido una contraseña lo suficientemente segura. El tipo de formateo elegido es lento porque requiere de un encriptado seguro. Por eso, cuando pulsemos en Formato tendremos que armarnos de paciencia y esperar unos minutos en función de la capacidad de almacenamiento de la que disponga la unidad externa.
Herramientas de terceros
Ya no solamente se puede recurrir a las opciones nativas que se disfrutan en los propios sistemas operativos, lo cierto es que existe la posibilidad de poner contraseña a los pendrives USB también desde herramientas de terceros. Además, hay que tener en cuenta que hay todo un mundo de posibilidades en este sentido. Por lo que aquí puedes encontrar varias aplicaciones en caso de que las funciones nativas de Windows, macOS o Linux no te sean de gran ayuda o te parezcan demasiado complicadas.
VeraCrypt
Es una herramienta compatible con Windows, macOS y Linux, por lo que podremos usarla independientemente del sistema que tengamos en nuestro equipo para proteger una memoria USB o cualquier otro dispositivo de almacenamiento externo con contraseña. Realmente, se trata de una aplicación informática gratuita, que sirve para realizar cifrado de disco, empleando para ello diferentes algoritmos de cifrado como: AES, Serpent y Twofish, o una combinación de los mismos.
Su funcionamiento es realmente sencillo: abrimos la herramienta, hacemos clic en Crear Volumen y a continuación seleccionamos la opción Cifrar partición/unidad secundaria. Esto nos abrirá una ventana emergente que nos pedirá permiso para el cifrado y podremos establecer la contraseña de acceso.
Puedes descargar VeraCrypt desde la URL https://www.veracrypt.fr/en/Home.html.
RoHos Mini Drive
RoHos Mini Drive es un programa compatible con el sistema operativo de Microsoft que también nos ofrece la posibilidad de cifrar una unidad USB y establecer una contraseña para proteger los datos almacenados en ella. Aunque el proceso suele ser rápido, lo cierto es que tardará más o menos en función de la cantidad de datos almacenados en la memoria.
Puedes descargar este programa https://rohos.com/rohos_mini.exe, que será el sitio más seguro desde donde lo puedes conseguir y así no te arriesgas a que te cuelen algún malware. También puedes descargar directamente un archivo ZIP que no requiere instalación y contiene simultáneamente Rohos Mini y Rohos Disk Browser.
Diferentes apps de Rohos
Rohos Mini Drive consta de 3 aplicaciones:
- La versión de escritorio de Rohos Mini Drive crea una partición cifrada en una unidad USB y la habilita como cualquier unidad de disco normal.
- Rohos Mini.exe en una unidad USB permite conectar una partición de una unidad USB cifrada como una unidad de disco en cualquier PC (requiere privilegios de administrador).
- Rohos Disk Browser es una herramienta de cifrado portátil que permite abrir una partición cifrada y trabajar con ella (abrir o guardar cualquier archivo). No requiere privilegios de administrador. También permite crear contenedores de discos virtuales y contenedores cifrados ocultos con una partición de unidad USB o un archivo multimedia. Rohos Mini Drive Portable (utilidad portátil) permite usar una partición cifrada en cualquier PC sin privilegios de administrador ni instalar software adicional. Rohos Mini Drive Portable con privilegios de administrador puede crear una partición oculta real en una unidad USB, sin que Windows pueda encontrarla ni borrarla.
USB Safeguard
Es otra de las herramientas más populares y utilizadas para proteger memorias USB. Lo cierto es que la interfaz no es muy moderna que digamos, pero su funcionamiento es impecable. Podemos descargar USB Safeguard de forma totalmente gratuita, pero la versión freemium ofrece algunas limitaciones como la capacidad máxima de nuestra memoria, que en este caso no podrá superar los 4 GB. Si necesitamos añadir una contraseña a una memoria de mayor capacidad, tendremos que optar por la versión Premium o buscar otra alternativa que nos permita proteger memorias de mayor tamaño sin problema.
Como decimos, la interfaz puede no parecer de «alta tecnología», pero su trabajo es de lo más fiable que podemos encontrar en herramientas de este tipo. La encriptación que utiliza este USB Safeguard es de 256 bits, por lo que no habrá manera de acceder al interior de la memoria USB sin la contraseña que utilicemos. También tiene una función llamada «Safe Internet Browsing», capaz de eliminar de manera automática información de internet como contraseñas o historiales de navegación.
