Más de 70.000 hogares españoles aún pagan 65 euros por ADSL de 512 Kbps

Mientras poco a poco conocemos las impresionantes ofertas en conexiones a Internet por todo el mundo, la realidad en España habla por si sola. Según el último informe publicado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) aún existen 70.000 hogares en nuestro país con conexiones ADSL de escasos 512 Kbps pagados a precio de oro: 65 euros.

Lo que en otros países no está ni considerado acceso de banda ancha, en España es una realidad para miles de hogares que no se encuentran próximos a núcleos urbanos o a zonas cercanas a centrales desde las que se opere el servicio ADSL, tal y como lo refleja el informe anual de 2009 de la CMT.

Si bien por un lado asegura que 1,2 millones de españoles navega a más de 10 megas de velocidad, el estudio refleja que aún existe un porcentaje del 0,7% de ciudadanos españoles sin posibilidad de llegar siquiera al prometido 1 Mbps por parte del Gobierno como servicio de banda ancha universal (a un precio menor de 25 euros aunque sin cuota de línea incluida).

Tampoco contribuyó al cierre de la llamada brecha digital el hecho de que Telefónica eliminase en 2008 el ADSL rural porque no alcanzaron las previsiones de demanda estimada en más de 200.000 clientes en 2007. De este modo, este segmento de población continúa anclado en velocidades mínimas al mismo precio por el que otros clientes en otras zonas del país pagan por conexiones de 6 Mbps.

Servicio de banda ancha universal de 1 Mbps en 2011

El anuncio por parte del Gobierno de subir las conexiones mínimas a 1 Mbps con el llamado servicio de banda ancha universal puede mejorar la situación, aunque la velocidad anunciada se antoja más que insuficiente para poder disfrutar de los servicios que ofrece la Red a día de hoy. Caso bien distinto es el anuncio por parte de Finlandia de ofrecer un servicio universal similar pero de aquí a cinco años ascender la velocidad mínima a 100 Mbps. Nada parecido se atisba en nuestro horizonte.

Mas no sólo el Gobierno hace más bien poco por cerrar la brecha digital. Con la inversión en infraestructuras totalmente parada, parece más que complicado que la situación mejore, y en caso de hacerlo el ritmo será más bien lento. En el año 2009 los operadores descendieron su inversión en redes de banda ancha al mismo nivel de 1997, antes incluso de que se liberalizase el sector de las telecomunicaciones y la penetración de conexiones de fibra en nuestro país está por detrás de la de los países del Este.