Tengo un iPad, ¿merece la pena comprar el iPad 2?

Tengo un iPad, ¿merece la pena comprar el iPad 2?

Gustavo Torán

Se cumplen ya dos semanas del lanzamiento del iPad 2. Hemos asistido, una vez más, al fenómeno que tiene nombre propio, el “fenómeno Apple”, donde las colas, largas esperas y, para los más afortunados, entregas del equipo se repiten una vez más como si de un ritual se tratase. El iPad 2 es, como bien dice su nombre, la segunda versión. ¿Merece la pena actualizar si ya tenemos el iPad?

De lo que no cabe duda y es de obligado reconocimiento es que el iPad llama la atención. Como ya contábamos, el día del lanzamiento pudimos ver como se respiraba una expectación sin igual en la tienda Apple de Madrid (y somos conscientes de las mismas situaciones calcadas en todos los distribuidores de la manzana tanto en España como en el resto del mundo). La primera y exitosa versión cuya presentación fue hace más de un año supuso el pistoletazo de salida al mercado de tablets que ahora conocemos. Tal fue el revuelo que el resto de fabricantes reaccionaron a marchas forzadas, presentando una oleada de productos y firmando lo que muchos consideran el año de los tablets (CNN, Forbes…). El refrán de “quien golpea primero, golpea dos veces” ve su puesta en escena: Apple golpeó primero con el iPad, y tal fue el golpe que ahora vuelve al ataque con el iPad 2 para afianzar aún más si cabe sus éxitos. Aquellos que sucumbieron al primer golpe y disfrutan del primer modelo seguramente estén tentados a conocer el iPad 2. Sobre papel, trae mejoras en rendimiento, dimensiones y equipación adicional (la más destacable, cámaras para realizar fotos y videoconferencias). ¿Son tan significativas? Para aquellos que dudaban sobre si debían adquirir el iPad hasta hoy, el iPad 2 trae motivos más que suficientes para empujar al usuario a comprarlo. Sin embargo, si ya tienes un iPad, las pocas mejoras sobre un producto ya logrado hacen que su adquisición sea más gusto personal que otro motivo.

Actualizarse al iPad 2 tiene más sentido si actualmente disponemos de un modelo WiFi y queremos pasar a WiFi+3G, si necesitamos más capacidad o si habitualmente nos comunicamos mediante FaceTime. Las mejoras de rendimiento, tanto de sistema como a nivel gráfico, no se notan si no has llegado a los límites del iPad actual. En cuanto al peso, la diferencia es mínima pero la justa como para notar su ligereza cuando se utiliza como un libro electrónico. Las dimensiones, aunque algo más fino, apenas se notan cuando lo tienes en la mano, siendo algo anecdótico desde el punto de vista práctico.Por último, la funda oficial es una lección magistral en cuanto a sencillez y eficacia en el diseño. El modelo actual dispone de fundas que lo recubren íntegramente (a costa de añadir algo de peso y aumentar sus dimensiones). El iPad 2 ataja este problema (a expensas de dejar la cubierta trasera sin proteger) mediante una tapa que se engancha mediante imanes al dispositivo.

El primer iPad sigue siendo el dispositivo que revolucionó el mercado y que sigue asentando las bases a día de hoy. Podría decirse que el iPad 2 es el iPad, pero con una preparación especial. Adquirir la nueva versión teniendo ya el primero sería darle una jubilación anticipada y no necesaria al antiguo modelo, pero se admite como válido que queramos disfrutar desenvolviendo algo nuevo como el iPad 2.