Por cierto, una de las funciones interesantes de USB Safeguard es que permite enviar un recordatorio en el caso de que se nos olvide la contraseña, algo importantísimo si no queremos despedirnos para siempre de la memoria USB. Sin olvidarnos de que, con USB Safeguard, podrás navegar con Internet Explorer de manera anónima, es decir, sin guardar caché, historial ni cookies.
Puedes buscar USB Safeguard en alguna de las muchas webs de descarga que encontrarás a través de Google.
Endpoint Protector
Otra alternativa para proteger nuestros dispositivos USB, así como otro tipo de dispositivos que usen puertos periféricos, es el programa Endpoint Protector con el que vamos a poder bloquear y controlar nuestros USB para evitar cualquier tipo de intromisión o robo de información.
Esta herramienta nos permite también controlar de forma remota los dispositivos USB aunque estén fuera de la red, y gracias a su interfaz vamos a tener acceso a una completa lista en la que consultar todo tipo información relativa a nuestros dispositivos controlados por el programa Endpoint Protector. Otra de sus principales características es la que denominan como Content-Aware Protection, que consiste en el control y escaneo contextual de datos para cualquier tipo de dispositivo extraíble, y también de aplicación de correo como Outlook, Skype, o incluso Dropbox.
Endpoint Protector es un producto especialmente pensado para su uso empresarial, que dispone de distintas modalidades de pago según el volumen de negocio. A través de su página web podemos solicitar presupuesto, ya que no disponen de tarifas estándar. Simplemente tendremos que cumplimentar un sencillo formulario de contacto, elegir la plataforma entre Windows, Mac o Linux, y ellos se pondrán en contacto con nosotros.
También dispone de una prueba gratuita que, curiosamente, también tenemos que solicitar, no pudiendo descargarla directamente de su página web.
AES Crypt
Este es otro de los programas gratuitos que puedes descargar para tu ordenador. AES Crypt es de código abierto y tiene compatibilidad con Windows, macOS y Linux. Por lo que se trata de una alternativa multiplataforma que puedes usar en tu PC.
Usa el algoritmo AES-256, por lo que ofrece una gran seguridad a los usuarios. Ahora bien, hay una limitación que debes tener en cuenta: no cifra todo el pendrive USB al completo. No obstante, sí que te permite cifrar los archivos de forma individual que tengas almacenados en la unidad de memoria externa. Y, por otra parte, no es necesario tener permisos de administrador en el PC para llegar a usar esta herramienta.
Desbloquear una unidad USB si has olvidado la contraseña
Por supuesto, siempre que utilizamos una contraseña o PIN en cualquier dispositivo, tarjeta o página web, podemos perderla u olvidarla. En el caso de los USB, los datos protegidos contra escritura quedarían cifrados. Pero no todo está perdido, y si disponemos de contraseña de administrador, debemos seguir los siguientes pasos:
- Conectar la unidad USB a nuestro PC y vamos a Equipo.
- Hacemos clic con el botón derecho del ratón en la unidad USB y elegimos «Propiedades» seguido de «Seguridad».
- Hacemos clic en «Editar» e introducimos nuestra contraseña de administrador.
- Seleccionamos nuestro nombre de usuario en «Grupo y nombres de usuario» y hacemos clic en el botón de opción «Permitir», que se encuentra al lado de los ajustes «Completo» y «Escritura» en la sección «Permisos para usuarios autenticados».
- Le damos a «Aplicar» y luego «Aceptar».
Otra forma de acceder a nuestra Unidad USB será realizando cambios en el registro de Windows. Este sería el caso en el que hemos olvidado o perdido la contraseña de una unidad USB cifrada o de sus archivos, así que vamos a ver qué podemos hacer para descifrar esta unidad USB protegida contra escritura. No es algo demasiado complicado, pero sí que debemos seguir ciertos pasos, que son estos:
- Primero, seguimos la ruta para localizar “StorageDevicePolicies” en cualquier versión de Windows y cambiamos el valor de “WriteProtect”.
- Pulsando las teclas Windows + R haremos que aparezca el cuadro de diálogo “Ejecutar”, y escribiremos “regedit” en este cuadro de búsqueda. Pulsamos Intro.
