La CMT confirma que seguirá siendo posible cancelar las portabilidades

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) se reafirma en el derecho de los usuarios para cancelar las portabilidades móviles. El regulador rechaza así una petición de Orange para que una vez iniciados los trámites para cambiar de operador no hubiese marcha atrás.

«Cancelar la portabilidad no es una opción del operador, sino una obligación». Con esta rotundidad ha contestado la CMT a la solicitud de Orange en su última resolución, en la que ha denegado que los usuarios se vean privados a la hora de cancelar las portabilidades móviles. Igualmente, el operador pidió que los departamentos comerciales de los operadores no pudieran usar la información sobre portabilidades para hacer contraofertas o tratar de retener al cliente.

Este último aspecto ha sido muy criticado por los operadores con menor cuota de mercado, que se consideran perjudicados por las políticas comerciales de quienes lo dominan. Según su argumentación, existen «posibles prácticas comerciales que estarían condicionando la libre elección del usuario«. En el expediente se señalaba que «bien sea a través de aportar información inexacta o confusa en relación con los trámites que debe realizar un usuario» o mediante posibles «prácticas de retención agresivas que en algún caso pudieran derivar en la percepción de intimidación por el cliente», las grandes compañías estarían forzando a los clientes a cancelar sus portabilidades.

La mitad de cancelaciones que hace un año

No obstante, el regulador recuerda los últimos datos sobre portabilidades móviles y la fuerte disminución de las incidencias en estos procesos. Desde que se introdujo la portabilidad en 24 horas hace ahora un año, el índice de problemas se ha mantenido por debajo del 0,5% en la mayoría de los meses. El hecho de haber impulsado el cambio de compañía en un día ha servido para reducir a la mitad la cancelación de portabilidades.

Asimismo, la CMT ha anunciado el inicio de un grupo de trabajo que facilite la adopción de un código voluntario de autorregulación entre los operadores que respete el principio de una competencia justa y efectiva y la protección de los derechos de los usuarios. Éste serviría como medida menos intrusiva que prohibir que otros departamentos de los operadores utilicen los datos del nodo central de la portabilidad para tratar de retener clientes.