Randstad: Incapaces de reclutar programadores web en 2 años y medio

Randstad: Incapaces de reclutar programadores web en 2 años y medio

Javier Sanz

La programación es uno de los ámbitos de la informática con mayor demanda de empleo. Hacen falta profesionales en un sector que está en pleno crecimiento y que tiene un gran futuro. El Grupo ADSLZone es una de las miles de empresas en España que necesitan este tipo de perfiles y para cubrir nuestras necesidades recurrimos a Randstad, supuestamente, una de las compañías especializadas en gestión de recursos humanos más importantes. En el siguiente reportaje te hablaremos de nuestra nefasta experiencia tras más de dos años y medio intentando que la compañía cumpla sus compromisos.

A la caza del cliente

Basta una simple publicación de una oferta de empleo en cualquiera de los portales especializados, Infojobs, Domestika, o trabajar.com para que alguna de las empresas encargadas de reclutar profesionales se pongan en contacto ofreciendo cubrir las necesidades en tiempo récord. En el caso del Grupo ADSLZone, publicamos nuestra primera oferta en octubre de 2016 y rápidamente Randstad se puso en contacto con nosotros para ayudarnos a cubrir nuestra vacante de forma inmediata.

En una primera reunión nos explicaron la gran capacidad que tenían para cubrir las vacantes por muy especializado que fuera el perfil. “Analizamos las aptitudes de nuestros candidatos de forma objetiva y contamos con centenares de skills para garantizar que el profesional se adapta perfectamente a las necesidades que busca la demandante de empleo.” Además, “contamos con diferentes áreas que son las encargadas de filtrar candidatos para que la incorporación se produzca en el menor tiempo posible”. La persona encargada de captarnos como clientes fue super cercana e insitió muchísimo en que cubriríamos las vacantes en tiempo récord porque contaban con una amplísima base de datos cualificada. De inicio todo nos sonó de maravilla y realmente llegamos a pensar que rápidamente podríamos cubrir los puestos que teníamos disponibles.

¿Que tipo de perfil buscaba el Grupo ADSLZone?

En octubre de 2016 publicamos una primera oferta donde pedíamos los siguientes requisitos. Profesional con experiencia en WordPress y que conociera PHP5, HTML5 / CSS3, Javascript / JQuery. MySQL. Además era imprescindible dominar Linux: sistema de ficheros, gestión de procesos y configuración de Apache. El salario ofertado era de 30.000 euros con un contrato indefinido y seis meses de prueba, posteriormente aumentamos a 35.000 y eliminamos el período de prueba.

La mayoría de empresas de reclutamiento como Randstad cobran como honorarios un porcentaje del salario bruto del profesional y además ofrecen una garantía de incorporación de un candidato extra si el primero no cuaja. Como todo lo que nos habían contado nos pareció interesante, aceptamos las condiciones y contratamos el servicio para incorporar dos programadores. El monto que abonamos fue de 6550 euros.

Ranstad Facturas

Comienza el desastre

Para enviar las facturas y reclamar los pagos, Randstad fue muy ágil pero para empezar a enviar candidatos la cosa cambió. Empezaron las primeras excusas a los dos meses de firmar el contrato ya que no habían enviado a nadie que cumpliera nuestros requisitos. El primer candidato que sí podría entrar a trabajar no le llegamos ni a conocer y la empresa de reclutamiento ya quería activar la primera garantía como si hubieran cumplido el compromiso de incorporar a un programador y no hubiera cuajado en la empresa.

Inmediatamente después de este correo respondimos indicando que no se podía activar la garantía porque el candidato ni si quiera se había incorporado, ni había firmado el contrato con nosotros. A partir de este momento empezamos a sospechar que el servicio prometido por Randstad empezaba a hacer aguas. Pasó la Navidad y dejamos de recibir más candidatos válidos así que optamos por una solución bastante equilibrada que haría de filtro. Publicamos una URL con una prueba de programación que el candidato/a debía resolver en 90 minutos como máximo. Si el resultado era satisfactorio pasábamos a la entrevista presencial y a la posterior incorporación si todo cuadraba. La realidad es que en cuanto pusimos el filtro se redujo de forma considerable el número de currículums que nos enviaba la empresa. “Igual es que es muy difícil la prueba” “¿Podemos rebajar las exigencias”? El desastre con Randstad no había hecho más que empezar.

Para comprobar si estaban buscando candidatos o no, comenzamos a monitorizar los accesos a la prueba para ver por un lado el número de candidatos intentándolo y por otro el tiempo que empleaban en una prueba que todos los informáticos que se han incorporado a nuestras filas consideran que es “sencilla”. La realidad es que el tiempo pasaba y seguíamos sin cubrir nuestras necesidades. Llegamos a recibir una prueba que rozaba literalmente el ridículo, podría haber sido cualquier persona sin ningún tipo de conocimiento técnico.

En abril de 2017 nos planteamos perder el dinero del primer candidato y al menos cancelar el segundo proceso ya que en medio año no habían sido capaces de cubrir el primer puesto. En este momento es cuando empieza la tensión y nos dejan bien claro que no van a devolver el dinero y que si tenemos algún problema acudamos a la vía legal.

Largas y más largas

Como es lógico, decidimos no cancelar nada porque el dinero no lo íbamos a recuperar y seguimos confiando en la estupenda empresa de RRHH. A partir de ahí siguieron las excusas por parte de Randstad para ganar tiempo. “Teníamos un candidato ideal pero a la hora de hacer la prueba nos ha llamado indicando que ha encontrado trabajo”. “Teníamos una candidata que cumplía con todos los requisitos pero pide un salario muy superior así que no le hemos enviado la prueba”. “Teníamos otro candidato que le hemos pedido que haga la prueba pero no sabemos si la ha hecho o no”. Así, un sinfín de excusas, llamadas y mails cruzados que no llevaban a ninguna parte y que comenzaron a caldear nuestra relación con “la empresa líder en reclutamiento de personal”.

Año y medio después solicitamos una reunión presencial para entender cual era el problema exactamente porque curiosamente nosotros sí que estábamos encontrando candidatos que entraban a través de las páginas de empleo más conocidas, hacían la prueba y pasaban a trabajar con nosotros. Randstad no era capaz de enviarnos a nadie válido. En esa reunión acudió el director del área TIC y nos prometió que en un plazo de dos semanas iban a enviarnos a las dos personas que habíamos contratado. Es decir, en varios meses no habían sido capaces de enviarnos a nadie y sin embargo en dos semanas íbamos a incorporar a dos profesionales. ¿Os imagináis que pasó verdad?.

Para no extender más este artículo os contaremos que nos cambiaron varias veces de interlocutor con el mismo resultado. Decenas y decenas de correos preguntando sin éxito.

Dos años y medio después, directamente no responden a los correos. Ellos han cobrado más de 6000 euros, han incumplido el contrato y no tenemos ningún candidato. En definitiva, si eres empresa y necesitas incorporar personal, ignora los servicios que presta Randstad. Si buscas empleo tampoco confíes en esta compañía ya que hay alternativas muchísimo mejores en el mercado.