Microsoft ha ‘instalado’ un editor de vídeo en Windows 10 sin pedírtelo ni avisarte

En las últimas horas, a usuarios de Windows 10 en diferentes versiones les ha empezado a aparecer una nueva aplicación en el ordenador. O al menos, lo que parece una nueva app que sirve como editor de vídeo y que podría convertirse en alternativa a Windows Movie Maker. Sin embargo, esta supuesta app no es sino un acceso directo a la herramienta que ya estaba disponible anteriormente en el sistema operativo de Microsoft. Lo curioso, en todo esto, es que ha llegado sin actualizar el sistema, sin aviso alguno para los usuarios, y evidentemente sin solicitar ningún tipo de permiso para colocar ahí ese acceso directo.

En los últimos años, Microsoft ha conseguido el descontento de muchos usuarios por su agresiva política. La llegada de Windows 10 supuso una importante presión para los usuarios de Windows 7 en adelante, que vieron cómo su ordenador lanzaba constantes notificaciones alertando de que ya podían cambiar la versión. De hecho, sin permiso ni aviso, la compañía de Redmond descargó datos de la nueva actualización de manera local. Y en esta ocasión, como ya hemos visto con Microsoft Edge y otras de sus apps, Microsoft está tratando de intensificar el uso de la característica Fotos, de su sistema operativo. O al menos eso es lo que se entiende, porque no hay explicación oficial al respecto.

Si te has encontrado con un nuevo ‘editor de vídeo’ en Windows 10, es cosa de Microsoft, pero en realidad no hay nada nuevo en tu PC

Si has encontrado el icono del Editor de Vídeo en tu ordenador con Windows 10, efectivamente se trata de lo que hablamos. No es una nueva aplicación, aunque lo parece, sino que se trata de un sencillo acceso directo a las opciones que ofrece la app nativa Fotos de Windows 10 en la edición de vídeo. Y no, no hay ningún tipo de novedad en este sentido, el editor de vídeo integrado en Windows 10 sigue siendo igual de limitado y, evidentemente, solo sirve para llevar a cabo tareas realmente básicas.

Lo que inquieta a los usuarios es que la compañía de Redmond tenga esa capacidad para modificar nuestro sistema y, sobre todo, que no avisen de ningún modo ni pidan consentimiento al respecto. Sea como fuere, no es la primera vez que ocurre algo parecido, y seguro que no será la última tampoco.