Los 100 megas de R llegarán a la mitad de los gallegos a finales de año

El operador gallego R ha anunciado el acuerdo con la Xunta para la colaboración entre ambas a la hora de ampliar la red de banda ancha de alta velocidad. A finales de año, 1,4 millones de usuarios tendrán cobertura para poder contratar los 100 megas que ofrece la compañía.

«Cumpliremos con dos años de adelanto el objetivo para 2015 de la Agenda Digital para España». Con estas palabras ha anunciado Mar Pereira, directora de la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), el acuerdo logrado por el Gobierno de la comunidad autónoma con el operador R. Más de 200 núcleos de población con más de 500 habitantes tendrán a finales de 2013 acceso a la red del operador, que se verá impulsada gracias al acuerdo de inversión firmado entre ambas partes y presupuestado en 127 millones de euros.

De este modo, se acelerará un despliegue que ya había puesto en marcha el operador hasta llegar a 164 núcleos de población y que tiene el ambicioso objetivo de «dar cobertura a todos los gallegos, así como implantar estas redes fuera de las grandes ciudades». Desde la Xunta se ha destacado que el acuerdo será un espaldarazo para «desarrollar nuevos modelos de negocio, nuevas formas de producir productos y servicios y nuevas formas de comunicación entre ciudadanos, empresas y administraciones».

La noticia se conoce un mes después de que Movistar anunciase su plan de despliegue de la red de fibra óptica que permite conexiones de 100 megas. En su caso la inversión será de 120 millones de euros y la zona inicial del despliegue será la ciudad de Vigo.

Escasa demanda por el momento

En cualquier caso, los operadores tendrán que lidiar en la zona, al igual que sucede en el resto del territorio español, con la escasa demanda que tienen a día de hoy este tipo de conexiones. Recientemente vimos cómo solo el 8% de los usuarios que tienen cobertura de banda ancha ultrarrápida opta por una de estas conexiones. Los motivos que justifican este bajo porcentaje son varios, desde el desconocimiento de la cobertura a la inexistencia de servicios en la Red que justifiquen su contratación o al precio menos asequible en este entorno de crisis económica.