En un teléfono inteligente, como en un ordenador –y otros dispositivos- contamos con un procesador. Este procesador es la CPU –Unidad Central de Procesamiento- que se encarga de trabajar, en cierta medida, como lo haría nuestro cerebro. Sin embargo, la tecnología avanza y la inteligencia artificial es ya una realidad. En este ámbito, la CPU se queda ‘corta’ y fabricantes como Huawei han apostado por ‘cerebros’ más avanzados. Concretamente, la NPU o Unidad neuronal de procesamiento. Algo mucho más cercano al cerebro humano. Y en el Huawei P30 es doble.

Los teléfonos inteligentes de Huawei llevan todos ellos una CPU, como cualquier dispositivo móvil. Pero además, desde hace ya algún tiempo, la compañía ha empezado a incluir la NPU. Es similar a la CPU, pero centrada de forma específica en procesamientos relacionados con la inteligencia artificial. Al contar con una unidad independiente para este tipo de tareas, no solo se resuelven a una mayor velocidad, sino que además se reduce el consumo energético de forma drástica proporcionando una mayor autonomía. Y en el caso del Huawei P30, el salto ha sido importante al incluir una doble NPU.

Dos ‘cerebros’ en el interior del Huawei P30 para la Inteligencia Artificial

Gracias a la Inteligencia Artificial, el móvil es capaz de aprender de su ‘experiencia’ y resolver problemáticas sin necesidad de que un usuario humano intervenga. Evidentemente, la cantidad de información a procesar es enorme. Por eso, Huawei ha apostado por la innovación y, además de adelantarse a sus competidores con el primer chipset de 7 nanómetros, ha introducido dos unidades de procesamiento neuronal con avanzadas capacidades tanto para la inteligencia artificial como para el deep learning. Los Huawei P30 cuentan con un chip de dos núcleos Cortex A76 a 2,6 GHz, otros dos Cortex A76 a 1,92 GHz y otros cuatro núcleos Cortex A55 a 1,8 GHz como frecuencia de reloj máxima.

Con esta configuración se ha conseguido nada menos que un salto del 37% en rendimiento frente al Kirin 970 anterior, y una eficiencia energética un 32% superior. Los cálculos relacionados con la inteligencia artificial se llevan a cabo de forma local con las dos unidades de procesamiento neuronal específicas garantizando mayor velocidad. El resultado, para el usuario, está en la capacidad de analizar y comprender lo que capta la cámara de fotos prácticamente al instante consiguiendo los mejores resultados de entre más de 1.500 escenas con configuraciones específicas, por ejemplo. Es decir, una cámara realmente inteligente que es capaz de adaptar el enfoque, la iluminación y más parámetros.