La empresa que da las IP en Europa explica por qué no estamos usando ya IPv6

La empresa que da las IP en Europa explica por qué no estamos usando ya IPv6

Alberto García

Hace un mes recogíamos la triste y dura noticia sobre IPv4: todas las reservas de direcciones se habían agotado. Primero ocurrió el agotamiento de direcciones nuevas, pero por suerte había reservas para ir supliendo las peticiones. Ahora, llegó el punto en el que no había más direcciones nuevas y los solicitantes pasaban a una lista de espera que ya está tardando varias semanas en dar direcciones. Todo esto se solucionaría con IPv6, el cual no estamos usando. Ahora, los encargados de dar las direcciones IP explican por qué no estamos usando ya IPv6 en todo el mundo.

Miedo, desconocimiento y coste: motivos para no estar usando IPv6 en todo el mundo

El RIPE NCC es el Registro Regional de Internet (RIR) de Europa, Oriente Medio y Asia Central, encargándose de supervisar y asignar las direcciones IP por regiones para que operadores y empresas puedan ofrecerlas a los usuarios que se conectan a sus redes. Chafic Chaya, que ocupa el puesto de Regional Communications Manager en Oriente Medio ha sido quien ha explicado por qué no estamos usando IPv6.

ipv6 red

Entre los motivos que argumentan se encuentran falsas creencias extendidas, como que hay pocos usuarios que lo demanden, que apenas hay contenido y webs disponibles bajo IPv6, o que apenas hay routers compatibles con IPv6, cuando los de fibra de España por ejemplo sí que lo son. A todo eso hay que sumarle que se están usando algunas soluciones a nivel técnico con IPv4 que están permitiendo alargar su vida, como es el caso del CG-NAT, donde decenas de usuarios comparten una misma dirección pública.

Actualmente, el 22% de las 500 webs más visitadas de Internet permite entrar a través de IPv6. Páginas como Google, YouTube, Netflix, Wikipedia, Facebook o Instagram ya son compatibles, y es raro encontrar un router lanzado en los últimos años que no sea compatible con IPv6.

Con IPv6, tendríamos una dirección única para cada dispositivo, donde el NAT ya no sería necesario. Además, hay soluciones intermedias como DS-Lite que permitirían acceder con una dirección IPv4 con CG-NAT a sitios no compatibles, y acceder con nuestra IPv6 a los sitios que sí sean compatibles. Es una gran solución para hacer la transición, pero todavía no se ha dado el salto.

El 30% de Internet ya tiene IPv6, según Google

El problema es similar al motivo de por qué todo el mundo usa WhatsApp a pesar de haber apps mejores. En Arabia Saudí, por ejemplo, todas las redes son modernas y no tendrían ningún problema en migrar todo a IPv6. Sin embargo, hasta que todo el mundo no dé el salto, están obligados a mantener tanto IPv4 como IPv6, donde este último requiere también una gran inversión.

La escasez de direcciones también hace que haya organizaciones que se guarden muchas direcciones sin usar (un 20% según estimaciones). Esto lo hacen para evitar problemas por si crecen en el futuro, y también para revenderlas. El año pasado, el precio de cada IP era de unos 18 dólares, y ahora ha subido a unos 25 dólares.

Por último, le ponen una duración mínima a este problema: 10 años. Ese es el tiempo que de momento vamos a tener que estar conviviendo con IPv4 mientras IPv6 no cubra todo Internet, según afirman. Según Google, en enero de 2015 la adopción de IPv6 era del 5%. En 2016 subió al 10%, en 2017 al 15%, en 2018 al 20%, en 2019 al 25%, y ya, esta semana, a las puertas de 2020 ,se ha alcanzado el 30%. Siguiendo esa tendencia lineal, en 2025 debería haber ya una adopción del 55%, y para 2030 debería ser del 80%. En cuanto haya grandes países y operadores que apuesten fuerte por ellos, los demás se sumarán rápido, por lo que la tendencia podría pasar de ser lineal a ser exponencial, acelerando más la llegada. España, de momento, no llega al 3%.