Un colegio elimina el WiFi “por la seguridad de pequeños y mayores”

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Estamos en pleno 2019, y casi la totalidad de la población de España tiene Internet a su entera disposición para buscar información y aprender sobre cosas que desconozcan. Sin embargo, hay quien prefiere seguir apostando por la ignorancia en lugar de entender cómo funciona el mundo que nos rodea. Por ello, no es de extrañar que se tomen decisiones como las de un colegio de Salamanca, que ha decidido quitar el WiFi de todo el centro.

Un colegio de Salamanca decidió eliminar el WiFi del colegio «por seguridad»

Todo se originó hace varios años con el lanzamiento de una campaña llamada “Escuela sin WiFi”, cuyo objetivo es “garantizar que el alumnado de centros educativos tuviese acceso a Internet de forma segura y saludable”, argumentando que el WiFi suponía un riesgo para su salud.

En la gran mayoría de colegios españoles hay profesores inteligentes, pero se ve que en el colegio CEIP Beatriz Galindo no hay nadie con dos dedos de frente que haya podido parar la eliminación del WiFi en el centro, y simplemente se limitaron a leer unos pocos estudios que afirmaban que la contaminación electromagnética podía afectar negativamente al alumnado y al profesorado.

El problema de ese tipo de estudios es que están gravemente sesgados, pues en gran parte se basan en preguntar a los usuarios datos subjetivos como cuánto usan el móvil al día, además de luego no poder replicarse sus resultados. A pesar de que hay un número de estudios mucho mayor que afirma que no hay ningún tipo de relación entre las ondas electromagnéticas y la aparición de cáncer, la directiva del centro decidió implementar la eliminación del WiFi porque “los estudiantes pasaban 5 horas al día allí, 175 días al año”. Además, cuando lo implementaron, otros colegios llamaron interesados para aplicarlos ellos también.

Para intentar justificar la decisión, el colegio afirma que también es beneficioso para la conectividad, ya que por cable ahora tienen una conexión más rápida, estable y sin cortes, además de que la red es más difícil de hackear. Eso sí, tuvieron que gastarse bastante dinero en cablear todo el centro.

El WiFi tiene menos longitud de onda que la luz ambiente o el calor que emiten los humanos

Las ondas electromagnéticas, como las usadas por el WiFi (situada en las microondas), tienen una radiación emiten una radiación muchísimo menor que, por ejemplo, la luz visible. Si realmente estuviesen preocupados por la “radiación”, que muchas de estas personas asocian a conceptos totalmente distintos como “radioactividad”, entonces estarían viviendo en una cueva en la que no entrase ningún tipo de luz. De hecho, el cuerpo humano emite más radiación en forma de calor que la que emite un router WiFi, la cual es posible ver con una cámara infrarroja. Y no por ello estamos dejando de acercarnos a humanos, ¿verdad?.

Además, por desconectado está el hecho de que hay otras muchas ondas a las que los niños están expuestos en el entorno, como las de la radio, televisión o redes móviles, las cuales usan el mismo principio de transmisión y no son ionizantes, y no hay grupos vociferando por la calle que las antenas de TV causan cáncer. Hay otros muchos problemas que sí afectan a la salud, como la contaminación de los coches, los cuales seguro que no han prohibido en el colegio a pesar de estar comprobado que causan muertes. Y seguro que muchos de esos profesores que están a favor de prohibir el WiFi fuman, siendo el tabaco la mayor fuente de exposición de radioactividad (sí, la que radia de verdad) porque el tabaco tiene polonio y plomo radioactivo.

Escrito por Alberto García

Fuente > Salamanca24horas