- En el editor del Registro, seguimos la siguiente ruta: ComputerHKEY_LOCAL_MACHINESYSTEMCurrentControlSetControlStorageDevicePolicies
- Hacemos doble clic en el valor de “WriteProtect” en el panel derecho del Editor del Registro y cambiamos el valor de 1 a 0.
- Cerramos el Editor del Registro y reiniciamos nuestro ordenador.
- Comprobamos el estado de nuestra unidad USB para ver si ya podemos acceder a nuestros archivos.
Ahora podemos acceder a la unidad USB y volver a utilizar los archivos importantes que contiene.
¿Hay otra alternativa?
Ten en cuenta que, si te olvidas de la contraseña del USB que está cifrado con BitLocker, se puede recuperar el acceso mediante la clave de recuperación de 48 dígitos. Esta se genera de forma obligatoria durante el proceso de cifrado. De hecho, es la vía que recomiendan los expertos. Otro método alternativo puede ser ineficaz, por ejemplo.
Si quieres encontrar tu clave de recuperación, porque no la guardaste, puedes probar en:
- Desde tu cuenta de Microsoft: tienes que acceder a una página de Microsoft llamada «recovery key».
- ¿Lo guardaste en un archivo?: busca el archivo de texto en el que guardaste la clave de recuperación, ya sea en otro dispositivo o en la nube.
- En una copia impresa: si recuerdas haber impreso la clave, revisa los papeles que tienes por casa.
- En Active directory (entornos de empresa): dentro de los entornos de empresa, puedes contactar con el administrador de sistemas de tu compañía.
Ventajas e inconvenientes de poner una contraseña
Cuando decides poner una contraseña a tu pendrive o USB, este ofrece ciertas ventajas que antes no ofrecía. Fundamentalmente, estas técnicas y herramientas de cifrado brindan al usuario la posibilidad de salvaguardar los datos almacenados de la vista de terceras personas. Ya debes saber que es muy importante que la contraseña que pongas al pendrive solo la sepas tú y, como mucho, alguna persona más si necesita saberla por cualquier motivo. Además, como decimos, este cifrado ofrece algunas ventajas como:
- Guardar información confidencial sin temor a que pueda ser visualizada por terceros.
- Salvaguardar la data protegida de malwares y otros virus diferentes.
- El sistema operativo trabajará igual sobre los ficheros y carpetas. Como persona habitual, no observarás ningún cambio en tu operatividad diaria.
- No te preocupes por el cifrado de ficheros concretos; todo el disco estará completamente cifrado.
- Puedes cifrar en arranque. Es decir, nadie podrá acceder al contenido almacenado en el disco sin la clave de cifrado.
Un aspecto relevante de los que señalamos antes para poder efectuar los cifrados es que se debe tener absoluta transparencia para el usuario y las aplicaciones. Esto quiere decir que el dueño del dispositivo puede escribir en todos los discos, carpetas, cifrados, de la misma manera como se realizan en los que no se encuentran cifrados.
En cuanto a los factores en contra, es posible que algunos programas de cifrado no sean compatibles con el pendrive que dispongas, y puedes tener problemas a la hora de instalarlo. Así que es preciso que adquieras uno que ya venga con un software de cifrado por defecto y no tengas problemas de instalación. Por consiguiente, es necesario que memorices bien la contraseña, pues, si la olvidas, podrías perder toda tu información. A su vez, los malhechores están siempre al acecho para conseguir tus datos y uno de los puntos calientes es tu pincho USB, que suele ser el más vulnerable para sustracciones, de tal modo que no debes exponerlo en lugares públicos ni conectarlo a redes públicas.
Finalmente, los pendrives suelen ser más propensos a romperse con mayor facilidad, por lo que, por mucha contraseña que pongas, terminará por sufrir daños severos si no lo mantienes resguardado para evitar que se estropee al caerse, pero también es necesario que, al desenchufarlo del ordenador, te cerciores de que lo haces de manera segura.
Alternativa física: pendrive con PIN
Si prefieres una solución que no dependa del software de tu ordenador y ofrezca una usabilidad inmediata en cualquier equipo, las unidades con cifrado por hardware son la alternativa más robusta.
