El LTE no será suficiente para asumir el aumento del tráfico de datos en los próximos años

El aumento en el tráfico de datos y la consiguiente congestión de las redes sigue siendo una de las mayores preocupaciones de los operadores de banda ancha móvil. Incluso, la cuarta generación de redes móviles con la tecnología Long Term Evolution (LTE) podría verse desbordada ante una espectacular crecida de la demanda.

A través de CMT Blog conocemos el estudio que ha publicado el organismo regulador de las telecomunicaciones en Reino Unido, Ofcom, sobre la capacidad durante los próximos años de las redes móviles. En el informe se destaca la mayor eficencia que aportará la banda ancha móvil 4G pero se advierte que no podría ser suficiente si los cálculos en el aumento de la demanda de banda ancha móvil se cumplen.

En concreto, Ofcom considera que el LTE aumentará la eficencia de las redes un 230%, lo que supone que se podrán transmitir 3,3 veces más cantidad de datos. Esto significa tal y como indica uno de los responsables del estudio que "un usuario podrá descargarse un vídeo en un tercio del tiempo en que lo hace a día de hoy".

Sin embargo, la explosión de la conectividad móvil podría hacer que toda esta capacidad adicional no fuese suficiente para asumir esta crecida en el tráfico de datos. El regulador británico, en la línea de las previsiones que han aportado los operadores avisando de las posibilidades de colapso de las redes, señala que en el año 2020 el tráfico de datos se habrá multiplicado por 136.

De este modo, la inversión por parte de los operadores se antoja fundamental para hacer frente al potencial problema que se les avecina. En los grandes núcleos urbanos, donde mayor descarga de datos puede haber no les quedarán muchas más opciones que desplegar más celdas y más pequeñas. En países como Estados Unidos también se ha optado por descongestionar a base de despliegue de puntos de conectividad WiFi en estas áreas.

Así pues, complicado reto el que tienen que asumir las compañías a largo plazo. La cuarta generación de Internet móvil ya ha comenzado su despliegue en varios países del mundo, siendo los países escandinavos los referentes en Europa. En España aún tardará en llegar la tecnología LTE, dado que aún falta la licitación de las nuevas frecuencias que permitan su desarrollo.