Se trata de un pendrive con teclado numérico, el cual te permite poner una clave, necesaria para poder acceder a los archivos interiores, con un grado de seguridad militar casi imposible de romper. En estos casos, también tendrás que saber cuál es la clave que se pone a la hora de acceder a los archivos que se han guardado, pero te evitarás tener que usar una de las diferentes herramientas de terceros o seguir los métodos anteriores en Windows, macOS o Linux para poner una contraseña a una unidad de memoria USB. Bastará con configurarla de forma física.
Además, no tiene una versión única, sino que podremos escoger entre diferentes capacidades y modelos, desde los 8 GB, ideal para documentos y archivos importantes pero ligeros, hasta los 512 GB, ya más pensado para multimedia y programas.
Así mismo lo podremos adquirir con conector USB-A (el de toda la vida) o USB-C, para ordenadores más modernos y con mayor velocidad de transmisión. Lo que hay que tener en cuenta es que este tipo de memorias portátiles no son tan baratas.
El responsable y fabricante de este producto es Kingston, por lo que no estaríamos hablando de una empresa poco conocida. Además, cuenta con homologación FIPS 140-3 de Nivel 3 y un cifrado basado en hardware XTS-AES de 256 bits.
Asimismo, cuenta con un modo solo lectura, ideal para conectar a ordenadores desconocidos, evitando así que un malware entre en ellos, pero pudiendo leer la información de dentro sin riesgos.
Es cierto que no es especialmente barato. Sin embargo, si necesitas proteger tus archivos por la razón que sea, o simplemente por temas de trabajo, es una buena inversión que te ahorrará tiempo y problemas. Lo bueno es que hay otras marcas que pueden llegar a ofrecer opciones más baratas. Por ejemplo, esta alternativa:
Esta opción ofrece distintos tamaños de almacenamiento y características según tus necesidades. Su diseño es compacto, trae un sistema de antibloqueo y puedes aplicar un PIN distinto para usuario y administrador, lo que permite un mayor control si uno de ellos olvida la contraseña. En definitiva, si buscas una alternativa física para proteger tus archivos, tienes buenas opciones para elegir según tu presupuesto y prioridades.
¿Cuándo es recomendable cifrar un USB?
El cifrado en un pendrive es una medida de prevención. Existen numerosos escenarios en los que es recomendable poner una contraseña para volver más privados los datos que guardamos en estos dispositivos de almacenamiento. Los principales casos en los que siempre deberías activar la protección con clave en una memoria USB son estos:
En pendrives del trabajo
Cuando trabajes con datos profesionales o confidenciales. Si dentro guardas informes internos de la empresa, bases de datos de clientes, presupuestos, estrategias comerciales o documentación financiera, estás manejando información extremadamente sensible. Si cayese en manos equivocadas, podría provocar daños económicos o reputacionales.
Además, hay casos en los que la empresa tendrá obligación legal de proteger datos de clientes. Según el Reglamento General de Protección de Datos, las compañías deben salvaguardar toda información personal identificable. Es probable que la propia marca te haya exigido que cifres el pendrive.
Hay sectores donde el cifrado no es opcional, sino una buena práctica esencial. Por ejemplo, los sanitarios con los historiales médicos, los abogados con la documentación judicial, las asesorías y gestorías, los departamentos de recursos humanos, los consultores y freelancers… En todos estos casos, una pérdida o robo de una memoria USB podría implicar una infracción grave del RGPD.
Si viajas con el pendrive
Aunque lo recomendable sería proteger el pendrive siempre si lo utilizas para almacenar datos privados, lo cierto es que el riesgo de extravío crece si te mueves con él con frecuencia. Una memoria USB es pequeña y fácil de perder en un desplazamiento. Si la sacas en espacios de coworking, en el transporte público o al pasar las puertas de embarque de un aeropuerto, las posibilidades de que alguien con malas intenciones tenga acceso a los archivos guardados crecen.
El cifrado garantiza que, aunque alguien lo encuentre, el contenido que hay en su interior esté a salvo. A menos que conozca la clave, ningún usuario podrá revisar qué documentos tiene almacenados.
Documentos importantes
No hace falta que el pendrive guarde información confidencial del trabajo para que quieras cifrarlo. Incluso si los archivos son tuyos, pero personales, lo mejor es poner una contraseña. Declaraciones fiscales, escaneos del DNI o del pasaporte, fotografías privadas, contratos… Todos estos archivos pueden usarse para chantajes o suplantaciones de identidad si no están debidamente protegidos.
